jueves. 02.04.2026

¿Podemos ahorrar en combustible con un coche de gas?

Actualmente los coches de gas están muy al día en la sociedad, siendo el gas el combustible alternativo más utilizado en todo el mundo
Manguera de gasolina en una gasolinera - Freepik
Manguera de gasolina en una gasolinera - Freepik

Los coches de gas, más conocido como híbridos, tienen la capacidad de utilizar los dos tipos de combustible, gasolina y gas. En cuanto al gas, puede ser de dos tipos distintos: El primero GNC (Gas Natural comprimido) que es metano; mientras que el segundo es GLP (Gas Licuado del Petróleo) que es una mezcla de diversos gases convertidos a estado líquido, y que por lo general, son butano o propano.

Una de las características más importantes del combustible híbrido es que contaminan mucho menos, y además, están dotados con la etiqueta ECO de la DGT que les permite beneficiarse también de las ayudas de los planes gubernamentales a los vehículos de combustibles alternativos.

Actualmente los coches de gas están muy al día en la sociedad, siendo el gas el combustible alternativo más utilizado en todo el mundo. Concretamente, solo de AutoGas (GLP) hay ya más de 30 millones de vehículos en el mundo, de los cuales 19 millones están en Europa.

¿En qué consisten los vehículos de combustible híbrido?

Llamamos vehículos híbridos a aquellos que funcionan con dos combustibles. Uno de ellos es siempre la gasolina, sin embargo, es el combustible al que se le da menor uso, mientras que el otro es el gas. En este sentido, tienen un motor térmico tradicional de combustión, que incluye un sistema de inyectores que dirigen el gas a los cilindros y a una centralita específica. Asimismo, tienen dos depósitos diferenciados tanto para la gasolina, como para el gas.

Combustible Combustible

Pese a que pueden usarse sin problema los dos combustibles, el coche siempre arranca usando la gasolina, al igual que justo después de repostar, cuando la centralita está utilizando la pureza del gas. Cuando ya llevemos un par de kilómetros con el coche, este comenzará a usar el gas para ahorrar en combustible.

El gas guarda ciertas ventajas, siendo la más importante que es mucho más barato que la gasolina, llegando a suponer un ahorro del 40% dependiendo del modelo y la marca. Por esta razón, debemos siempre conducir con el modo gas, pues también aporta beneficios medioambientales. La reducción de emisiones NOx se reducen en un 85%, las partículas hasta en un 96%, el CO2 en un 25% y el 100% de las de azufre.

Para más comodidad, estos coches detectan cuando el gas se está agotando y pasa automáticamente a ponerse en reserva, utilizando en este caso la gasolina, sin que nosotros tengamos que efectuar ninguna acción. De hecho, la autonomía es mayor y por ello ahorraremos más en combustible. Siguiendo con las ventajas, estos vehículos están exentos de las restricciones al tráfico que algunos ayuntamientos están imponiendo en momentos puntuales en las ciudades.

¿Ahorramos con este tipo de vehículos?

En primer lugar, debemos de tener en cuenta que los coches a gas vienen siendo entre 1.500 euros y 2.000 euros más caros que los de gasolina o diésel. Este sobrecoste debemos decir que se amortiza mediante el menor precio de combustible y, por tanto, cuanto más kilómetros con gas le hagamos a este vehículo más rentable nos saldrá. Por lo tanto, si estamos pensando en comprar un coche para viajar y en años de uso, el gas es la mejor opción desde el punto de vista económico.

Por la parte más complicada, debemos de tener en cuenta que el seguro nos saldrá más caro y que al tener un doble sistema de propulsión, la probabilidad de fallos y problemas se incrementa, con el consiguiente gasto en el paso por el taller.

¿Podemos ahorrar en combustible con un coche de gas?