Juzgan a una mujer que mató al violador de su hija de seis años
Se tomó la justicia por su mano disparándolo en varias ocasiones
Todo sucedió de un modo más o menos rápido. Después de que su hija le revelara con todo lujo se detalles que un joven la había violado cuando ella tenía sólo seis años, una madre de Florida planeó durante meses el asesinato del agresor. Quería llevar a cabo su plan contra viento y marea. Estaba convencida de ello. O, por mejor decir, obsesionada. No planteaba otra opción. No contemplaba otra alternativa. Quería tener frente a frente al violador de su hija y quitarle la vida sin pensárselo dos veces.
Tomó la ayuda de su hermano. Y contactaron con el violador para tenderle una trampa. Una trampa urdida milimétricamente. Una trampa sustentada en la astucia. Le pidieron al violador ayuda para montar una litera. Lo recogieron para llevarlo a una zona boscosa. Discutieron fuertemente. La tensión subía enteros. Ella pidió explicaciones por la violación de su hija. Por la terrible violación a una menor. A una niña…
El agresor sexual no tuvo otra que saltar del coche para procurar escapar. Se inició entonces una persecución que terminó en una pelea entre los dos hombres. Fue en ese preciso momento cuando la mujer, la madre, disparó en varias ocasiones. Su ánimo de venganza la bloqueó para enfurecerla sin marcha atrás. Disparó y disparó. Con la mala fortuna que también resultó herido, de un balazo, su hermano. Una fatalidad, porque ambos acabaron muriendo poco después.
La mujer admitió el crimen tan pronto la Policía llegó al lugar de los hechos. Dijo: “Todo es por mi culpa, soy la culpable, pero no me importa. Él violó a mi hija. Ella me lo contó todo". Estos trágicos hechos tuvieron lugar en 2016 y tras su detención y encarcelamiento, es ahora cuando esta madre se enfrenta al juicio.
La venganza se consumó. Antes de perpetrar el asesinato, la mujer comunicó a su marido que iba a "hacer algo" después de descubrir que su hija había sido violada y que él tendría que ser quien se hiciera cargo de sus hijos. Un enigmatica afirmacion que poco después ya cobró sentido. La idea era fija. Sabía lo que iba a ocurrir. Con mayor o menor aproximación. No estaba prevista la muerte del hermano. Sólo esta muerte puede considerarse un accidente. Un daño colateral. La otra muerte, no. La otra muerte bullía en la fijación de la madre desde que conoció la cruel violación de su hija.
