sábado. 28.03.2026

Andalucía alcanza un nuevo techo a nivel mundial gracias a sus investigadores

El análisis realizado por las investigadoras reveló que los microplásticos estaban presentes en las diez playas muestreadas
La isla Decepción en la Antártida
La isla Decepción en la Antártida

Que la comunidad andaluza es un referente en el mundo es algo que ya resulta incuestionable. De hecho, Andalucía ha alcanzado un nuevo techo a nivel mundial gracias a sus investigadores. De esta manera, un equipo de investigación de la Universidad de Cádiz ha identificado, por primera vez, la presencia de microplásticos en diez playas de la isla Decepción, en la Antártida. Los resultados muestran que incluso uno de los lugares más remotos del planeta no está libre de contaminación plástica, y establece una línea base para futuros programas de seguimiento ambiental.

De esta manera, el análisis realizado por las investigadoras reveló que los microplásticos estaban presentes en las diez playas muestreadas. Las concentraciones oscilaron entre 2 y 31 partículas aproximadamente por kilogramo de arena. "Son valores que podemos considerar bajos o moderados en comparación con zonas urbanas del planeta, pero resultan significativos en un entorno tan aislado".

A este respecto conviene indicar que en el trabajo, titulado 'Occurrence and distribution of microplastics in intertidal sediments at Deception Island, Antarctica' y publicado en 'Marine Pollution Bulletin', las expertas explican que la Antártida suele percibirse como un territorio prácticamente intacto. Sin embargo, la actividad científica, turística y pesquera, junto al transporte oceánico desde latitudes más bajas, pueden introducir contaminantes como los microplásticos, partículas del tamaño aproximado de un grano de azúcar.

Andalucía, referente en investigación a nivel mundial

Asimismo para comprobar si había microplásticos en los sedimentos intermareales, es decir, la franja de playa que queda al descubierto con la bajamar, y generar una referencia científica que permita evaluar en el futuro si la contaminación aumenta, el equipo tomó muestras en diez playas distribuidas por toda la isla Decepción, en la Antártida, en el año 2023. En cada una de ellas recogieron tres réplicas de sedimento superficial en la zona de máxima marea.

Por otra parte en el laboratorio de la Universidad de Cádiz, separaron las partículas 'sospechosas' mediante un sistema de flotación con agua hipersalina, un mecanismo similar a verter arena con diminutos fragmentos de plástico en agua muy salada: la arena se hunde y el plástico flota, igual que el aceite sobre el agua.

Finalmente hay que añadir que analizaron cada fragmento con espectroscopía infrarroja (FTIR), una técnica que permite identificar el tipo de plástico comparando su 'huella' química con una biblioteca digital de referencia, es decir, una base de datos de materiales previamente identificados.

Andalucía alcanza un nuevo techo a nivel mundial gracias a sus investigadores