Una escabrosa historia de violencia sexual que por fin va a tener resolución en Andalucía. En este caso, es la del profesor que abusó durante tres cursos consecutivos de una alumna de 12 años a la que controlaba como si tuviese una relación consolidada.
La información a la que ha tenido acceso El MIRA detalla que la Audiencia de Málaga juzgará a un profesor acusado de presuntamente abusar y acosar durante tres cursos a una alumna cuando esta tenía 12 años, a la que supuestamente y tras 'normalizar la relación' sometió a un control "férreo" a nivel general
En relación al caso, la Fiscalía malagueña pide que se le imponga al hombre una pena de 13 años de prisión para un procesado que ejerció como profesor en un centro educativo de un municipio malagueño y tras pedir permiso a los padres, creó un grupo de Whatsapp para ir contactando con algunos de los alumnos y alumnas.
Conversaciones de índole sexual con alumna
Hace ahora ocho años comenzaron las conversaciones con la víctima, primero relacionadas con el ámbito escolar y posteriormente con el plano privado, "hasta el punto de sostener con ella conversaciones de índole sexual donde también ejercía de despiadado 'docente'.
Se ha podido confirmar que la recogía en su coche y la llevaba a un descampado para "aprovechándose de la superioridad que ejercía sobre la menor", mantener relaciones; y en ocasiones, según relata el ministerio fiscal, cogía habitaciones de hotel para que la menor creyese que eran una pareja formal.
Durante tres cursos sometió a la menor "a un acoso continuo, con un férreo control" a todos los niveles, incluso en el vestuario --diciéndole también cómo maquillarse para aparentar más edad--. Todo lo tenía que hacer bajo su consentimiento.
Daño en la joven
Conforme fueron pasando y cuando la joven "fue consciente del daño que esta situación le estaba provocando", decidió romper todo contacto. Sin embargo, el profesor "no aceptó la decisión" y "comenzó a realizarle más llamadas telefónicas", contabilizándose 2.937 llamadas entre octubre de 2016 y enero de 2018; además de mandarle mensajes.
Todo este acoso provocó en la chica alternaciones emocionales que la obligaron a acudir a la Unidad de Salud Mental Infanto Juvenil. Es por lo que se pide que la víctima sea indemnizada con 50.000 euros por el daño moral ocasionado en todo este tiempo.
Por ello se solicitan en total 13 años y cuatro meses de prisión, así como prohibición de acercarse a menos de 500 metros o comunicar con la joven durante diez años y la inhabilitación para cualquier empleo donde tenga que estar en contacto con niños.

