domingo. 22.03.2026

Delgado de la Cámara: "Los toros ahora son un movimiento contracultural"

Entrevistamos a Domingo Delgado de la Cámara, uno de los escritores taurinos más respetados

Domingo Delgado I Breña
Domingo Delgado I Breña

Teníamos concertada la entrevista hace tiempo con el comentarista de Onetoro TV y finalmente hemos quedado en Madrid un día gris de invierno. La luz la pone su palabra libre.

Domingo, cuenta cómo empezó tu afición a los toros

Mi madre es de Morata de Tajuña y allí hay una enorme afición. Mis padres me llevaban de niño a las novilladas. Una vez me llevaron a Las Ventas y vieron que no pestañeaba, que era el único sitio en que estaba quieto. Ya me llevaron más veces. Aparte, en el colegio tenía dificultades para leer. Me compraron el Cossío; al principio miraba las ilustraciones, pero al poco me lancé a leer en el tomo de las biografías y así aprendí.

Resume tu currículum taurino

Primeramente me dedicaba a ver muchos toros. Si aprobaba me abonaban en Isidro o veía la feria de Bilbao. Fui miembro fundador de la Asociación El Toro. También fui vicepresidente de la Unión de Abonados. Pertenezco desde hace muchísimos años al Club Cocherito, porque Bilbao es una plaza que me gusta mucho. Aparte, soy presidente de plaza en Castilla y León y he presidido una docena de festejos anuales. Además, toreo en el campo, con más voluntad que acierto; es bueno experimentar en carne propia.

En 2002 presenté un libro a un premio de la Fundación José Miguel Arroyo Joselito. No me premiaron y cuando fui a recoger el original estaba con las dos gomas con que lo había entregado. Ni lo abrieron. Me fui a ver a José Antonio del Moral y le conté. Me pidió el volumen, se lo leyó en una noche y al día siguiente dijo que había que publicarlo. Me llevó a Alianza Editorial y me presentó a Francisco Cortina. Así publiqué “Revisión del Toreo”.

¿Y tu experiencia de Comunicación?

Tras ese libro empecé a participar en tertulias, conferencias, debates radiofónicos (Cope, Onda Cero) y prólogos. En el periódico Metro, durante varios años hasta 2009, publicaba las crónicas de San Isidro. Escribí artículos sueltos en muchas publicaciones, incluidas varias revistas francesas (Toros, Toromag…), sin olvidar las revistas que sacan anualmente el Club Taurino de Pamplona o el Club Cocherito.

Participar en el programa de radio de Elia Rodríguez me hizo muy conocido. Cuando salí de ese programa, en 2017, empecé el canal de YouTube que se llama “Al Toro por los Cuernos”. Luego, lo que ya me ha hecho totalmente conocido es OnetoroTV.

Domingo Delgado I Breña
Domingo Delgado I Breña

¿Qué participación has tenido en el Aula de Tauromaquia de San Pablo CEU?

Mientras la dirigió Rafael Cabrera, todos los años daba una charla. El Aula ha sido importantísima. Nunca, en toda la Historia, ha habido un ciclo de conferencias anual de tanta altura. La labor de Cabrera, todos los jueves, fue excepcional, desgranando la auténtica historia del toreo con conferenciantes excepcionales. Se publicaban los sueltos de cada conferencia y el libro de fin de ciclo. En esos libros tenemos auténticas maravillas. 

Con “Revisión del Toreo”, ¿qué pretendías?

Yo discrepaba de la historia oficial del toreo, mitificada y falsa. Lo había leído todo, pero, en 1985, viendo un vídeo de Antología del Toreo la decepción fue aplastante; de tantos toreros elogiados en mis lecturas, el único que se salvó fue Joselito. Según las imágenes, los grandes monstruos del pasado torean peor que un torero de segunda fila actual.

Leía que el toro del pasado era bravo y bien presentado, pero veo que es más chico que el toro actual y mansea una barbaridad. Tenía quince años y estuve otros quince con estos pensamientos en la cabeza; “Revisión del Toreo” es la culminación de esos pensamientos. No creo a los decadentistas. Por eso tuvo un enorme impacto, por impugnar lo que se había escrito durante muchísimos años.

¿Qué recoges en “Avatares históricos del Toro de Lidia”?

