Dos de las ciudades más grandes de Andalucía han batido el récord de precipitaciones en el histórico de lluvias del mes de marzo a falta de dos semanas para que concluya el mes. Se trata de Sevilla capital y Jerez de la Frontera, ciudades que han protagonizado grandes acumulaciones de agua tras el paso de las últimas borrascas, llegando incluso a desalojar a vecinos y residentes de las riberas del río Guadalquivir y Guadalete, respectivamente.
El delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Juan de Dios del Pino, ha detallado que, en la estación del aeropuerto hispalense, se han alcanzado por ahora los 215 l/m2 acumulados, mientras que en Jerez se han sobrepasado los 341,4 l/m2.
En el aeródromo hispalense, la serie histórica ofrecida por la Aemet registra datos desde 1951. En estas siete décadas, el valor más alto hasta la fecha se contabilizó en marzo de 1962, cuando las precipitaciones sumaron 206,5 l/m2.
Este dato, que ofrece la web de la agencia en su web, evidencia que, con varios días todavía para culminar el mes (y con la previsión de que harán acto de presencia nuevas borrascas), el acumulado se encuentra casi diez litros por metro cuadrado por encima de su récord.
La Aemet contabiliza datos de precipitaciones en Jerez desde 1946. El registro más elevado alcanzado en 79 años se logró en marzo de 2018, con hasta 257,6 l/m2 acumulados en aquel mes. Estos son unos 80 l/m2 menos que los alcanzados por ahora en la estación jerezana, donde ya se han registrado 341,1 l/m2.
Cabe destacar que en marzo de 2018 las lluvias fueron prácticamente continuas, con 25 días de 31 con precipitaciones. El análisis, que abarca hasta el 18 de marzo de 2025, solamente se ha dado un día seco, por lo que es posible también romper este récord en Jerez. Estas cifras han contribuido a que los embalses se encuentren en nivel muy superiores a los del pasado año y la necesidad de desembalsar para seguir almacenando agua de cara a las próximas semanas.
Preocupación por el tiempo en Semana Santa
Todo ello ha elevado la preocupación por el tiempo que pueda hacer en Semana Santa. Bien es cierto que el mes de abril suele rebajar la tendencia de lluvias no se descarta que las precipitaciones puedan hacer acto de presencia, aunque no al nivel del pasado año.
