Saltan al agua desde el Open Arms para llegar a tierra
El barco se encuentra a escasos kilómetros de la isla italiana de Lampedusa pero Salvini les impide el desembarco
La situación, tal y como se enunciaba ayer, es crítica a bordo del Open Arms. Varios rescatados se han lanzado al mar al borde de la desesperación después de 17 días en una eterna pesadilla. Con sus chalecos salvavidas ya en el mar, la tripulación intenta pararlos, cosa que resulta casi imposible debido a la agonía que están viviendo los migrantes.

El deterioro psicológico es evidente, lo cual se lleva advirtiendo desde hace unos días, ya que muchos de los que están a bordo han presentado indicios de autolesión, ataques de pánico, amenazas, depresión y tendencias suicidas.
Òscar Camps, el fundador de la ONG, exige a la Fiscalía una actuación inminente, ya que a través de sus redes sociales denuncia la desesperante situación, añadiendo que "tiene límites". Se trata de una crisis migratoria en toda regla, con la evidencia que desde el jueves el barco se encuentra afianzado ante Lampedusa pero con un bloqueo de desembarco por parte de Matteo Salvini.
Este mismo domingo desde España se ha propuesto el desembarco de los 107 rescatados restantes en el puerto de Algeciras, alegando que "España siempre actúa ante emergencias humanitarias", ya que "es necesario establecer una solución europea, ordenada y solidaria, liderando el reto migratorio con los valores de progreso y humanismo de la Unión Europea", según Pedro Sánchez.
Se ha iniciado una investigación por parte de la Fiscalía por posible delito de secuestro de las personas a bordo del barco humanitario.