Lo mismo pero trasladado al toro, cuya historia se ha escrito meritoriamente, pero con las mentiras de los ganaderos. Había mucha diferencia entre lo escrito y los toros que veíamos. Se dice que todo lo de Santa Coloma es Vistahermosa. Unos son negros y voluminosos y tienden a la nobleza; otros son cárdenos y chicos y tienden a la agresividad. No pueden venir del mismo sitio. En ese libro expongo mis preguntas; ha sido fundacional, porque luego muchos autores las han contestado. El trabajo de André Viard en “Tierras Taurinas” ha sido extraordinario. Algún autor no me cita, pero me ha leído. Estoy contento con ese libro.

“Del Paseíllo al Arrastre” es el tercero de la trilogía

Explica la lidia como es, adaptada a la realidad del toreo, en contra de muchas teorías absurdas. Por ejemplo, el asunto del pico y el cruzarse. Dicen que lo arriesgado es cruzarse y que es una ventaja citar al hilo del pitón, cuando es lo contrario. Es más importante lo que se hace en las plazas que lo que dicen los supuestos entendidos.

En Parque de Berlín I Breña
En Parque de Berlín I Breña

¿Qué te atrajo de Félix Rodríguez?

Voy todos los años a la Feria de Santander. Él nació allí y en 2007, por su centenario, la peña me pidió que escribiera un pequeño libro. Félix Rodríguez es un torero apasionante, el más completo de la Edad de Plata. De los de corte gallista, era el de más clase. Había comprendido que el giro sobre los talones de Chicuelo iba a ser el toreo que se impondría; por lo tanto, lo practicaba. La pena es que la sífilis lo devoró. Armillita dijo que era el mejor; igual que Domingo Ortega, y eso que éste no ha alabado a nadie más. Ello nos habla de su importancia.

Con “El toreo mexicano visto desde España” (2008), ¿qué querías decir?

Es una conferencia del CEU, que luego formó un capítulo de “Entre Marte y Venus”. El toreo mexicano es apasionante. Dejando aparte a Portugal, los países taurinos son sucursales de España, incluida Francia. Las ferias se organizan con las figuras españolas y los toreros locales son una aportación colorista. Las ganaderías en el caso francés son las españolas; en los países sudamericanos están formadas con sangre española.

El único país independiente ha sido Méjico, con sus propias figuras para mantener la fiesta viva. Además, México, con base en un toro de Saltillo y a una docena de vacas, hizo muchísimas ganaderías y un toro peculiar, con mucha calidad. Se puede escribir la historia del toreo ignorando a los otros países taurinos, pero no a México. Por eso me duele tanto la actual postración de la Fiesta allí.

¿“Los toros en el franquismo” fue otra charla en el CEU”?

Sí. En ese periodo hay tres grandes generaciones de toreros, pero hay dos toreros excepcionales, Manolete y El Cordobés. Manolete es el primer torero moderno; tras los ensayos de Joselito y Belmonte y alguna definición de Chicuelo, impone el toreo completamente quieto y ligado en redondo.

Quien lleva a su último confín ese toreo es El Cordobés, que se queda muy quieto, pero es mal explicado. La tercera generación es la del intermedio, la de Ordóñez. Taurinamente, los años del franquismo fueron apasionantes, pero muchos críticos no fueron capaces de ver su importancia. 

El libro “Entre Marte y Venus” (2014) es una historia del toreo panorámica, crítica

Sí. “Revisión del Toreo” arranca con Joselito y Belmonte, mientras que “Entre Marte y Venus” arranca con Costillares, Pedro Romero y Pepe Hillo. Estoy contento, porque se está convirtiendo en referencia entre los aficionados para enterarse de la Historia.

Participaste en una publicación de cuentos, “Querencias” (2015). ¿Cuál fue tu cuento?

“La insólita vida del banderillero Sorianito”. Es una historia real que me contó Enrique Vera, hijo de uno de los protagonistas. Unos toreros golfos, con vida disipada, se ven obligados a marcharse de España porque habían soltado un toro en una discoteca de Valencia y se armó una buena. El gobernador civil les aconsejó marcharse, sin volver en cinco años. Recalaron en Méjico pero allí tampoco toreaban. Aquello fue un desastre y al final uno de los componentes acaba en la guerra de Vietnam.

Domingo Delgado I Breña
Domingo Delgado I Breña

Escribiste “Homenaje a Joselito” en el centenario de la tragedia

En 2020 me pidieron hasta seis artículos sobre Joselito. Decidí diversificar el tema, para que ninguno fuera igual. Uno versaba sobre el toro de Joselito; otro sobre la técnica de Joselito; otro sobre la relación con Belmonte. A final de año los unifiqué en un libro.

