Un terrible suceso que, por fin, está teniendo resolución en Granada. El acusado en este caso es un hombre que dejó morir a su hermano con discapacidad. Ya en pleno juicio ha reconocido que "no lo lo cuidé bien por culpa de las drogas".
De esta manera, el hombre de 42 años enjuiciado por la fórmula del jurado popular en la Audiencia Provincial de Granada por supuestamente dejar morir a su hermano, dependiente de él, en un cortijo de Órgiva, en la Alpujarra de Granada, tras desatender sus necesidades más elementales y el seguimiento de sus tratamientos, ha reconocido que no lo cuidó "bien" en el último año de su vida por sus problemas con las drogas.
Así, el procesado ha explicado que "en ningún momento" pensó que se iba a morir su hermano, pese a que no le había dado de comer "debidamente" en este último periodo, desatendiendo además las tareas de limpieza y no moviéndolo lo que era necesario.
Deja morir a su hermano con discapacidad en Granada
En principio se ha pedido para él una condena de prisión permanente revisable por un supuesto asesinato en su modalidad de comisión por omisión, a través de la organización personada como acusación popular en este caso.
Al margen de ello, la Fiscalía pide para el procesado nueve años y medio de prisión por supuesto homicidio por omisión. La defensa interesa por su parte la libre absolución o, en su defecto, una condena por supuesto homicidio imprudente, delito que pide penar en ese caso con cárcel por diez meses teniendo en cuenta la eximente de drogadicción reconocida por el propio encausado.
Se ha podido saber asimismo que, tras producirse muerte de su hermano, lo habría enterrado en un linde de la finca en la que convivían y habría huido a Motril, en la costa, y cobrado las prestaciones mensuales del fallecido como gran dependiente y de él como cuidador.
Relato de los hechos
Hace ahora nueve años, el hermano, de 36 años cuando falleció en 2019, convivía con el acusado, que era su tutor desde el fallecimiento de la madre de ambos, viviendo en un cortijo y sin relación que conste con otros familiares. "Se encontraba diagnosticado desde su nacimiento de anomalías físicas y psíquicas" por lo que presentaba "deficiencia intelectual profunda, con parálisis cerebral de evolución crónica".
Por otra parte su enfermedad le imposibilitaba la comunicación con su entorno de forma verbal y no verbal, usando silla de ruedas, y sin "la más mínima independencia para realizar las actividades básicas de la vida cotidiana como alimentarse, asearse, vestirse o medicarse".
El procesado "nunca" habría accedido a ingresarlo en un centro "pese al insalubre estado de la vivienda que ambos hermanos habitaban, por la suciedad y desorden generalizados de todas las estancias, amén de encontrarse en un lugar aislado y de difícil accesibilidad que dificultaba aún más el cuidado" del hombre con diversidad funcional.
Solo en la vivienda
Según ha trascendido desatendió las necesidades "más elementales" de su hermano, "dejando de alimentarlo correctamente, asearlo a diario, limpiar su entorno, cambiar su posición en la cama y curarle las heridas" así como "atender sus dolencias físicas y el seguimiento de los tratamientos".
También lo dejaba "solo en la vivienda, pese a conocer la necesidad de asistencia" y su "imposibilidad de autonomía, lo que desembocó, como resultado previsible y evitable, en el fallecimiento", que se producía el 25 de febrero de 2019. En relación a las úlceras que presentaba el posteriormente fallecido, ha señalado al ministerio público que él las curaba y que al final, en los tres últimos días de la vida de su familiar, cuando notó que empeoraba y no comía, pensó en ir al médico, pero se le "murió".
Finalmente ha reconocido que lo enterró, "mal" y al día siguiente de que notara que no respiraba, en la misma zona de la casa familiar donde reposaban las cenizas de sus padres, como ha dicho que fue el deseo de ellos. No avisó a las autoridades de la defunción porque consideró que lo iban a "culpar de todo" y se fue a hartarse de "llorar por las calles" hasta que lo detuvieron "cinco días" después, momento en que no ocultó los hechos, y colaboró "desde el minuto cero".



