sábado. 04.04.2026

Los problemas en las elecciones de la Presidencia de Murcia

Tratamos las reglas del juego político que han dado lugar a esta situación

Los problemas en las elecciones de la Presidencia de Murcia

Tratamos las reglas del juego político que han dado lugar a esta situación

Las elecciones de mayo de 2019 movieron el tablero político en muchas ciudades, comunidades autónomas y hasta en la propia Unión Europea. Mientras que en la mayoría de las anteriores ya existen acuerdos sobre quién accederá a las distintas Presidencias o Alcaldías, en los medios de comunicación se está haciendo especial hincapié a lo que está sucediendo en la CCAA de Murcia.

Tras un pacto entre Partido Popular y Ciudadanos, al presentarse el candidato popular Fernando López Miras a la investidura, en la primera de las votaciones recibió 23 votos en contra y 22 a favor, y dos días más tarde, en el segundo intento de investidura, volvió a recibir el mismo resultado negativo. El porqué del resultado de estas votaciones es de contenido estrictamente político, pero este juego político viene dado por las reglas de elección del Presidente de la comunidad autónoma.

La Ley 6/2004, de 28 de diciembre, del Estatuto del Presidente y del Consejo de Gobierno de la Región de Murcia regula en su artículo 8 el mecanismo por el que se elige al Presidente de esta región, en un sistema bastante parecido (por no decir idéntico) al de elección del Presidente del Gobierno de España.

Cuando comience la legislatura, el Presidente de la Asamblea tendrá que reunirse con los distintos representantes de los partidos en el plazo de 10 días, para acabar proponiendo un candidato a la Presidencia y convocar un Pleno de investidura.

Lo importante aquí es que este Pleno de investidura acaba con una votación por mayoría absoluta (art. 8.3 Ley 6/2004), y si no se consigue, el mismo candidato podrá volver a presentarse, bastando mayoría simple (art. 8.4 Ley 6/2004). Es decir, en el primero habría sido necesario el voto favorable de PP+Cs+Vox, pero en el segundo se podría haber logrado con la abstención de Vox. Y si desde la primera votación pasan dos meses que haya Presidente, deberá convocarse nuevas elecciones.

En el juego político, la posibilidad de nuevas elecciones que faculta la Ley (a diferencia por ejemplo de las Alcaldías, donde gana el que más votos a favor tenga, sin contar los negativos) podría entenderse que es más proclive a que se llegue a un consenso de quién debe ser el candidato, aunque a veces pueda provocar parálisis como la que vivimos en los inicios de la anterior legislatura estatal.

Los problemas en las elecciones de la Presidencia de Murcia