viernes. 03.04.2026

Tres ciclistas luchan contra una anaconda que intenta comerse a su perro

La serpiente lo tenía enroscado y con los colmillos clavados en su cuello

Tres ciclistas luchan contra una anaconda que intenta comerse a su perro

La serpiente lo tenía enroscado y con los colmillos clavados en su cuello

Salir a pasear, en principio tranquilamente, nos puede deparar alguna que otra aventura. Pero aventura de alto riesgo. El veterinario Paulo Marqueti, su amigo y entrenador de perros Adilson Tosi y su hijo Miguel salieron a dar un paseo en bicicleta el pasado sábado, día 21 del corriente mes de diciembre, acompañados de sus perros, por la laguna de Pirolaen, en Jaborandi (Brasil).

Todo parecía ir bien hasta que... uno de los animales se quedó atrás para beber agua cuando fue enroscado por una serpiente, de unos cuatro metros, que intentó hundirlo en una laguna. Todo sucedió de manera abrupta. Repentina. "Pensamos que había atrapado alguna presa o la presa lo había atrapado. Cuando nos acercamos, vi que el vientre de la serpiente lo envolvía y se hundía en el agua", contó Marqueti.

La acción reacción no se hizo esperar. El hombre se arrojó al agua y consiguió sacar a la orilla al perro. Puso todo su celo en el empeño. La serpiente lo tenía enroscado y le clavaba sus colmillos en el cuello. Con la peor de las intenciones.

Los hombres ya no dudaron en arriesgar sus propias vidas para salvar a su mascota de una muerte segura. La muerte ya venía en camino de la escena. Cabe mencionar que al perro lo habían rescatado de las calles poco más de un año antes, al encontrarlo Marqueti herido y abandonado y no estaban dispuestos a perderlo. De ninguna de las maneras.

"Un hombre simplemente no hubiera podido lograrlo. La serpiente tenía la fuerza de tres hombres. No pude abrirle la boca con la mano. Tomé palos de madera y se los puse entre las fauces. Entonces fue cuando liberó al perro", dice Adilson. Tras la batalla -durísima batalla-, que duró unos 20 minutos aproximadamente, el perro fue liberado y la anaconda volvió al agua. Los hombres decidieron que no era correcto matar al réptil. Que no era ético.

Tres ciclistas luchan contra una anaconda que intenta comerse a su perro