domingo. 05.04.2026

Real Betis - Espanyol: El Betis alarga más de la cuenta su estación de penitencia

Los de Manuel Pellegrini no pudieron conseguir la victoria en una aciaga tarde de Sábado Santo y ya suman seis partidos sin lograr ganar en LaLiga

Aitor Ruibal en el Real Betis - Espanyol | @RealBetis
Aitor Ruibal en el Real Betis - Espanyol | @RealBetis

El Real Betis Balompié sumó un insuficiente punto ante el RCD Espanyol (0-0) en el estadio de La Cartuja y ya son casi dos meses sin conocer la victoria en LaLiga EA Sports. Demasiada penitencia para un Betis que mantendrá el quinto puesto pase lo que pase en la jornada, pero que no cesa de dejar escapar oportunidades de asentarse en una posición que podría dar acceso a la próxima Champions League. Lo vivido esta tarde de Sábado Santo sobre el verde fue el retrato perfecto de un equipo que permanece trabado en el campeonato doméstico y que no fue capaz de derribar el bien plantado muro de Manolo González

Desde el pasado 15 de febrero en Mallorca el Real Betis no sabe lo que es ganar en el campeonato doméstico. Mucho para un equipo con altas aspiraciones y que está viviendo su particular estación de penitencia en la competición que le da de comer. Si bien, el partido en líneas generales fue verdiblanco y Aitor Ruibal en el primer tiempo y el balón al poste de Pablo García en el tramo final pudo cambiarlo todo, pero no está teniendo la suerte de su lado el equipo de Manuel Pellegrini que no tendrá tiempo en detenerse en lo ocurrido hoy y que el miércoles juega en Braga uno de los partidos más importantes de toda su historia. 

De menos a más en un primer tiempo sin acierto del Betis

Hasta cinco cambios realizó Pellegrini respecto al último partido antes del parón en San Mamés. Con Europa en el horizonte y como es habitual en el Ingeniero siempre que hay periodo de selecciones, el técnico dio descanso a Abde, siendo la principal ausencia de un once en el que se volvió al 4231 con Aitor Ruibal en la banda izquierda y con Álvaro Valles defendiendo la portería. 

El inicio del Real Betis dejó mucho que desear para lo que se espera del equipo en este tramo final de temporada. El equipo salió alicaído, sin tensión y contagiando a una grada que también parecía estar de capa caída. La vuelta del parón no había sentado bien en La Cartuja y en el césped costó ver algo positivo de unos primeros 20 minutos con solo un disparo a puerta de Diego Llorente a la salida de un córner. 

Intentó escapar de la monotonía a través del Cucho, que con dos disparos y un gran pase a Bellerín hizo que el partido tomase algo de color. De hecho, en dicha jugada Héctor sirvió un gol cantado a Aitor Ruibal que, incomprensiblemente, mandó al muñeco. A continuación, fue Antony el que se acercó con otro disparo al cuerpo de Dimitrovic y a la postre, Sergi Altimira con un cabezazo que obligó al serbio a sacar una mano de mérito.

Aunque sin suerte de cara a puerta, el Betis había conseguido meterse en el partido ante un Espanyol que no terminaba de aprovechar los errores en salida de su rival. Hasta el descanso, nada iba a moverse en el marcador, pese a que los verdiblancos eran claros dominadores en el juego pero la falta de dar un pase con sentido de forma vertical privó de ver algo más positivo de un primer tiempo aburrido en líneas generales.

Pablo García y su balón al poste pudieron cambiarlo todo

Tardó unos minutos en tomar el pulso del partido al Betis tras el descanso. Sin embargo, no era suficiente para derrocar el muro 'perico' y Pellegrini echó mano de Ez Abde, pasada la hora de partido, para intentar generar algo más de profundidad en la izquierda y pasando a Aitor a la derecha. El que se marchó fue Antony tras otro discreto partido en el que poco pudo hacer ante el marcaje de Carlos Romero y en el que volvió a evidenciar síntomas de que no está al 100% físicamente.

La entrada del marroquí dio algo de aire a los verdiblancos, que se encomendaban a su desborde para generar superioridad en la izquierda y encontrar por el camino corto el gol. Pero no había manera. Tener el balón no era sinónimo de acercarse a la meta de Dimitrovic y ahí Pellegrini decidió volver a echar mano del banquillo con un doble cambio: Pablo García y Chimy Ávila entraron al partido en lugar de Héctor Bellerín y Sergi Altimira, formando un 442 para terminar de quemar las naves e ir a por el partido.

Pablo Fornals en el Real Betis - Espanyol | @RealBetis
Pablo Fornals en el Real Betis - Espanyol | @RealBetis

Los dos recién ingresados tuvieron el partido en sus botas nada más entrar al partido. Primero Chimy, con un disparo cruzado que se marchó a córner, y a la salida del mismo, Pablo, que estrelló el balón en el poste al rematar a quemarropa un balón que él mismo se había ganado en el área. Lo tuvo ahí el canterano. Era su momento. Pero la suerte le esquivó cuando lo tenía todo de cara para consagrarse como el salvador del partido. 

Entre Dimitrovic, que no paró de arañar segundos al crono durante todo el partido, y las artimañas de sus compañeros, conscientes igual de que el empate era más que bueno para sus intereses, el tiempo se iba diluyendo y las opciones de ganar del Betis se fueron esfumando. Y no era excusa, pues los de verdiblanco estaban dejando bastante que desear en su juego, pese haber hecho más méritos para conseguir la victoria. En la última del partido, de nuevo Pablo, que creó más peligro que otros muchos durante el doble de minutos, tuvo en sus botas la opción de sacar unos tres puntos que iban a quedar repartidos en uno y uno. Empate insuficiente y a Braga . 

Real Betis - Espanyol: El Betis alarga más de la cuenta su estación de penitencia