Ni siquiera ha pasado una semana del trágico suceso que ha conmocionado a toda España donde dos agentes de la Guardia Civil murieron tras ser arrollados por una narcolancha en la costa de Barbate (Cádiz) cuando la Asociación Profesional de la Guardia Civil (JUCIL) ha denunciado un nuevo caso de contrabando, en esta ocasión de tabaco, donde el conductor de un vehículo ha embestido a un coche policial en la que se encontraba una pareja de guardias civiles mientras intentaban detenerlo.
Los hechos han ocurrido en la mañana de este jueves, alrededor de las 6:30 horas en Puente Mayorga, una pedanía de la localidad gaditana de San Roque. Según informan, un vehículo que provenía de una refinería de CEPSA ha embestido a un vehículo de la Guardia Civil por su parte trasera dándose posteriormente a la fuga el conductor.
Esta persona posteriormente se ha tirado al agua en un muelle deportivo cercano al lugar de los hechos. “Ya decíamos que, durante nuestra estancia en Cádiz, por los funerales de nuestros compañeros asesinados el viernes pasado, vimos con nuestros propios ojos el movimiento de planeadoras en varios puntos de la costa gaditana y de Almería” ha manifestado el secretario general de JUCIL, Ernesto Vilariño.
“Lo ocurrido esta mañana, que afortunadamente no ha tenido consecuencias para los guardias civiles, muestra una vez más cómo es de peligroso este trabajo, sobre todo en el Campo de Gibraltar, y a qué presiones están sometidos nuestros compañeros en esta zona”, ha recordado.
Los guardias vieron cómo se descargaban los fardos
La asociación profesional viene denunciando esta situación desde hace años y los hechos han vuelto a darle la razón. Después de que se localizara a una embarcación que descargaba fardos en un coche, dos agentes, identificados con chalecos, se adelantaron a la salida de una curva al principio de una recta con la intención de dar el alto al vehículo.
El conductor, ya con la carga, no hizo caso a las señales para detenerse y se dio a la fuga. Al final de esta recta, a más de 100metros el vehículo oficial, en un cruce iluminado y con las luces prioritarias lograron cerrarle el paso, pero a pesar de la velocidad, el coche perseguido embistió al vehículo de la Guardia Civil y logró atravesar el cordón. Unos metros más adelante, el conductor abandonó el coche y se dirigió corriendo hacia el puerto, pero al ver que no tenía escapatoria se lanzó al agua.
“Lo ocurrido muestra cómo de vacías y falsas han sido las declaraciones de estos últimos días del ministro del Interior Fernando Grande Marlaska, quien aún no ha dimitido pese a su más que evidente fracaso en la lucha contra el tráfico de drogas, de contrabando y de personas por el Estrecho de Gibraltar”, ha afirmado Ernesto Vilariño.
“En esta ocasión, afortunadamente, los guardias civiles no han sufrido heridas durante su intervención, pero lo ocurrido expresa cómo ha aumentado la violencia de estas organizaciones mafiosas en sus operaciones. Seguimos reclamando la declaración de actividad peligrosa para el trabajo de los guardias civiles y la consideración de Zona de Especial Singularidad para todo el Campo de Gibraltar”, ha concluido el secretario general de JUCIL.



