Poner fin a una relación de pareja siempre será una decisión difícil de tomar, más aún cuando existe un vínculo matrimonial formal e incluso hijos en común. Por ende, la legislación española, contemplando tal dificultad para los cónyuges, creó una herramienta jurídica especial denominada “separación legal”; se trata de un estado intermedio entre el matrimonio y el divorcio, que permite a los cónyuges separarse legalmente sin destruir el lazo creado por el matrimonio y volver a su estado inicial de casado en caso de reconciliación.
Si estás pensando en un divorcio pero no estás seguro de tu decisión, esta puede ser una excelente opción para ti, así que te mostraré lo que debes hacer y también todo lo que debes tomar en cuenta antes de hacerlo.
¿Quién quiere separarse?
Lo primero que debes considerar es lo siguiente: ¿se trata de una separación en la que ambos cónyuges están de acuerdo? De ser así, el proceso para la tramitación de la separación legal resulta mucho más sencillo, corto y menos oneroso, pues no será necesario iniciarlo en instancia judicial salvo que existan hijos menores de edad.
Por el contrario, si solo una de las partes quiere la separación, entonces será necesario incoar un proceso litigante a nivel judicial.
¿Existen hijos en el matrimonio?
También es necesario determinar la existencia de hijos menores de edad en el matrimonio, ya que como te indiqué anteriormente, en caso de haberlos el proceso necesariamente deberá iniciarse ante un juzgado, ya sea que exista un acuerdo o que se trate de un proceso contencioso.
Si los hijos son mayores de edad o no existen, no habrá inconveniente alguno para tramitar el proceso de mutuo acuerdo de forma personal por la Notaria Pública.

¿Necesitaré un Abogado?
Deberás considerar la opción de contratar a un Abogado experto en casos de familia, principalmente si es un proceso contencioso, pues tendrás que acudir al juzgado para tramitarlo, defender tus derechos y gestionar determinados asuntos de relevancia legal.
Si se trata de un proceso de mutuo acuerdo con hijos menores, el juzgado proveerá al Abogado encargado del caso, salvo que decidan escoger a sus propios representantes legales de forma personal.
Finalmente, si no hay hijos menores y ambos cónyuges están de acuerdo, acudir ante un notario público bastará para establecer legalmente la separación, y para ello necesitarás obligatoriamente a un asesor jurídico.
¿Cómo es el proceso?
Si se trata de un proceso de mutuo acuerdo sin hijos, solo deberás acudir ante el notario público competente según el domicilio, con el escrito de separación de cuerpos elaborado por un profesional del Derecho, el cual se denomina “acuerdo regulador”, y los demás requisitos básicos que exige la norma. No resulta indispensable la existencia de causal alguna para la separación, con la mera intención de ambas partes es suficiente.
En caso de un proceso de mutuo acuerdo con hijos menores, se acudirá ante el juzgado competente con el “acuerdo regulador” y requisitos de Ley, debiendo el Juez establecer una fecha exacta para la ratificación del mismo y posteriormente dictar la sentencia de separación.
Finalmente, en caso de un proceso contencioso, deberá acudirse ante la instancia judicial y seguirse los siguientes pasos del procedimiento:
- Presentación de la demanda de divorcio debidamente redactada por un Abogado conforme los requisitos indicados en la legislación aplicable.
- Contestación de la demanda por el cónyuge demandado.
- Celebración del juicio donde ambas partes expondrán alegatos y elementos probatorios.
- Dictamen, donde el Juez, una vez valorados los alegatos y pruebas, dictará la sentencia donde se acuerde o se deniegue la separación.

En todos los casos, una vez dictada la sentencia de separación, deberá presentarse la misma ante el Registro para las anotaciones correspondientes al margen del acta de matrimonio.
Asimismo, conviene precisar que en caso de reconciliación, solo será necesario notificar al juzgado y al Registro para recobrar el estatus de casado. Recuerda que ¡se trata de una separación legal, no de un divorcio!