¿Cómo se te ocurrió imaginarte “La otra vida de Joselito” (2021)?

Joselito vive, Belmonte muere. Me gusta la ucronía, pensar en hechos contrafactuales. Sorprende que en la literatura taurina no se haya utilizado nunca. Los historiadores militares, por ejemplo, la utilizan mucho. ¿Qué hubiera pasado si...? He escrito la de Joselito porque es mi torero histórico favorito, pero hay muchas que se pueden escribir.

Si Carmelo Pérez no hubiera muerto, quizás El Cordobés habría llegado treinta años antes. Si a El Espartero no lo mata un toro y a Antonio Montes otro, probablemente, Belmonte no habría tenido sentido. Si Joselito no muere en Talavera con veinticinco años, probablemente el toreo en redondo lo hubiera definido él. Ya daba una serie de naturales girando en redondo; en eso no participa Belmonte, que siempre se va al pitón contrario y no suele girar.

En 2024 publicaste “¿Cómo será la tauromaquia en 2050?”. ¿Cómo será?

Es otra ucronía. Me pidieron unos vaticinios, pero los vaticinios son arriesgados. Dije que, por la propia evolución del toreo, vamos hacia una corrida sin sangre, sin muerte y con toros despuntados, más nobles y fáciles. La sociedad es cada vez más light y el toreo busca más la estética y menos lo arriesgado. Nada se hace por erradicar el afeitado y eso lleva a una fiesta desnatada. Profetizo eso, pero deseo equivocarme pues quiero la fiesta más auténtica, con el toro íntegro y con su muerte en la plaza.

¿Qué es “Historia de una rivalidad”?

Como vivo en Salamanca, me exigen hacer un libro cortito para felicitar a los amigos las fiestas. Es el primer libro de una colección de temas salmantinos. Trato la relación entre Julio Robles y Niño de la Capea, que dividió a la ciudad y se vivió con mucha pasión. El gran padre era El Viti, uno de los muleteros más importantes. Esa era dorada del toreo salmantino no se ha repetido.

¿Y Atanasio Fernández?

Mi siguiente librito. Atanasio Fernández era ferroviario en un pueblo del Campo Charro y se casa con la hija de Bernabé Cobaleda. Fue ganadero excepcional, sin tenía los prejuicios de los ganaderos tradicionales. Vio qué toro se precisaría, uno que aguante muchos muletazos y a eso se dedicó, con éxito. Fue un genio autodidacta. Al final, su ganadería fue al matadero porque los herederos no tienen afición.

¿Cuál era el misterio de El Raboso?

Lo explico en mi tercer librito. Era un hombre muy primitivo, sin estudios y lo contrario de un ganadero típico. No tomaba notas, pero consiguió un toro que encantaba por su nobleza. Creó el encaste más moderno, el de Aldeanueva, pero ya había triunfado antes con ganado de procedencia Coquilla. Es un tipo parecido a Victorino, éste en el toro encastado y aquél en el toro amable.

Marciano Breña y Domingo Delgado I Breña
Marciano Breña y Domingo Delgado I Breña

¿Qué dices en “Los miuras de Salamanca”?

Es el último de esa serie. Graciliano Pérez Tabernero tenía una ganadería fiera y brava; los llamaba así en los años 20. Un graciliano mata a Curro Puya. Sin embargo, la primera faena moderna, quieta y ligada en redondo, la hizo Chicuelo con un graciliano, Corchaíto, pero no era toro normal en esa ganadería; se salía por fuera y permitió a Chicuelo estar muy cómodo. Normalmente eran toros temidos por los toreros.

Dejamos tu obra escrita. ¿Cómo ha sido tu experiencia en YouTube?

Cuando salgo de la radio, Antonio Brunete me propone hacer “Al toro por los cuernos” en YouTube. Le dedico una hora a la semana y sale del tirón. Yo hago el programa y de la técnica se ocupa él. Empezamos en 2017 y hemos tenido mucho éxito. Fue el primer canal de YouTube de toros y ahora hay un muchos que han seguido mis pasos.

Resumen tu experiencia en Onetoro

La resumo como extraordinaria. Cuando estaba Movistar, iba a algunas tertulias. De entonces tengo buena relación con David Casas, que, en 2023, me propuso para comentarista en Onetoro y estoy muy agradecido. Antes iba a todas las ferias y ahora hago lo mismo, pero remunerado. En 2025, por circunstancias sabidas, hemos televisado treinta y tantas corridas. En 2024 fueron ciento y pico. En 2026 los números serán mejores, porque los problemas financieros ya se han resuelto y hay tranquilidad para planificar.

