domingo. 05.04.2026

Meten en casas embrujadas a quienes infringen la cuarentena por coronavirus

La idea intenta motivar a los más supersticiosos a través de lo sobrenatural

Meten en casas embrujadas a quienes infringen la cuarentena por coronavirus

La idea intenta motivar a los más supersticiosos a través de lo sobrenatural

El mejor sitio para pasar la cuarentena es la propia casa. El hogar. La intimidad del confinamiento. Hay quienes se ahogan dentro del propio domicilio. Hay quienes, por el contrario, se sienten como pez en el agua.

Hay quienes desean compaginar un poco de calle y otro tanto de privacidad hogareña. En el término medio siempre está la virtud aunque ahora toque encerramiento a cal y canto. Hay que respetar a rajatabla la normativa. No hay otra. O no debe haber otra. La disciplina y el acatamiento redunda en el bien común.

Psicólogos despliegan estos días la teoría de algunos casos concretos: por ejemplo de quienes tienen que compartir casa con personas no deseadas. Por circunstancias concretas de cada cual. Entonces el confinamiento se detesta a toda costa. Paciencia y a barajar.

Ahora bien: existe otra realidad -otra opción no elegible- que a nadie escapa aunque tampoco se ha sacado a la palestra. La convivencia con seres no deseables, no compatibles con nosotros, pero que además tampoco son visibles. Nos acompañan pero no se ven. Están sin percatarnos. Están en acecho pero no podemos dirigirnos a ellos. Hablamos de… los fantasmas.

Sobre todo si los fantasmas se manifiestan durante la medianoche. Los fantasmas son okupas por tradición. Se meten allí donde nos los llaman. O sí, depende. Como curiosidad, un dato: en algunas culturas, como la indonesia, se lo toman tan en serio que en plena cuarentena no se les ha ocurrido otra cosa para sancionar a quienes violan las normas que “pedir ayuda al Otro Lado”.

Rocambolesco. Inaudito. Pues tal que así ha ocurrido en la región indonesia de Sragen, donde las autoridades han comenzado a confinar a los infractores en edificios abandonados de la isla de Java. Allí se dan cita toda suerte de leyendas locales sobre casas embrujadas.

La iniciativa, como recuerdan estos astutos y muy ingeniosos políticos, intenta motivar a los más supersticiosos a través de lo sobrenatural, porque los argumentos científicos, al parecer, se han quedado ya muy cortos. Agudeza al canto. Imaginación al poder. Pedagogía sui generis.

"Si desobedecen (las órdenes) de aislamiento, varias aldeas me han pedido permiso para poner (a quienes lleguen de otras partes del país) en cuarentena en una escuela primaria abandonada o en casas encantadas", dijo Kusdinar Untung Yuni Sukowati, jefe de la regencia de Sragen.

Si la amenaza les parece una broma unas cinco personas han sido ya puestas en cuarentena en dichas casas embrujadas.

Meten en casas embrujadas a quienes infringen la cuarentena por coronavirus