España vive inmersa en plena polémica por la aplicación de la conocida como ley del sí es sí. En este contexto, se ha conocido una sentencia ejemplar contra dos jóvenes que habían violado a una chica en Jaén. Ahora se enfrentan a una condena considerable.
En este sentido, la Sección Segunda de la Audiencia de Jaén ha condenado a 16 años de prisión a dos jóvenes, de 29 y 25 años, por violar a una chica, de 18 años, durante las fiestas de Torres de Albanchez (Jaén), en septiembre de 2017, cuando ella se encontraba bajo los efectos de la ingesta de alcohol. Además de la prisión por los delitos de agresión sexual, los condenados deberán indemnizar a la joven con 45.000 euros.
A este respecto, se les considera responsables, cada uno de ellos, en concepto de autores de un delito de agresión sexual y en concepto de cooperadores necesarios de otro delito de agresión sexual, por lo que ahora deberán pagarlo en la cárcel.
Condena ejemplar por violación en Jaén
La chica denunció ante la Guardia Civil haber sido violada por dos jóvenes del pueblo en el que ella se encontraba pasando unos días de vacaciones. En su relato manifestó que los dos jóvenes la obligaron a entrar en una habitación para satisfacer sus deseos.
En su declaración los acusados mantuvieron que tanto ellos dos como la joven se encontraban bajo los efectos del consumo de alcohol, pero que eran "conscientes de todo" lo que hacían. Y añadieron que joven les propuso hacer un trío y para consumarlo fueron a una casa con un tercer amigo y su pareja, que era la prima de la denunciante. Mientras ese tercer amigo se metía en una habitación con la prima de la denunciante, los otros dos se quedaron con la joven.
Sin embargo ella sostuvo que esa noche fue a la casa donde ocurrieron los hechos por no dejar sola a su prima, aunque ya en el coche mandó mensajes a su primo diciéndole que no le gustaba el ambiente con los acusados y que se dirigían a una casa. También ha reconocido que tanto ella como su prima habían consumido alcohol el día de los hechos.
Empujada hacia la habitación
Cuando su prima se metió en una habitación con su pareja, ella se quedó con los dos acusados que comenzaron a tocarla y empujarla hacia otra habitación. "Me manoseaban mientras me empujaban a la habitación", dijo la joven, que ha relatado cómo los dos jóvenes supuestamente se ayudaron mutuamente sujetarla y violarla, primero uno y después el otro.
Los acusados manifestaron que no fue hasta salir la casa cuando la joven comenzó a decir que la habían violado y que los iba a denunciar por lo que optaron por irse. "Nos asustamos y nos fuimos", dijo uno de los acusados.
De esta manera, la sentencia estima que "dada la naturaleza violenta y evidentemente sexual del acto realizado por los acusados, no cabe la más mínima duda de que nos hallamos ante una agresión sexual violenta".
Empleo de la violencia física
Asimismo, se concluye que "los acusados emplearon la violencia física para doblegar la voluntad" de la joven, que "en todo momento se opuso a la realización de cualquier acto de naturaleza sexual, aprovechándose de la limitación parcial de su fuerza debido a la afectación que sufría por la previa ingesta de alcohol".
El tribunal otorga "plena y absoluta credibilidad a la denunciante en su relato detallado, preciso y mantenido en el tiempo en cuanto a los hechos esenciales que recuerda" y que "aparece corroborado por multitud de elementos de naturaleza objetiva".
Finalmente, hay que añadir que, además de los 16 años de pena de prisión para cada uno de ello y la indemnización, la sentencia impone a los dos acusados la prohibición de acercarse o comunicarse con la víctima durante cinco años por encima de la pena impuesta y otros cinco años de libertad vigilada.

