domingo. 05.04.2026

Razones del por la qué debes hacer yoga durante el confinamiento

El cultivo de esta iniciativa une deporte y meditación para la salud personal

Razones del por la qué debes hacer yoga durante el confinamiento

El cultivo de esta iniciativa une deporte y meditación para la salud personal

Uno de los peligros del confinamiento es la falta de ejercicio físico. La tendencia al sedentarismo. El dejarse ir. El dejarse llevar. Establecer el itinerario del sofá a la cama como trayectoria de ida y vuelta. La falta de ejercicio físico trae consigo también -al hilo del encerramiento- cierta pesadez mental. Los músculos se entumecen. El cuerpo se agarrota.

Lo más ingeniosos han buscado astutas artimañas para poder mover el esqueleto, siquiera sea mínimamente. El baile en casa está en boga. Como también lo está el cultivo del yoga. El yoga gana enteros. ¿Por qué? Porque quizá sea una doble disciplina en una. Quizá, no. Lo es de hecho. El yoga suma deporte y meditación. A muchas personas el yoga les ha cambado la vida. Para mejor siempre.

El yoga además no necesita un espacio amplio para su práctica. Puede desarrollarlo en cualquier lugar de la casa. Incluso en la terraza. Al aire libre. Aunque confinados. El yoga reduce el estrés. Comprobado. Y el yoga además también reduce la ansiedad. Ya por esta doble razón, por esta doble garantía, merece mucho la pena practicarlo.

Aumenta la calidad del sueño. Valga decir: no tiene precio sus beneficios. La calidad de sueño es esencial. Un estudio realizado por la Fundación para la investigación del Yoga Swami Vivekananda ha demostrado que las personas que realizaban yoga tardaban 10 minutos menos de media en quedarse dormidas. Y además manifestaban la sensación de estar más descansadas por la mañana.

Otro beneficio: el yoga ayuda a trabajar mejor. Un estudio hindú que analiza cinco indicadores del rendimiento laboral (satisfacción, compromiso, resultados, implicación emocional y relaciones sociales con los compañeros) ha subrayado que los beneficios del yoga se apreciaban para el trabajador en cuatro de los cinco puntos analizados. En este sentido sólo el nivel de compromiso quedó exento de sus bondades.

Hay más. Los niños. En los niños también hay aspectos positivos. Sí: en niños y estudiantes mejora el rendimiento académico. ¿Por qué? Porque se mejora la atención. ¿En base a qué? Hay que tener en cuenta que la atención a la respiración y la meditación que incluye el yoga -la práctica del yoga- producen un estado mental mas sereno. Más alejado de todo nerviosismo. Alejado, también, de la propia presión de los estudios. Como bien se dice: “mejor una hora de yoga que una noche en blanco tomando café”.

En cuanto a lo físico: fortalece los músculos, fortalece los huesos. Evita que el ácido láctico se acumule en el cuerpo. Potencia la flexibilidad de las articulaciones. Aumenta la flexibilidad. No debemos asustarnos por las aparentes posturas de contorsionistas de quienes cultivan el yoga con cierto dominio. Pronto lograremos ese más difícil todavía.

Pero el yoga obsequia con más bondades: alivia dolores crónicos y posturales, quema calorías (demostrado científicamente: algunas investigaciones han consensuado que la práctica del Vinyasa Yoga implica un gasto calórico promedio de 7 kcal/min, lo que equivale a quemar unas 507 calorías por hora), enseña a respirar tanto correcta como conscientemente y reduce los niveles de cortisol y colesterol en sangre.

Razones del por la qué debes hacer yoga durante el confinamiento