Ángela, una joven defensora de la "revolución psicológica" y también muy crítica con el tratamiento de salud mental en el sistema, se ha suicidado después de explicar en varias ocasiones por sus redes sociales que había perdido la ilusión de avanzar en cuestiones relacionadas con su salud mental.
El pasado 8 de julio, la joven se aventuró a explicar una experiencia personal y comentó que muchos profesionales no "solo le habían diagnosticado mal sus problemas", sino que le habían tratado mal por ese diagnóstico erróneo.
No ha sido impulsivo, no he avisado a nadie a consciencia. Me ha matado la familia disfuncional, los servicios sociales, el fiscal de menores y, sobre todo, el trato degradante y horrible en salud mental. Sólo quiero descansar, no "simplemente dejar de sufrir".
— 🏳️🌈 ~Quimera AC~ 🌈⚗️☕ (@Quimerinezco) July 12, 2021
La joven vasca programó una serie de tuits para explicar el motivo de su decisión y que se publicasen una vez se suicidase. De esta forma, tal y como ella misma asegura en estos mensajes, quería evitar preocupar a sus allegados o a sus seguidores pero admite que no se trata de una decisión impulsiva. "Me ha matado la familia disfuncional los servicios sociales el fiscal de menores y sobre todo el trato denigrante y horrible en salud mental solo quiero descansar no simplemente dejar de sufrir".
Apoyo de desconocidos
Aunque la joven se sintiese sola y desamparada, en las últimos semanas de su vida contó con el apoyo de desconocidos que, al final, acabó considerándolos amigos. Por eso, Ángela quiso tener también unas palabras de despedida con ellos "antes de quedarse dormida", tal y como asegura en la carta. En ella agradece "infinitamente" el apoyo que recibió por parte de usuarios de Twitter y de Jesús Arroyo, el psicólogo clínico que trató de ayudarla todo lo que pudo vía online y que acostumbraba a entablar conversaciones con ella habitualmente.
A este intento, también se sumó Carlos Sanz que ha asegurado que Ángela también contaba con un psicólogo presencial al cuál apreciaba bastante por ser una persona que la sí la había escuchado a diferencia de otras experiencias con psiquiatría "en donde se chocaba con incomprensión al pedir cambios en la medicación o con grupos de apoyo especializados que no la admitían".
