El periodista Carlos Herrera ha dedicado buena parte del monólogo de las 8 de Herrera en COPE de este miércoles 4 de febrero de 2026 a analizar la comparecencia del ministro Óscar Puente en el Congreso de los Diputados, en plena crisis ferroviaria y con Andalucía prácticamente incomunicada por tren.
Herrera sitúa las declaraciones del ministro en un contexto de alerta meteorológica generalizada, con 12 comunidades autónomas en aviso, Andalucía en alerta roja por lluvias persistentes, carreteras cortadas, embalses vigilados y la UME en prealerta, una situación que, a su juicio, no puede utilizarse para eludir responsabilidades políticas.
El detonante del análisis es la afirmación de Óscar Puente, quien señala el cambio climático como uno de los factores clave del “caos” ferroviario y de la afectación a las infraestructuras, una tesis que Carlos Herrera rechaza de plano, al considerar que se trata de una coartada política tras más de siete años de Gobierno socialista.
El cambio climático como explicación del caos ferroviario
Durante su intervención parlamentaria, Óscar Puente sostiene que los episodios meteorológicos extremos son una consecuencia directa del cambio climático y que las infraestructuras actuales ya no responden a los parámetros con los que fueron concebidas en el pasado.
“El cambio climático está aquí para quedarse y pone en jaque nuestras infraestructuras”, viene a resumir el argumento del ministro, que presenta las incidencias ferroviarias como parte de un fenómeno estructural ajeno a la gestión inmediata del Gobierno.
Para Carlos Herrera, esta explicación supone buscar un enemigo externo que descargue de responsabilidad al Ejecutivo. “Ya hemos encontrado al culpable: el cambio climático”, ironiza el comunicador, que recuerda que no se trata de un episodio aislado, sino de una acumulación de fallos en la red ferroviaria.
Rajoy y el PP, señalados siete años después
Herrera subraya que, junto al cambio climático, el ministro también mira al pasado y apunta a los recortes del Partido Popular y al Gobierno de Mariano Rajoy, que dejó el poder hace siete años y medio.
El periodista recuerda que aquel Ejecutivo tuvo que afrontar una situación económica límite, con un déficit del 11,5 por ciento, evitando la bancarrota del país y la pérdida de los depósitos de los ahorradores, un escenario que, según sostiene, no puede seguir utilizándose como excusa permanente.
Para Herrera, un Gobierno que acumula récord de recaudación fiscal, récord de deuda y récord de fondos europeos no puede seguir responsabilizando a etapas anteriores. “Después de siete años de gestión, no hay más herencia que la que uno mismo se ha labrado”, afirma.
“Este caos es responsabilidad del Gobierno de principio a fin”
El director de Herrera en COPE es tajante al atribuir el actual colapso ferroviario al Gobierno de Pedro Sánchez. A su juicio, la falta de inversión, planificación y mantenimiento explica mejor la situación que cualquier referencia genérica al clima.
Herrera apunta directamente a Óscar Puente, al que reprocha haber dedicado más tiempo a la confrontación política en redes sociales que a la gestión del ministerio. “Si se hubiera dedicado más a gestionar y menos a tuitear, los usuarios del ferrocarril no estaríamos padeciendo estos problemas”, sostiene.
El comunicador insiste en que Andalucía sigue sin una fecha clara de normalización del servicio ferroviario, mientras Cataluña encadena días de incidencias en cercanías, una situación que define como inaceptable en un país que presume de alta velocidad y modernización de infraestructuras.
Plus Ultra, pensiones y nuevas “cortinas de humo”
En su análisis, Carlos Herrera conecta la comparecencia de Puente con otros asuntos que, a su juicio, forman parte de una estrategia de distracción del Gobierno. Entre ellos, la reaparición de José Luis Rodríguez Zapatero para negar cualquier mediación en el rescate de Plus Ultra y defender la legalidad de los honorarios cobrados por la empresa Análisis Relevante, pese a carecer de empleados y actividad conocida.
Herrera también aborda el nuevo decreto de revalorización de pensiones, aprobado tras la derrota parlamentaria del anterior decreto ómnibus. Recuerda que el Gobierno forzó aquella derrota para culpar al Partido Popular, mezclando la subida de las pensiones con un “batiburrillo” de medidas, una estrategia que ya fracasó el año pasado.
Según el periodista, el resultado es una imagen de frivolidad política y de jugar con la tranquilidad de los pensionistas, mientras el llamado “escudo social” vuelve a quedar en el aire por la falta de una mayoría sólida.
Redes sociales y nuevas batallas políticas
El monólogo también se detiene en el anuncio de nuevas restricciones al acceso de menores a las redes sociales, una medida que Herrera reconoce que puede tener base en un debate global, pero cuestiona por el momento y la motivación con la que se plantea.
Para el comunicador, el Gobierno no busca consenso ni soluciones técnicas viables, sino nuevas batallas políticas que desvíen la atención: “Cuando no es Franco, es Eurovisión; cuando no es Gaza, es una bronca con Elon Musk”.
Herrera advierte de que el Ejecutivo no ha sabido explicar cómo se aplicaría técnicamente una prohibición de este tipo y recuerda que la patria potestad y el derecho de los padres a educar a sus hijos no pueden quedar supeditados a la decisión del gobernante de turno.
Un Gobierno que busca culpables fuera
El análisis concluye con una idea central: el cambio climático, los gobiernos anteriores y las redes sociales se han convertido, según Carlos Herrera, en comodines políticos para evitar asumir responsabilidades propias.
“El problema no es de quien usa las redes sociales, sino de quien las emite”, resume el comunicador, antes de insistir en que el caos ferroviario, el accidente de Adamuz y la falta de respuestas claras tienen responsables concretos.
Para Herrera, mientras el Gobierno siga buscando enemigos externos y armas de distracción masiva, los ciudadanos seguirán pagando las consecuencias de una gestión que considera fallida de principio a fin.


