sábado. 04.04.2026

Desconocidos entran en su casa y la dejan limpia y ordenada

Sin dejar rastro, aspiraron la alfombra, hicieron las camas y limpiaron los baños

Desconocidos entran en su casa y la dejan limpia y ordenada

Sin dejar rastro, aspiraron la alfombra, hicieron las camas y limpiaron los baños

¿Puede calificarse de una noticia digna de publicación? Por supuesto que sí. No todo va a ser tragedia y drama. Un vecino de la ciudad de Marlborough (Massachusetts, EE.UU.) se ha topado con una muy curiosa sorpresa: descubrió al regresar a su casa junto a su hijo el pasado día 15 que algún desconocido había ingresado en la vivienda para limpiar y ordenar su interior. Ahora se ha hecho público el suceso.

El relato cronológico de los hechos es bien sencillo.  Nate Roman, de 44 años, se había ausentado durante el día por trabajo. Al regresar a casa acompañado de su hijo de 5 años, fue este último quien había notado que la puerta trasera se encontraba abierta. El susto inicial era lógico. Y la incertidumbre. E incluso se pensó en lo peor. Porque la puerta trasera la habían dejado bien cerrada al marcharse ambos.

Acto seguido, el padre revisó una por una las habitaciones y descubrió, estupefacto, cariacontecido, que todas habían sido cuidadosamente limpiadas, a excepción de la cocina. La cama en el cuarto del menor estaba hecha, mientras que todos los juguetes de peluche que habían quedado desordenados desde la mañana, estaban cada uno en su lugar. Cada uno en su lugar…

Todo era espectacular dentro del lógico asombro. En el interior del domicilio se podía percibir olor a lejía y otros productos de limpieza. Más datos: las alfombras habían sido limpiadas con aspiradora y los inodoros escrupulosamente lavados. Además, sobre el rollo de papel higiénico del baño Roman encontró un origami en forma de una rosa hecha con el mismo material. Un detallazo.

"Inmediatamente me preocupé de que alguien estuviera en la casa", relató el hombre, quien admitió que pudo haberse olvidado de cerrar con llave la puerta trasera y que ese día no había encendido el sistema de alarma. Y al no saber qué pensar de la situación, llamó a la policía. Hizo bien…

Pero  los agentes no lograron conseguir ninguna pista que apuntase a un posible sospechoso. Mientras tanto, el propio Roman estima que los 'intrusos' podrían haber sido parte de un servicio de limpieza a domicilio que se equivocó de dirección. O no. Quién sabe. Un caso sin resolver que sin embargo evidencia la más anónima de las generosidades.

Desconocidos entran en su casa y la dejan limpia y ordenada