martes. 05.07.2022

Un joven de Málaga habla sobre su adicción a las apuestas: "Me robaron el alma"

Alejandro Torre es un joven malagueño y activista que no ha dudado en contar su historia de superación con su adicción a las apuestas para intentar ayudar a otros jóvenes
Alejandro Torre / Imagen de Archivo
Alejandro Torre / Imagen de Archivo

Alejandro Torre es un joven de Málaga que ha inspirado a las nuevas generaciones con una confesión sobre cómo superó su adicción a las apuestas. Este estudiante de periodismo de la Universidad de Málaga, ha decidido hacer pública en Twitter la problemática que sufrió con las apuestas y cómo consiguió superar una de las peores etapas de su vida. Ahora como miembro de la asociación 'Málaga contra las casas de apuestas' intenta concienciar sobre esta problemática.

El joven empezó un hilo en su perfil de Twitter contando que tras 2 años y 9 meses de rehabilitación por su adicción al juego le habían dado el “alta”. Comenzó la rehabilitación con 21 años y acabó casi con 24 y la vida normalizada.

"Quería compartir este hilo por si a alguien le pudiera ayudar. Hay salida de esto. Si yo he podido, tú también." Así lo ha explicado en la red social.

Alejandro relata que enfermó sin darse cuenta y que los problemas personales y familiares le hicieron vulnerable ante algo tan peligroso como los salones de juegos. Un tiempo más tarde ya era completamente adicto, acudía solo en vez de con amigos, lo convirtió en una prioridad e incluso no podía dormir. 

Además de arruinarle económicamente, las apuestas "le robaron el alma" confiesa en Twitter Alejandro, que, sin lugar a dudas, pretende "ayudar a todos los jóvenes adictos al juego" con esta historia.

Alejandro forma parte del Change.org "Málaga libre de casa de apuestas" declarándole la guerra a las compañías que ganan dinero a base de las personas. Ante un comentario de Vox sobre que las apuestas "dan muchos puestos de trabajo", él responde contundente: "¿Y cuántos puestos arruina?".

Un joven de Málaga habla sobre su adicción a las apuestas: "Me robaron el alma"