sábado 27/11/21

Va a al médico por un dolor de espaldas y se entera que le quedan dos semanas de vida

Como suele ocurrir en estos casos, esta mujer, de 29 años, pensaba que se podía tratar de un deslizamiento de disco
Una mujer va al médico por un dolor en la espalda y descubre que le quedan dos semanas de vida
Una mujer va al médico por un dolor en la espalda y descubre que le quedan dos semanas de vida

Puede que la historia se haya repetido otras veces, pero no quizás no ha tenido el eco mediático que esta. Dolores que acaban derivando en enfermedades terminales. Es el duro testimonio de una mujer que fue al médico por un dolor de espaldas y se enteró que le quedaban dos semanas de vida.

A Becca Smith, residente en el Reino Unido, le cambió la vida en un minuto, casi en un segundo. Todo tras una visita al médico aquejada de un dolor de espaldas.

Como suele ocurrir en estos casos, esta mujer, de 29 años, pensaba que se podía tratar de un deslizamiento de disco, una dolencia común en muchas mujeres de su edad.

Dos semanas de vida

Pero cual fue su sorpresa cuando el diagnóstico era peor de lo que esperaba. Se enteró que tenía un cáncer de pulmón y que le quedaban dos semanas de vida.

Hacer deporte es la gran pasión de Rebecca. Sin embargo, tuvo que ser hospitalizada de urgencia tras varios episodios en los que fue perdiendo la visión, acompañado de intensos dolores de espalda y migrañas.

Tras ser observada tuvo que quedarse en el hospital varios días para que le realizasen varias pruebas. Su estado empeoró, hasta el punto de que no se podía mover precisando incluso respiración artificial.

Cáncer de pulmón

Finalizados los exámenes se confirmaba el peor de los pronósticos. Fue informada de que tenía un cáncer de pulmón en grado cuatro. Y algo todavía peor, que le quedaban dos semanas de vida.

Como suele ocurrir en estos casos, el paciente decide y ella ha optado por marcharse a su casa para recibir los cuidados paliativos pertinentes. Un medicamento procura alargar su vida y que tenga un final digno.

Pese a ello intenta mantener una vida lo más normal posible dentro del terrible pronóstico. Mentalmente se siente sana y quiere mantener sus costumbres actuales.

Va a al médico por un dolor de espaldas y se entera que le quedan dos semanas de vida