sábado 25/9/21

Reabren el caso Alcàsser de Palencia 30 años después

Después de 30 años, una mujer ha dado una nueva pista del caso Alcàsser de Palencia y la Guardia Civil ha reabierto el caso de las dos jóvenes desaparecidas
Reabren el caso Alcasser de Palencia, en busca del responsable de la desaparición de Virginia y Manuela
Reabren el caso Alcasser de Palencia, en busca del responsable de la desaparición de Virginia y Manuela

El caso Alcàsser de Palencia, después de 30 años, vuelve a abrirse. Así es, un reportaje emitido en Telecinco por el programa 'Viva la vida' hizo un pequeño análisis de este conocido caso y ha logrado refrescar la memoria a una espectadora, que ha aportado una nueva prueba que ha reabierto el caso, del que ya hay un sospechoso que está siendo investigado. 

Este reportaje lo emitieron el pasado 21 de febrero en 'Viva la vida', de la mano de la criminóloga Carmen Bafalgón que analizó la desaparición de las dos jóvenes de PalenciaManuela y Virginia, que tenían 13 y 14 años cuando desaparecieron hace 30 años. 

El caso Alcàsser de Palencia

Tras la emisión de este programa, una espectadora recordó un suceso similar que vivió junto a una amiga hace también treinta años, y se ha dado cuenta de que hay varios indicios que coinciden con el caso de las dos jóvenes de Palencia.  

Manuela y Virginia del caso Alcàsser de Palencia

Manuela y Virginia desaparecieron el 23 de abril de 1992 después de que se fueran a escondidas desde los municipios de Aguilar de Campoo hasta Reinosa. Por lo que se pudo saber, las jóvenes permanecieron allí desde las 18:15 hasta las 21:00 horas, momento en el que intentaron volver a casa en coche haciendo autostop.

Al parecer, paró un coche de tres puertas, más en concreto un Seat 127, que llevaba un hombre de unos 21-24 años y que supuestamente las llevaría a Aguilar de Campoo. Sin embargo, nunca más se supo del paradero de estas dos jóvenes ni tampoco del culpable de este caso.

Pues bien, después de pedir colaboración ciudadana y recordar todos los datos claves del caso, una espectadora acudió a la Guardia Civil para denunciar un caso similar que le ocurrió con su amiga hace treinta años, y que le "coincidía todo" con el caso Alcàsser de Palencia.

La pista que reabre el caso

 

La mujer cuenta que ella y su amiga se escaparon de casa para ir a un pueblo cercano, y a la vuelta no encontraron ningún taxi que las llevara a casa. Mientras decidían qué hacer, hubo un individuo que les propuso llevarlas a casa y las chicas se subieron al coche. 

Pero las dos jóvenes se dieron cuenta de que el hombre no iba en dirección a su pueblo, ante lo que decidió agarrar el volante y acabar en una cuneta. Momento que aprovecharon para abandonar el coche y salir corriendo. Un suceso que no denunciaron por tener 15 años y haberse escapado de casa, pero que 30 años después se ha atrevido a denunciar para ayudar al caso Alcàsser de Palencia.

Esta denuncia ha supuesto un antes y después en este caso, aportando la pista más fiable en 30 años. El Seat 127 y la persona que lo conducía ya ha sido identificada y ahora mismo está siendo investigada para descubrir una vez por todas si es el responsable de la desaparición de Manuela y Virginia, o tan solo se trata de una coincidencia.

caso Alcàsser de Palencia, Seat   127

De todas formas, aunque este crimen se resuelva el responsable no tendría que ir a la cárcel, ya que después de tantos años el delito ha prescrito. Pero les dará tranquilidad a las familias de las jóvenes para dar con el paradero de su cuerpo y descubrir realmente qué fue lo que ocurrió ese fatídico día. 

En este sentido, el hermano de una de las jóvenes, Emilio Guerrero, ha intervenido en el programa de Viva la vida para contar cómo se siente la familia en estos momentos en los que la investigación se ha vuelto a reabrir después de tantos años. "Tengo una sensación de esperanza, alegría y miedo. Siempre conservas esperanza y hay que afrontar la situación para digerir ciertas cosas. Tengo miedo, por supuesto", ha confesado el hermano de Virginia. 

Reabren el caso Alcàsser de Palencia 30 años después