¿Cuántas conferencias has dado?

He dado conferencias en todas partes, prácticamente; sobre todo de historia del toreo, que es mi especialidad. He estado en Madrid, en Valencia, en Salamanca, en Bilbao. En Andalucía, muchas veces, en Sevilla, en Córdoba. También he estado en Portugal, Francia, Italia.

¿Has tenido algún reconocimiento que te haya llegado al alma?

Que el Círculo de Amigos de la Dinastía Bienvenida me premiara por mis primeros libros me satisfizo mucho. También me satisface el reconocimiento de los aficionados cuando se cruzan conmigo.

Vamos a filosofar. ¿Cómo está el rito y la liturgia en la tauromaquia?

Es tema importante. La Fiesta es un negocio y un espectáculo, pero sobre todo es una religión. A los aficionados nos sienta mal que un torero no respete la liturgia. Los ritos deben mantenerse y los aficionados tenemos que ser los guardianes. Voy a hacer una comparación con la religión católica.

La misa posconciliar ha vaciado todas las iglesias porque ha quitado la solemnidad y la trascendencia y la Semana Santa gusta tanto porque es lo de siempre. En los toros, igual. En Sevilla todo está muy cuidado y por eso allí las corridas, aunque sean malas, están en un ambiente agradable. Esa misma corrida en una plaza tipo polideportivo y con liturgia descuidada es insoportable.

Como abonado, ¿cómo ha evolucionado la afición en Madrid?

Soy abonado desde el año 81, con once años. Hay una evolución grande. Empiezo a ver toros a finales de los 70, en plena resaca del rabo de Palomo Linares en 1972. Tras ese año la plaza se puso muy dura; también como contestación al abuso, a los toros chicos y al triunfalismo. Entonces cortar una segunda oreja a un toro era difícil. El 7 no había cuajado; los que gritaban estaban en la andanada del 8. Esos tiempos duros se extienden hasta el siglo XXI.

Después el público pasa a ser más fácil; va de la intransigencia absoluta a triunfos sin ningún valor. ¿Es bueno o es malo? En medio está la virtud. Los toros han estado muy perseguidos en estos últimos 20 años, desde la prohibición en Cataluña hasta los movimientos anti españoles en Hispanoamérica, pasando por los zarpazos de extrema izquierda. Eso hace que exista una necesidad de triunfos, pero, sin añorar los años durísimos, siento sonrojo con ciertos triunfos de los últimos años.

¿Qué opinas del cambio empresarial en la Maestranza?

Cuando el pleito de la Monumental de Joselito, los maestrantes tenían una buena relación con Belmonte y en agradecimiento le dan a Pagés la explotación por tres generaciones. También, habían tenido muchos problemas con el anterior empresario y quisieron no tener que preocuparse durante muchísimos años. Del contrato se ha hablado mucho pero nadie lo ha visto, salvo los afectados. La mentalidad mercantil no tenía nada que ver con la de ahora y era frecuente esa clase de tratos, porque el capitalismo en España era muy incipiente.

El nuevo empresario lo tiene difícil. Los Pagés han tenido siempre mala prensa, porque las relaciones públicas nunca las han dominado, pero han dado a Sevilla lo que quiere ver, carteles redondos. Además, la Maestranza se llena con los de fuera y, para que se movilicen, tienes que poner cosas muy redondas. En ese sentido han dejado el listón muy alto. Cuando una empresa lleva muchos años la gente la conoce y espera lo de siempre.

Ahora, con una empresa nueva, hay una enorme expectación, a la que hay que corresponder. Sevilla no es una plaza fácil, porque es pequeña y los maestrantes se llevarán un buen dinero. Así, montar carteles redondos y pagar bien es difícil de conjugar. Encima, con la coincidencia de que el principal activo, Morante, se ha retirado. Deseémosle suerte, porque Sevilla es la segunda plaza del toreo.

Con el equipo televisivo I Onetoro
Con el equipo televisivo I Onetoro

¿Cómo ves el panorama actual de la tauromaquia?

Se torea como nunca y el toro es más bravo que nunca, pero el toreo está en conexión con su entorno. Para que haya anualmente más corridas se necesita boyantía económica y estabilidad política, algo complicado. España está arruinada, la deuda ya no se puede pagar y esto se mantiene quitando al trabajador la mitad de lo que gana. Con ese panorama económico la Fiesta se ve afectada, porque vive de la taquilla, mientras que los otros espectáculos viven de las subvenciones, cuando habría que quitarles todas las ayudas.

