Cómo vivir 100 años según la ciencia
Recomendamos hábitos que propician la longevidad
Es un tema que interesa sobremanera. Y no porque sea real como la vida misma, sino porque se trata precisamente de eso tal que así: de la vida -de la de todos y de la nuestra- en toda su entera dimensión. A cualquier hijo de vecino le agrada la idea de vivir por largo. Largamente. Prolongando la existencia hasta más allá de lo imaginable. Para ello debemos referimos al último interesante informe de la Organización Mundial de la Salud. El mismo señala que la esperanza de vida ha aumentado en 5 años.
Sí, ha aumentado en 5 años, pero no obstante los datos muestran desigualdades en el acceso a los servicios salud entre los países. La serie de Estadísticas de salud mundial es una instantánea anual de la salud mundial compilada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se centra en los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la salud adoptados por todos los estados miembros de las Naciones Unidas.
El objetivo es laudable. La finalidad es lograr un futuro más sostenible para todos. Para todos sin excepción. Los objetivos principales incluyen eliminar la pobreza y la desigualdad, proporcionar energía asequible y limpia, reducir el impacto del cambio climático, brindar un mejor acceso a la educación y promover la paz.
Más datos imprescindibles. La esperanza de vida global aumentó de 2000 a 2015, lo que representa el aumento más rápido desde la década de 1960. El aumento más significativo se produjo en la Región de África de la OMS, gracias a las mejoras en la supervivencia infantil, el control de la malaria y el acceso a tratamientos para el VIH. Aquí, la esperanza de vida aumentó de 9,4 años a 60 años.
Hombres y mujeres. ¿Qué puede decirse al respecto? La supervivencia para mujeres y hombres muestra tendencias similares. Las mujeres en Japón y los hombres de Suiza viven más tiempo de media: aproximadamente 87 años y 81 años, respectivamente. Mientras tanto, aquellos que viven en Sierra Leona -de ambos sexos- tienen la esperanza de vida más baja del mundo: alrededor de 51 años para las mujeres y 49 años para los hombres.
Muchísimas personas piensan que la esperanza de vida está determinada o predeterminada en gran medida por la genética. Empero los genes juegan un papel mucho más pequeño de lo que se creía originalmente. Como hemos visto, factores ambientales como el lugar de nacimiento, la dieta y el estilo de vida son claves. Repasemos algunos de los hábitos que alargan la vida. O directamente vinculados a la longevidad.
Primero: evitar comer en exceso. Se han observado vínculos entre una baja ingesta de calorías, una vida útil prolongada y la menor probabilidad de enfermedad. Segundo: la restricción calórico a largo plazo es insostenible y puede provocar efectos secundarios negativos. ¿Qué efectos? El aumento del hambre, la baja temperatura corporal y la disminución del deseo sexual. Tercero: comer nueces. Es un alimento con gran aporte nutricional. Son ricas en proteínas, fibra y antioxidantes. Y una enorme fuente de vitaminas y minerales como el cobre, el magnesio, el potasio, el folato…
Cuarto: Cuando se trata de estrategias antienvejecimiento, la cúrcuma es una excelente opción; es porque esta especia contiene un potente compuesto bioactivo llamado curcumina. Debido a sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, se cree que la curcumina ayuda a mantener la función cerebral, cardíaca y pulmonar, así como a proteger contra el cáncer y las enfermedades relacionadas con la edad (Molecules). Quinto: no fumar. Sin rodeos. El tabaco, ni tocarlo. Ni olerlo. Sexto: evitar el estrés. Sobre todo si rechaza la felicidad. Séptimo: ahondar precisamente en la felicidad propia al margen del qué dirán.
