Grupo De Prado es hoy uno de los referentes mundiales en la producción de aceite de oliva virgen extra (AOVE), ya que ofrece una combinación muy equilibrada entre tradición, tecnología, sostenibilidad y visión global.
Con casi dos siglos de historia y una sólida base familiar, Grupo De Prado ha logrado expandirse internacionalmente sin perder su esencia: producir cosechas de calidad y sostenibles con la máxima calidad. En un momento de cambio climático, escasez de recursos y transformación tecnológica, representa un modelo de empresa agroindustrial adaptada a los desafíos del siglo XXI.
Historia y evolución de la empresa
Los orígenes del Grupo De Prado se remontan a 1831, cuando la familia comenzó su actividad agrícola en tierras andaluzas. Durante generaciones, se ha transmitido un profundo respeto por el campo y un compromiso con el trabajo bien hecho.
Fue en el año 2000 cuando José Luis de Prado impulsó la transformación definitiva, convirtiendo el proyecto en un grupo empresarial con ambición internacional. Desde entonces, De Prado ha sabido conjugar tradición, excelencia e innovación, manteniéndose fiel a unos valores que han guiado su crecimiento: la sostenibilidad, la eficiencia y la mejora continua.
Presencia internacional y capacidad productiva
Actualmente, el grupo tiene una fuerte implantación en España (Córdoba, Sevilla y Badajoz), Portugal (Beja), Chile (Lolol, región de O’Higgins) y Estados Unidos (California). En total, gestiona más de 30.000 hectáreas, de las cuales unas 18.000 están dedicadas al olivar y 12.000 a almendro.
Su red de infraestructuras incluye seis almazaras, capaces de molturar anualmente más de 200 millones de kilos de aceituna, y una capacidad productiva que le permite ofrecer productos al canal de gran consumo, restauración e industria alimentaria en más de 25 países. Todo ello bajo un modelo de expansión responsable, que prioriza el respeto por las comunidades locales y la colaboración con productores del entorno.
La nueva almazara de Vendinha: tecnología al servicio de la calidad
Uno de los hitos más recientes ha sido la ampliación de la almazara de Vendinha, en Portugal. Con una capacidad de 30.000 toneladas de AOVE, se ha convertido en un referente tecnológico del sector. La modernización ha incluido:
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8 macrotanques con capacidad para 1 millón de kilos cada uno.
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12 depósitos loteadores, que permiten elaborar coupages de gran calidad.
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Un sistema de automatización avanzada en la gestión de bodega.
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Inertización con nitrógeno y control térmico, fundamentales para conservar intactas las propiedades del aceite.
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Optimización de la logística de almacenamiento y expedición.
Sostenibilidad como eje estratégico
La sostenibilidad es un pilar central en la estrategia de Grupo De Prado, articulada en torno a un ambicioso Plan Director alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. Entre las iniciativas más destacadas se encuentran:
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Uso racional del agua a través de sistemas de riego inteligente.
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Integración de energías renovables, como la fotovoltaica y la biomasa.
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Programas de economía circular, que permiten reutilizar subproductos agrícolas y reducir residuos.
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Planes de conservación de suelos y mejora de la biodiversidad en las fincas.
Innovación tecnológica y digitalización
La innovación es otro de los pilares fundamentales. Grupo De Prado ha implementado el sistema SAP para digitalizar la gestión de todas sus áreas empresariales. En el campo, se apuesta por la agricultura de precisión, con sensores, GPS, teledetección y análisis de datos que permiten mejorar rendimientos y reducir impactos ambientales.
Además, la mecanización de la recolección y la constante modernización de las infraestructuras son señales del fuerte compromiso con la I+D+i, tanto a nivel de procesos como de productos. La innovación no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para alcanzar mayor calidad, sostenibilidad y eficiencia.
Calidad certificada: garantía desde el campo hasta el cliente
El AOVE de Grupo De Prado se distingue por su pureza, aroma y sabor, fruto de un riguroso sistema de calidad que abarca desde el olivar hasta el consumidor final. Entre las claves de este modelo se encuentran:
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Controles exhaustivos en cada etapa del proceso.
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Certificaciones internacionales de calidad y seguridad alimentaria.
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Prácticas de trazabilidad total, especialmente en los coupages.
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Colaboraciones con universidades y centros tecnológicos para garantizar una mejora constante.
El factor humano: personas, empleo y formación
Detrás del éxito de Grupo De Prado hay un equipo humano comprometido. La empresa fomenta el empleo estable, la igualdad de oportunidades y la formación continua a través de su Campus De Prado, un espacio de aprendizaje diseñado para cualificar y motivar a sus empleados.
El entorno laboral se rige por principios de seguridad, ética y desarrollo personal, y se impulsa el talento interno con programas de promoción profesional. El bienestar de las personas es una prioridad que se refleja en cada área de trabajo.
Responsabilidad corporativa y buen gobierno
Grupo De Prado promueve una cultura empresarial ética y transparente, con políticas activas de compliance y buen gobierno. Su compromiso con la salud laboral, la equidad y el desarrollo de las comunidades en las que opera forma parte de su ADN corporativo.
Uno de los objetivos estratégicos es lograr el cero accidentes laborales, para lo cual se han desarrollado programas específicos de prevención y formación.
Proyección de futuro
De cara al futuro, Grupo De Prado tiene claras sus líneas estratégicas: afianzar su posición internacional, ampliar la oferta de productos (aceite, aceituna de mesa y almendra), continuar con la inversión en tecnología y sostenibilidad, y mantenerse fiel a su filosofía empresarial.
El reto es seguir creciendo sin perder el vínculo con el origen, adaptándose a un mundo cambiante pero siempre con los pies en la tierra.
Conclusión
Grupo De Prado no es solo un ejemplo de éxito empresarial, es también un modelo de cómo combinar tradición y modernidad, campo y tecnología, personas y procesos. Su trayectoria demuestra que es posible liderar el sector agroalimentario desde la excelencia, cuidando el entorno y construyendo un futuro más sostenible.