¿Qué hay del público joven?

Eso me gusta mucho y es esperanzador. Ante la enorme manipulación en los medios, los jóvenes salen contestatarios y van a los toros. Los toros ahora son un movimiento contracultural. La cultura dominante es la de los progres, pero los jóvenes han visto la falsedad de lo woke y de lo progre. Son muy listos y muy buenos aficionados.

Ahora, ¿qué? Se ha ido Morante

No. Es un descanso temporal y breve, estoy convencido. Volverá como vuelven todos. Vamos a ver muchas veces a Morante todavía. Soy morantista, no tengo reparo en decirlo. Hay críticos que se están equivocando, porque están delante de un torero histórico y no lo están sabiendo ver. Morante es excepcional, es el resumen de Joselito, Belmonte y Chicuelo. Aparte, me gustan Juan Ortega y Pablo Aguado. Luego tengo esperanza en Borja Jiménez, torero poderoso. Soy partidario de los toreros de clase y también de los toreros de poder. Otro joven, Víctor Hernández, torea bien con la izquierda. O sea que hay toreros.

Hablemos del toro actual

El toro de ahora es el mejor de la Historia, el mejor presentado, el más sano, el más fuerte y el más bravo. Hasta tal punto que muchas veces el torero tiene un problema. En las últimas quince ferias de San Isidro muchos toros importantes, de consagración, se han ido sin torear. Es un toro que embiste tanto que se necesita gran talento para estar a su nivel. El torero mediocre se tapaba mejor con el toro que se paraba o se caía. La cabaña brava está en un momento extraordinario.

¿Y qué ganaderías prefieres?

Soy un gran partidario de Victorino. Me parece una ganadería buenísima, tanto por bravura como por clase. También soy gran partidario de Victoriano del Río, una ganadería de sangre Domecq pero brava y encastada. Me gusta mucho Garcigrande, que, aunque es Domecq, curiosamente se parece a los atanasios de los buenos tiempos, toros fríos al principio pero con finales en la muleta extraordinarios. Me gusta Jandilla. Salvador Domecq es la reserva de la familia. Hay muchas ganaderías. O sea, no comparto el pesimismo. El problema de la Fiesta no es ni de toros ni de toreros. 

En algunos tentaderos hay vacas que no son llevadas al caballo

Sí, hay un olvido de la suerte de varas en beneficio del último tercio. Sin embargo, lo que preocupante es la proliferación de indultos. Es grave porque se acerca poco a poco la corrida sin muerte y por ahí no paso. No matar al toro en el ruedo es una subversión del orden de valores del espectáculo. Podemos premiar a un toro verdaderamente excepcional que sale una vez al año, pero ahora es un desmadre.

Una oreja de más no importa, pues la lidia se ha cumplido y el toro ha muerto en el ruedo, pero se están indultando toros mediocres. Muchos toreros provocan los indultos, porque así triunfan sin entrar a matar y sin riesgo de perder orejas. Algunos presidentes conceden absurdamente el rabo. Yo pediría que en un futuro reglamento se prohíba cortar orejas si hay indulto; que se dé solamente la vuelta al ruedo.

Última pregunta. ¿Cómo defenderías los toros ante un antitaurino?

No gasto ni un minuto en hablar con los antitaurinos. No creo en el diálogo. El antitaurino no está dispuesto a escuchar. Cuando eres amable con el enemigo, se crece e interpreta esa amabilidad como debilidad. Tenemos argumentos extraordinarios, pero los debemos utilizar con los indecisos, no con los antitaurinos. Debemos actuar sin complejos para mantener la tauromaquia viva.

También debemos cambiar la actitud con los políticos y dejar de ser obsequiosos. El político teme a los antitaurinos y se presta a sus cosas porque su voto puede ser decisivo. Hay alcaldes que hacen pliegos imposibles, quitando festejos, y luego se sientan en el callejón tranquilamente; habría que amargarles la tarde, para que vea que somos más combativos que los antitaurinos. La afición ya tiene que ser militante.

Hemos terminado. Domingo, te estoy muy agradecido en nombre de los lectores de El MIRA.

Marciano Breña y Domingo Delgado I Breña
Marciano Breña y Domingo Delgado I Breña

Delgado de la Cámara: "Los toros ahora son un movimiento contracultural"