Cómo salvar la vida a tu mascota en situación de emergencia
Una rápida actuación puede ser providencial para la vida de las mascotas
Ante la ola de calor que azota la península ibérica en la última semana cabe recordar que los animales domésticos, como perros o gatos, son más sensibles a la calor que las personas, por lo que es necesario extremar las precauciones para que no sufran daño alguno.
Imagen de Europa Press
Sin embargo, son muchos los casos en los que estos animales permanecen expuestos a una insolación o un posible ahogamiento. Tal es así, que la asociación PETA afirma que un perro encerrado en un coche a altas temperaturas podría fallecer en apenas diez minutos.
Al igual que ocurre con los seres humanos, nos podríamos encontrar con situaciones límites en la que una buena formación podría salvar la vida de nuestras mascotas. Mucha atención a los consejos de la Guardia Civil.
Lo primero que hay que hacer es comprobar el pulso del animal colocando el dedo índice en la cara interna de su muslo, donde se ubica la arteria femoral. También se puede constatar el pulso colocando el dedo por debajo del tobillo o en el pecho. Otros de los síntomas que pueden alertarnos al respecto es que el animal contenga las encías y los labios de color gris.
En caso de que el animal en cuestión (perro o gato) no tenga pulso, se procederá a la reanimación cardiopulmonar.
- Tumbar al animal sobre su costado derecho, dejando hacia arriba el lado del corazón para aplicar directamente la maniobra.
- Comenzar a realizar compresiones con las palmas de las manos sobre las costillas (justo detrás de la articulación de la pata delantera). Las compresiones deben ser firmes, sin ejercer demasiada fuerza, ya que podría producir la rotura de alguna costilla.
- Después de un minuto es necesario volver a comprobar las pulsaciones.
- En caso de no hacerlo, continuar realizando maniobra RCP hasta que recupere la respiración. Si después de 20 minutos no lo ha hecho, es conveniente concluir la maniobra.
También existen casos en los que el animal tiene pulso, pero no respira. En esa situación es necesaria emplear una técnica diferente, ya que es necesario aportar aire a sus vías respiratorias. Con animales pequeños el dueño debe insuflar aire a través de boca y nariz; y con animales grandes basta con hacerlo a través de la boca.
- En muchas ocasiones las vías respiratorias pueden estar obstruidas.
- Gira al animal colocando su espalda contra tu pecho.
- Rodea con los brazos al animal entrelazando las manos contra su caja toráxica y dar cinco compresiones fuertes.
- Extraer cualquier objeto de la boca o vías respiratorias en caso de obstrucción.
- Seguir auxiliando al animal hasta que pueda respirar pos sí solo.
