Pedro Marco, presidente de Adif, ha calificado de "infamias" los sucesivos bulos que cree que han sido apareciendo a lo largo de los dos meses posteriores al accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), asegurando que la empresa pública en ningún momento ha alterado pruebas e informes ni intentado obstruir la justicia.
De esta manera sostiene que "ni hemos modificado informes, ni hemos obstruido la justicia, ni hemos alterado pruebas, ni hemos ignorado las advertencias de los maquinistas, ni estamos terriblemente tensos porque estemos investigados por los fondos europeos".
Respecto a los presuntos cambios realizados tras el accidente en informes elaborados con anterioridad al mismo, Marco ha explicado que la empresa de ingeniería encargada de las inspecciones de las soldaduras del tramo afectado, Ayesa, revisó los informes e hizo una fe de erratas, pero sin modificar la información anterior, que afectaba solo al orden de unos códigos QR.
Investigación de la tragedia ferroviaria de Adamuz
Respecto a la recogida de material sin autorización previa judicial, Marco ha dicho que es una "infamia" el decir que Adif ha recogido pruebas y las ha ocultado, argumentando que tanto la CIAF como la Guardia Civil ya se habían retirado del lugar tras constatar que se habían recogido todas las pruebas. En cualquier caso, retiró elementos a más de 130 metros del accidente y los documentó para ponerlos posteriormente a disposición de la investigación.
El presidente de Adif ha dicho sobre la llamada a los maquinistas que apuntaban a la "confortabilidad y fiabilidad", pero no a la seguridad, y que instaban a reducir a 250 kilómetros por hora la velocidad en toda la red. Sin embargo, la línea Madrid-Barcelona ya funciona en su mayor parte a esa velocidad o inferior.
Por otra parte, el presidente de Adif sí ha confirmado, en parte, una información respecto a la hipótesis de que el carril podría haber estado roto desde el día anterior al accidente, aunque ha dicho que afirmar que esto fue así "es mentira". Entre los datos entregados por la empresa pública a la CIAF y la policía judicial se encontró una variación en el voltaje del circuito de vía por debajo del umbral, que podría ser coincidente con una ruptura de vía pero también "con muchas otras cosas".
Finalmente ha asegurado que "es una variación de aproximadamente 2,2 a 1,5 voltios, cuando el umbral para determinar que hay una ocupación de circuito de vía es un voltio. Este circuito de vía tiene 756 metros. Cualquier chapa de tren o piedra de balasto movida por un tren puede generar esa variación".
