El cambio de combustibles para frenar el calentamiento global no sólo traerá la alternativa de la electricidad, sino que podremos elegir entre varias fuentes de energía para conducir nuestro vehículo, como pueden ser el hidrógeno o el biocombustible.
Manguera de gasolina en una gasolinera - Freepik
Estas alternativas al combustible fósil contribuirán a la reducción de emisiones que provocan el cambio climático, cumpliendo el Acuerdo de París de 2015: mantener el aumento de la temperatura por debajo de 2 °C y proseguir los esfuerzos para limitarlo a 1,5 °C. Además, de esta forma también se podrá conseguir un equilibrio entre lo que su actividad consume y lo que devuelve a la naturaleza, tal y como fijó la Comisión Europea que debería cumplirse en 2050.
La Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP) decidió centrarse en la lucha contra el cambio climático y apostar por los biocombustibles para reducir las emisiones de C02.
Hasta hace poco, la asociación defendía el uso de combustibles fósiles, pero decidieron cambiar sus objetivos y poner el foco en la lucha contra el calentamiento global. "Estamos en una senda insostenible que nos aleja de los objetivos de París. La descarbonización es ya una obligación", afirmó Luis Aires. Además asegura que en los últimos dos años los niveles de CO2 se han incrementado un 1,6% y un 2% a nivel mundial. "Esto son 600 millones de toneladas o el doble de las emisiones que emite España en un año", comentó el directivo de AOP.
Aunque el Gobierno apuesta por el coche eléctrico, la AOP insiste en las demás alternativas al combustible fósil, ya que destacan que "es importante que cada ciudadano pueda escoger su tipo de vehículo en función de sus necesidades". Para ello hay que abrir la mente a otras alternativas y desarrollar las nuevas tecnologías.
Biocombustible
En este sentido, la electricidad continúa siendo la alternativa más conocida al combustible, pero los biocombustibles se postulan como una opción eficaz. Este tipo de carburante líquido proviene de la biomasa, es decir, de organismos recientemente vivos, como puede ser el estiércol.
Plantación para el biocombustible
Estos biocombustibles pueden sustituir a los combustibles tradicionales como el diésel o la gasolina, y tienen poco impacto medioambiental al provenir de fuentes de energía renovables. Aunque, algunos expertos no comparten que este combustible sea beneficioso para la lucha contra el cambio climático.
Al parecer, en Brasil y Argentina están constantemente destruyendo bosques naturales para crear plantaciones que recojan lo necesario para estos biocombustibles. Por lo que, a la larga, esto podría ser más perjudicial que el uso del combustible fósil, ya que no haría falta la destrucción de naturaleza.
Los biocombustibles pueden estar hechos de diferentes materias primas, pero los más usados son el biotenal y el biodiesel:
Bioetanol. Se obtiene gracias al maíz, remolacha y sorgo. Su principal país productor es Brasil con el 45%, y el segundo Estados Unidos con el 44%.
Biodiesel. Se obtiene gracias a aceites vegetales, que pueden estar usados o no, y se le suele añadir canola, soja o raps. Su principal productor es Alemania con el 63%, y el segundo Francia con el 17%.
Combustible más usado
En 2017, la OCU realizó un estudio para mostrar cuales eran los motores y combustibles más usados en los vehículos vendidos ese año, ganando el diésel o gasoil. A pesar de ser el primero en la lista, este combustible da un gran bajonazo con respecto a años anteriores.
Este tipo de vehículos ocupó el 48,3% del total de ventas de coches en 2017, con etiqueta ecológica C. Le sigue muy de cerca el motor de gasolina, con un 46,3% de las ventas, portando la misma etiqueta ecológica. Los fabricantes optan por motores de gasolina para los modelos híbridos, provocando la caída de los vehículos de gasoil, que antes contaban con más de la mitad de las ventas.
El tercero en discordia, y que está en auge, en la lista de los combustibles más usados en los coches vendidos es el motor híbrido gasolina-eléctrico no enchufable, con 4,4% del total de ventas en 2017. La etiqueta ECO es la que presentan los vehículos con este tipo de motor.
El resto de los motores cuentan con un porcentaje inferior al 1%, son los siguientes: motor eléctrico (0,33% de ventas con etiqueta ecológica 0 emisiones); motor bifuel GLP o gasolina (0,29% con etiqueta ECO); y el motor bifuel gas natural o gasolina (0,1% de ventas con etiqueta ECO).
