viernes. 03.04.2026

Compra una muñeca a su hija y acaba en una red de narcos

“Te lo dije, mamá: la muñeca es un desastre”

Compra una muñeca a su hija y acaba en una red de narcos

“Te lo dije, mamá: la muñeca es un desastre”

Hay regalos con historia y regalos con histeria. O que encierran sustos morrocotudos. Elizabeth Faidley quiso cumplir el deseo de su hija durante las Navidades de 2015. Y de este modo comprarle justamente lo que pidió: una sirena bebé. Recorrió varios establecimientos, hizo todo lo posible y finalmente encontró una en una tienda de muñecas llamada Etsy, que vende artículos nuevos y de segunda mano. Hasta ahí todo normal dentro de la lógica alegría del hallazgo.

La mujer, con toda ilusión e incluso con toda unción, puso a la muñeca debajo del árbol y cuando su hija fue a abrirlo, reaccionó de manera inesperada. La pequeña se muestra con cara de susto. Y es que la buena señora llevó a la muñeca a una tienda especializada para que le pintasen la piel y la hiciesen más bonita. Quizá con unos resultados harto discutibles.

Unos días más tarde, la mujer recibió una llamada de un detective del departamento de policía de Secaucus de Nueva York. "Me dijo que los propietarios que regentaban la tienda llamaron a la policía. Cuando le quitaron la cabeza a Pearl para pintar su piel, encontraron 2 onzas de cocaína [unos 60 gramos] en su cabeza", cuenta con humor la mujer. Con un humor contenido, naturalmente. Reír por no llorar.

Y, de pronto, sobrevino la conversación "más extraña de su vida" que acabó con la suposición de que "un tío raro le puso droga en la cabeza de Pearl hace 30 años y luego la heredé yo". Le explicó al detective que Ellie quería para Navidad la muñeca, cómo la encontró y por qué la envió a la tienda a repintar. Las cosas de las décimas de segundo del destino.

Finalmente, el detective accedió a no considerarlas como sospechosas porque "sería una tontería por mi parte poner cocaína en la cabeza de una muñeca y luego enviarla a una tienda". Al poco la mujer supo que su muñeca quedaba requisada como prueba y que la DEA (agencia antidroga) estaba trabajando para planear un asalto al fabricante de muñecas, situado en Alabama…

Ahí quedó el asunto. En un impasse de tiempo prolongado. La última parte de la historia es la más reciente, de hace tan sólo unos días.

El detective llamó de nuevo a la mujer. "Siento decepcionar a tu hija, pero Pearl no puede volver a casa. Nunca. Va a ser custodiada en el departamento de pruebas en espera de un juicio internacional por drogas. Lo siento", le dijeron. Colgó el teléfono y de inmediato le comunicó a su hija Ellie que la muñeca no iba a volver porque "tenía muchos problemas". Ellie asintió y dijo: "Te lo dije, mamá. La muñeca es un desastre".

Compra una muñeca a su hija y acaba en una red de narcos