viernes. 03.04.2026

Estos son los principales trastornos del sueño que afectan a nuestros pequeños

El doctor Víctor Soto explica cuáles pueden ser los signos de un trastorno del sueño en los niños, y por qué sus padres deben acudir al médico

Una de las peores cosas que suelen llevar los padres es el tema del sueño. El patrón de sueño de los más pequeños de la casa difiere del de los adultos y en algunos casos son numerosísimos los despertares de estos pero, ¿hasta qué punto es normal que esto suceda?

El doctor Víctor Soto nos explica cuáles pueden ser los signos de que un menor presenta un trastorno del sueño, y por el que sus padres deben acudir al médico.

En primer lugar, quiere dejar claro que el sueño del niño va cambiando con la edad. "Cuando un niño nace sólo duerme y come. No tiene un patrón circadiano, es decir, que se despierta para comer y después se vuelve a dormir, en un ciclo que se repite cada 3-4 horas", señala.

Según indica, también es normal que un niño a partir de los 2 años no se despierte por la noche, y que a los 5 años no necesite una siesta durante el día. "Tenemos que pasar por varias fases y entre éstas hay variaciones. Es normal que un niño de un año no se despierte y también que se despierte una o dos veces por noche. Todo depende", sostiene el experto en sueño infantil.

Por otro lado, recuerda que los niños se pasan la mitad de la infancia durmiendo, "es algo muy importante y que tenemos que cuidar". Por ello, insiste en que, si los padres queremos que nuestros hijos tengan un buen día, es imprescindible que cuidemos de su sueño.

El sueño, correlación directa en el día a día

"Si el sueño es malo, el día será malo. Es fundamental el sueño para su neurodesarrollo. Además, el factor más importante en el aprendizaje es el sueño, el que más se relaciona con las notas escolares. Aparte del nivel cognitivo, también de estado de ánimo o de conducta, de forma que los niños que duermen mal tienen más probabilidades de tener depresión o ansiedad.

A su vez, Soto advierte de que aquellos niños que duermen mal o poco tienen una mayor tendencia a la obesidad, y presentan una mayor probabilidad de desarrollar en el futuro hipertensión arterial, que el sistema inmune no funcione correctamente, así como más probabilidades de tener dolores de cabeza.

En este punto, el miembro de la Sociedad Española del Sueño lamenta que en España no tenemos una buena cultura del sueño pese a todo lo contado, y somos el país que nos acostamos más tarde en Europa, hasta dos o tres horas más tarde. "Dormimos mal y poco. Es algo que debemos cambiar en nuestras futuras generaciones", reclama el especialista, insistiendo en la necesidad de trabajar una buena higiene del sueño entre nuestros menores.

Con todo ello, detalla que sabemos que un niño duerme mal cuando le cueste bastante dormirse, más de 20 o 30 minutos; si se despierta más veces de lo que tocaba para su edad. Dice que tampoco es normal si le cuesta mucho despertarse por la mañana, o que se tenga que echar la siesta a partir de los 5 años.

El uso de las pantallas antes de dormir, el gran problema

Aparte, el doctor Soto enumera cuáles pueden ser los principales trastornos del sueño en los menores, remarcando que es imprescindible el conocer la causa por la que los menores duermen mal. En la actualidad lamenta que está influyendo, y mucho, el empleo de las pantallas a la hora de que los chicos duerman peor, especialmente entre los adolescentes, y antes de dormir.

"Influye a la hora de que se desestructure el sueño. Para dormir nuestro cuerpo emplea la melatonina, una hormona que secreta de noche. Si a nuestro cuerpo le ponemos una luz como la de la pantalla, éste interpreta que es de día y no secretará esa hormona. Es importante que no se usen los móviles hasta una hora antes de irse a dormir", resalta.

Otro de los problemas que puede darse en el sueño infantil son los ronquidos: "El ronquido en los niños nos hace gracia pero no es normal. El 10% de niños lo hacen y de éste, un 1% tiene apnea del sueño, de forma que el sueño no es reparador y les despierta cada hora hasta más de 3-5 veces. Se trata de algo a consultar y es tratable".

El neuropediatra del Hospital Niño Jesús de Madrid apunta también al 'síndrome de retraso de fase'. Según indica, en el caso de los adolescentes, especialmente, hay muchos a los que les cuesta más dormirse, aunque luego dormirán fenomenal. En esta franja de edad el sueño puede desplazarse. "Sí que hay niños en los que está muy claro y esto les crea problemas porque constantemente se duermen en clase", subraya. Aquí dice que quitar pantallas es fundamental, y que no se echen siestas tampoco.

Niños sonámbulos

Cuando los niños son sonámbulos, Soto subraya que el niño sigue dormido, aunque su cuerpo activo, se encuentran en la fase no REM del sueño. Esto provoca una serie de comportamientos automáticos: "Hay que poner en marcha en estos casos ciertas medidas de protección, como cerrar ventanas o puertas, así como quitar la llave de la puerta. Suele quitarse con la edad, y a veces lo normal es que tenga lugar ante situaciones de estrés".

Igualmente, el experto sostiene que uno de cada tres niños por debajo de los 5 años padece insomnio conductual, es decir, "unos hábitos inadecuados que hacen que duerma poco o mal".

A juicio del doctor Soto, a partir de los 6 meses los niños deben ser autónomos para dormirse. "Tiene evidencia científica muy alta: Los niños que se duermen de manera autónoma, se van a despertar menos veces y van a dormir más horas. Esto significa que dejas al niño en la cama en su habitación, le dices buenas noches, y él es capaz de dormirse solo. Es lo ideal y está claro", describe el especialista del Hospital Niño Jesús de Madrid.

Ahora bien, cree que conseguir que un niño se duerma solo depende de la familia y del niño, y hay que enseñarle desde el primer momento a dormirse solo.

Estos son los principales trastornos del sueño que afectan a nuestros pequeños