Una anciana de 103 años supera el Covid-19 y lo celebra con una cerveza 'bien fría'
Su lucha ha sido valiente y titánica durante varias durísimas semanas
El Coronavirus ha sesgado muchas vidas. Demasiadas. A nivel global. Ha actuado con saña. Sin observar edad ni condición. Aunque la denominada edad de oro ha sido la más castigada con creces. Las personas entradas en edad han sido consideradas, justificadamente, de alto riesgo.
El Coronavirus ha hecho de las suyas de desigual modo. Algunas personas contagiadas fallecieron en una santiamén y otras han prolongado más el sufrimiento en el lecho del dolor. Las cifras de fallecidos ha sido escalofriante aunque, afortunadamente, ahora ya se observa luz al final del túnel.
Es momento de esperanzas. Y de victorias personales. Es el caso de Jennie Stejna, una anciana de 103 años que luchó a brazo partido contra el virus durante tres durísimas semanas en un hospital de Massachusetts, Estados Unidos.
Su lucha ha sido heroica. La mujer se contagió en la residencia de ancianos donde vivía y a la que ha regresado tras superar el coronavirus. ¡Todo un logro! ¡Todo un triunfo! ¡Todo un júbilo con nombre propio!
Su familia confirma que la anciana había estado gravemente enferma, pero que finalmente había superado la enfermedad que ha dejado ya a más de 102.000 fallecidos en el país. Esta mujer es símbolo de valentía y de capacidad de superación.
Su recuperación puede considerarse como todo un milagro. El coronavirus es de veras peligroso para cualquier persona, pero la mortalidad es mucho mayor para la población de edad avanzada. Toda precaución es poca. Y, por descontado, la lucha contra la enfermedad siempre debe ser titánica.
Al igual que en España, las residencias de ancianos de Estados Unidos también se han visto gravemente afectadas por los brotes del Covid-19 y han tenido que implementar estrictas políticas de visitas. Las circunstancias mandan.
Un informe de USA Today recoge que en la residencia de Jennie se han registrado 33 casos positivos. Stejna es una luchadora, dijo su familia, pero el informe indicó que en un momento, cuando le preguntaron si estaba lista para ir al cielo, ella respondió: "Demonios, sí".
Por el momento el cielo puede esperar. Tras sobrevivir y recuperarse del virus, el personal de la residencia sorprendió a Stejna con una cerveza “bien fría” como a ella le gustaba y celebrando así sus 103 años de vida tras superar este terrible trance.
