Una mujer con fuerte dolor abdominal va al médico y descubre que es hombre
En el hospital le diagnosticaron, inesperadamente, cáncer de testículo y que, cromosómicamente , es un hombre
La vida te da sorpresas, sorpresa te da la vida. Al son de la célebre melodía parece haberse incubado la siguiente noticia: una mujer ha descubierto que es un hombre. Y el hallazgo ha tenido lugar cuando la señora contaba 30 años de edad.
¿Cómo lo ha descubierto? Tuvo un fortísimo dolor abdominal. Y acudió al Hospital. Tras las pruebas le diagnosticaron cáncer de… ¡testículo! Ahí es nada. ¿Cómo se toma este rábano por la hoja? Una sorpresa para perder la consciencia por minutos.
La joven, residente en Birbhum (India), tiene el pecho desarrollado y genitales externos femeninos. Dicho sea apriorísticamente. Todo sucedió muy rápidamente. Fue acudir al hospital y someterse de inmediato a un examen. Pronto descubrieron que tenía testículos en el interior de su organismo.
Ante el hallazgo el oncólogo clínico Anupam Dutt procedió a realizarle una prueba de cariotipo que reveló que su complemento cromosómico es XY y no XX. Lo que confirma que cromosómicamente es un hombre. Tan es así que el útero y los ovarios de la paciente han estado ausentes desde el nacimiento, y nunca ha experimentado la menstruación.
Para echarse las manos a la cabeza. Posteriormente, se le realizó una biopsia y se vio que tenía cáncer. ¿Tiene explicación alguna lo sucedido? Sí. Esta situación, pese a ser extraña está reconocida: se denomina como el síndrome de insensibilidad a los andrógenos (SIA) o síndrome de Morris.
Se presenta cuando una persona nace genéticamente masculina, pero tiene todos los rasgos físicos de una mujer. Un síndrome que sufre una de cada 22.000 personas.
Más datos: la explicación científica de este fenómeno es que, pese a que los cromosomas indican que es un hombre, hay una mutación del receptor de andrógenos. Así, pese a que su cuerpo genera testosterona dicho receptor no las asimila y eso impide que se desarrollen los caracteres masculinos propios del cromosoma Y.
De modo que, pese a tener testículos, estos no llegaron a externalizarse. Los médicos ahora asesoran a la familia, ya que la mujer está casada con un hombre desde hace nueve años. Una controversia inesperada.
¿Qué consejo reciben? Que “continúen viviendo la vida como lo han hecho hasta ahora”, ya que más allá del cáncer la situación no cambia nada. ¿O sí? Asimismo, tras examinar a la familia de la paciente, los profesionales encontraron que su hermana, de 28 años, padece el mismo síndrome.
