viernes. 03.04.2026

Ofrece en plena calle 100 euros a niñas de 15 años a cambio de sexo

Para todo el pueblo de Toro, en Zamora, este suceso en el que se han visto envueltas varias menores ha supuesto un auténtico escándalo

Ha sido todo un escándalo. El hecho a irritado a propios y extraños. Creando incluso la ira entre los ciudadanos de Toro, un pequeño pueblo de Zamora. Toro es un pueblo tranquilo. Todos se conocen entre sí. No tiene por qué suceder ningún suceso extraño. Menos aún entre los habitantes del sitio. Marcados todos, prácticamente todos, por una actitud -por un comportamiento- serena, amigable, servicial, cívica.  Y es que un hombre, un depravado, un inconsciente, ofrecía dinero a niñas de 15 para tener sexo con ellas. Sin ninguna otra clase de engaño más sugerente. A tiro hecho. A salto de asfalto. Casi a bocajarro. Sin conocer de nada a las chiquillas. Algo mucho peor que una propuesta deshonesta. Algo muchísimo peor que una proposición indecente.

El hombre iba a tiro hecho y siempre a menores. El delito encima de la mesa. Ninguna sombra y mucha claridad. El delito reincidente. La pretensión contra la ley. Un acto amoral. Una iniciativa desaprensiva. Aberrante. Nadie da crédito, no. Nadie se explica lo ocurrido. Ni los más viejos del lugar recuerdan un caso parecido. Ahora: las niñas no pueden andar seguras por las calles del pueblo.

Si ya de por sí la sociedad vive una etapa de cierta inseguridad, por la delincuencia vigente, tampoco es menos cierto que actitudes de este tipo la agravan aún más si cabe. Porque los padres y las madres arden en preocupaciones cuando sus hijas adolescentes están en la calle.

Condenado a seis meses de prisión

Este hombre se enfrenta ahora a una pena de seis meses de cárcel por haber ofrecido 100 euros a unas niñas de 15 años que tuvieran relaciones sexuales con él. El hombre sabía de sobras que 100 euros en manos de una adolescente es un atractivo de difícil negación. Pero no todo se compra con dinero. Ni mucho menos. Y menos todavía en cuestiones de atracción entre dos personas. Lo contrario es forzar -imponer- una circunstancia.

El hombre ni por asomo ha tenido el cuidado, la consideración exigible, pues a mayor abundamiento se trataba de menores. "Os doy cien euros y venís en chingar", dijo el agresor a las adolescentes que, asustadas, muy asustadas, temerosas, nerviosas, se refugiaron en una tienda de golosinas. Chingar suena incluso hasta despectivo.

Minutos después, el hombre, sin comerlo ni beberlo, en un gesto inexplicable, se empezó a dar golpes contra una cabina telefónica. Sin ninguna clase de contención. Inquietaba su estado, tan fuera de sí. Tan preso de una ira que nadie entendía. Menos aún quienes observaban la escena tan cargada de violencia por una parte y de ilógica por otra.

Discapacidad mental

Aunque tenía muchísimas probabilidades de ser absuelto del caso, muchas, el acusado no obstante aceptó una pena de menor en la que se le había pedido al principio, que eran dos años de prisión.

Cabe subrayar que el abogado del acusado también ha explicado que su cliente no era capaz de cumplir con lo que había propuesto a las menores y que, a causa a su discapacidad mental y a la cantidad de alcohol que había consumido, no era consciente de lo que estaba haciendo.

Las cosas, en parte, habían comenzado a justificase. El abogado del agresor también lo ha defendido diciendo que es esquizofrénico y que el día de los hechos había consumido alcohol y que, por lo tanto, no era consciente de lo que estaba haciendo.

Estos hechos sucedieron a finales del 2019 y el acusado se enfrentaba a una pena de dos años de prisión, pero finalmente sólo estará cumplirá seis meses, ya que no tiene antecedentes penales. Ahora se ha dado a conocer lo sucedido coincidiendo con el anuncio de la pena.

Ofrece en plena calle 100 euros a niñas de 15 años a cambio de sexo