viernes. 23.02.2024
Cala Agulla, Mallorca
Cala Agulla, Mallorca

Mallorca es una de las joyas del Mediterráneo. Esta isla es el destino de millones de visitantes cada año, que quieren disfrutar de una propuesta de baño única y de máxima calidad, difícilmente comparable con otros puntos del mundo. La ventaja del principal enclave del archipiélago de Baleares es que no solo alberga playas populares, ya que también presenta pequeños tesoros escondidos entre acantilados y naturaleza exuberante. No hay que olvidar que para explorar estas joyas ocultas, resulta imprescindible disponer de un vehículo. Por ello, buscar alquiler de coches en Mallorca con ROIG se convierte en una necesidad, ya que solo así se puede llegar a lugares remotos y descubrir la auténtica magia de la isla.

Algunas de las calas más escondidas de Mallorca tienen un acceso relativamente fácil, si bien otras requieren de un largo recorrido en coche. Es el caso de Sa Calobra. Ubicada en la zona de la Serra de Tramuntana, este rincón cautiva con sus dos playas de guijarros que se extienden entre precipicios y acantilados. La mejor manera de llegar es en vehículo propio, que explora la zona montañosa hasta que se inicia el descenso hacia el mar. 

Cala Figuera es una maravilla de aguas azul turquesa y una naturaleza exuberante. Este antiguo pueblo de pescadores es ahora un codiciado destino que alberga la bahía de Cala Figuera en la costa sureste de Mallorca. Tiene dos entradas, Caló d’En Boira y Caló d’En Busques, y ambas están custodiadas por acantilados cubiertos de higueras. Se encuentra ubicada a 60 kilómetros de Palma de Mallorca, por lo que quienes se alojen en la capital necesitan cubrir un trayecto de unos cuarenta minutos en coche. 

Rincones idílicos

Cala Es Carbó es idílica por muchos motivos. Entre ellos, porque para acceder a ella hay que estacionar el coche alquilado en Roig a un kilómetro y medio de distancia. Desde el aparcamiento, los bañistas deben caminar hasta esta escondida y hermosa cala de arena blanca y agua turquesa. Situada dentro de una reserva natural, este punto sorprende con pequeñas dunas donde anidan aves; que se nutren de una fauna marina de gran valor. 

En la Bahía de Formentor se encuentra Cala Murta. Rodeada de acantilados y pinares, es una playa ideal para disfrutar de la paz y la serenidad. Solo se puede acceder en barco o a través de un sendero de aproximadamente 1.500 metros, lo que garantiza una experiencia tranquila y poco concurrida. Otra opción para visitar un rincón escondido en la costa mallorquina es Cala Magraner, que tiene, además, el distintivo de playa nudista. Aunque el acceso implica caminar más de dos mil metros a pie, el esfuerzo merece la pena, ya que la recompensa es acceder a una playa virgen y discreta en el municipio de Manacor, en la zona este de la isla. 

Otro de los secretos de Mallorca, Cala d’Egos, es una playa virgen de arena y rocas, rodeada por un pinar y arbustos bajos. Con aproximadamente 60 metros de longitud, su acceso también es complicado, pues requiere transitar un sendero de cuatro kilómetros con desnivel.

Calas escondidas de Mallorca: joyas a las que se puede llegar en coche