La curiosa historia de los casinos más pequeños del mundo
Uno de los considerados como casinos más pequeños del mundo está en Estados Unidos con una diminuta sala con máquinas tragaperras
Aunque hoy en día, los juegos de casino online están muy extendidos en páginas como https://www.wanabet.es/ruleta-en-vivo, los casinos reales siguen manteniendo su encanto. Son muchas las páginas que se han dedicado a escribir acerca de los casinos más grandes, más lujosos o más importantes del mundo, pero parece que nunca nos paramos a preguntarnos cuál es el casino más pequeño del mundo. Y lo cierto es que esta no es una pregunta nada fácil de responder por un motivo concreto: ¿qué se entiende por un casino? Hay muchas salas que solo ofrecen una mesa de backjack o de póker, o bares y gasolineras con máquinas tragaperras… ¿eso se considera un casino? Los casinos cumplen con normativas en cada país que regulan su actividad, así que vamos a ver cuáles son los casinos más pequeños que entran en esta definición.
Una sala de tragaperras en San Diego
Uno de los considerados como casinos más pequeños del mundo está en San Diego (Estados Unidos), en una región llamada North County. Se trata de una diminuta sala con máquinas tragaperras que opera La Jolla Indian, una reserva de nativos americanos. El espacio es tan reducido que resulta treinta veces más pequeño que Slots-A-Fun, el casino más pequeño que se encuentra en las Vegas, y mil veces más pequeño que el The Venetian de Macao, el casino más grande de todo el mundo.
Esta sala de tragaperras en realidad se encuentra dentro de un pequeño supermercado próximo a Palomar Mountain, por lo que no tiene pérdida si es lo que vas buscando. Evidentemente, su oferta de juegos se limita a las máquinas tragaperras, pero cuenta con 30 de estas y además son famosas por repartir numerosos premios. Y a lo mejor puedes pensar que abrir una sala tan pequeña es una inversión barata en la que invertir tus ahorros, pero lo cierto es que desde La Jolla Indian invirtieron más de medio millón de dólares para crearla. Por suerte, es toda una atracción turística en la zona.
El más pequeño de todos: un taxi-casino
La ciudad de Birmingham, en Reino Unido, no está ni de lejos en el top de destinos del juego en Europa, pero sí que cuenta con el casino más pequeño del mundo. Sin duda, el puesto número 1 en cuanto a salones de juego pequeños se lo lleva el Grosvenor Traveling Casino, un microcasino ubicado en un taxi. La famosa marca Grosvenor decidió que a algunos de sus visitantes les podía gustar la idea de jugar o apostar mientras se movían por la ciudad, por lo que creó este exclusivo servicio. Resulta sorprendente que en tan poco espacio quepan una mesa de juegos, un bar e incluso un crupier.
De esta manera, puedes echar una partida al blackjack o al póker, e incluso si eres fan de las apuestas, el taxi dispone de una pantalla con los resultados en vivo de diferentes eventos deportivos. Como podrás imaginar, no hay mucho espacio en el asiento trasero, pero esto no es impedimento para que el servicio se haya hecho muy popular e incluso se haya extendido a otras ciudades del país. Quizás no es el lugar ideal si te tomas el juego muy en serio, pero sin duda es una experiencia curiosa y divertida que no olvidarás.
