domingo. 22.03.2026

Morante con los de Prieto de la Cal, según el ganadero

Tomás Prieto de la Cal compareció en el Club Taurino El Rabo y aprovechamos para preguntarle
Tomás Prieto de la Cal I Breña
Tomás Prieto de la Cal I Breña

En un encuentro con los aficionados, organizado por el Club Taurino El Rabo, el ganadero Tomás Prieto de la Cal habló sobre su ganadería, compartiendo mesa con Manolo Sotelino y con el presidente Jesús Domínguez. Aprovechamos la oportunidad para preguntarle sobre la corrida que él llevó a El Puerto de Santa María para que la toreara Morante de la Puebla. Queríamos saber su versión como ganadero para trasladarla a los lectores de elMira.es. La recogemos casi literalmente.

Desde que Morante tenía 14 años

“La relación de Prieto de la Cal y Morante es antigua. Cuando él tenía unos 14 años Leonardo Muñoz, padre de Emilio Muñoz, lo apoderaba y lo traía a mi casa a tentar. El niño, con pantalón corto las primeras veces, toreaba vacas utreras y cuatreñas muy grandes, con muchas puntas, porque el apoderado nos lo pedía así. Al principio no queríamos, hasta que vimos que el niño era muy bueno y las tentaba bien”. 

”Debutó con picadores en 1994 y al poco toreó en Niebla en solitario, con no sé qué ganado. Fuimos a verlo y el apoderado, agradecido, intentó que le brindara un novillo a mi madre allí. Mi madre le dijo que no, que le brindara uno de Prieto de la Cal en una plaza importante”.

En el Club Taurino El Rabo I Breña
En el Club Taurino El Rabo I Breña

Caminado después de tentar

“Él siempre ha sido muy particular en los tentaderos. Nosotros tentamos las vacas como su madre las trae al mundo. A Morante le apartábamos diez becerras para que escogiera las que quisiera. No cogía las más cómodas sino las que más le gustaban y toreaba una o dos, pero en puntas”.

”Un día terminó pronto, porque las dos que tentó le habían salido muy buenas y, como estaba contento, se dio un paseo hasta el cortijo, que está a tres kilómetros, con su banderillero de confianza. Entonces vio en la entrada una corrida y se le iluminó la cabeza; se le ocurrió que quería matar una corrida de casa. Así nos lo dijo, para sorpresa de todos. `Señora, le voy a matar una corrida de toros, a ver si le puedo brindar el toro que usted no me dejó en Niebla, pero la voy a matar yo solo”.

”Al apoderado casi le da un síncope y le dijo mi madre respondió: `Pues te voy a decir una cosa: seis toros nuestros son muchos toros, hijo´. Le dio sus razones, que tenía todas las razones del mundo. `Señora, me anuncio en Huelva con una de Torrestrella, ganadería que me hace mucho honor matarla y no he encontrado compañeros de mi misma categoría para matarla. Me parece mal que no mate la suya un cartel de tres con la misma categoría; para no hacerlo así prefiero matarla yo solo´. Y ya está”.

Prieto de la Cal, Osuna y Domínguez I Breña
Prieto de la Cal, Osuna y Domínguez I Breña

Orden de lidia cambiado

A la hora de analizar el día de El Puerto se expresó como sigue. “Nunca me meto en los toreros, en si están bien o mal. Solamente me meto en la lidia que hacen del animal. Ese día ocurrieron cosas un poquito especiales. Él y yo habíamos determinado un orden de lidia, en función de lo que pensaba que podía salir de cada toro. Cuando llegué por la mañana el orden de lidia se había cambiado completamente. No era el que habíamos dictaminado. ¿Por qué? No tengo ni idea. El orden de lidia lo ponen los toreros, ¿no?”

”¿Cómo salieron los toros? Como ganadero, puedo decir que los vi en el caballo, porque ahí les dieron un castigo brutal. Era la orden que tenían los picadores, no sé por qué. En el caballo me pareció no una mala corrida sino una buena corrida. ¿Por qué no vi los toros en el torero? Es muy fácil. Un torero veterano sabe qué hacer para que un toro mío no tenga un pase: que le toque la muleta. Si alguien le permite tocar la muleta cada vez, el toro se vuelve más difícil. Él les dejaba que le tocaran la muleta. ¿Por qué cambió de actitud?”

En El Puerto I Breña
En El Puerto I Breña

Primer toro

Le pedimos un análisis de cada toro. “El primero fue un toro muy encastado, muy difícil. No fue un buen toro para el caballo y fue bastante complicado para los banderilleros y para la muleta, pero fue un toro entretenido. Ese toro en teoría iba de sexto, pero lo puso el primero y el pobre Lili las pasó canutas con él. Ahí empezó a ir todo mal”.

”Una semana antes, tentando en casa, hablamos con el empresario sobre qué se iba a hacer cuando saliera un toro así, porque le iba a salir. En mi casa salen siempre toros así. Muy fácil: colocarlo al caballo de lejos y después lidiarlo a la antigua”.

”En los meses previos, Morante estuvo en casa siempre poniendo banderillas, más que su banderillero. O sea, yo esperaba que a ese toro complicado lo colocara de largo en el caballo, lo luciera en banderillas él y después le hiciera una lidia a la antigua, aunque no lo entendiera nadie. Es lo que habíamos hablado, pero ese toro salió el primero y no se hizo nada de eso”.

Morante en El Puerto I Breña
Morante en El Puerto I Breña

Tercer toro

“Después salió algún toro muy bravo en el caballo, el tercero, que tenía mucha cara. Además, lo picó el picador habitual de casa, pues tuvo la deferencia de llevarlo. Que contraten al picador de casa era señal de que querían lucir los toros en el caballo. A ese toro lo lució para después no hacerle nada”.

”Diré que, por supuesto, no toqué ningún toro y quizás eso tuvo que ver con que se cambiara un poco la mentalización de las cosas, no lo sé. No me meto en una mente que no es la mía, pero ese toro tenía mucha cara y habría sido un buen toro para haberlo visto y no lo vi”.

Toro devuelto irregularmente

“Lo único que me sentó mal de ese día es que me quedé con ganas de ver un toro (el quinto) que fue devuelto irregularmente porque ni cojeó ni le pasó nada. Me habría gustado verlo; quizás era un toro de lo más interesante. Me bajé a hablar con un veterinario que estaba en el desolladero y me dijo que ningún veterinario de los que ese día estaban en la plaza sabía por qué lo habían devuelto. Al día siguiente vine a El Puerto a pedirle explicaciones al presidente, pero no me las dio”.

”Me busqué un abogado y a la semana siguiente vine a la comisaría de Policía a hablar con el delegado gubernativo, que era de la policía autonómica. Le dije que quería saber de qué iba esto porque, si no, pretendía poner una denuncia judicial y reclamar que el presidente devolviera el dinero de un toro a cada espectador que se lo pidiera. Que le devolviera, de su bolsillo o del que fuera, la sexta parte de la entrada. Si pagaba 60 euros por una entrada le tenía que devolver 10 euros, porque lo había devuelto irregularmente”.

”El delegado gubernativo me pidió que no lo hiciera por cuestiones de salud; ese presidente, por lo visto, tenía un problema grave de salud. Entonces, no lo hice. Lo tenía todo preparado para que se llevara a juicio al responsable de eso, pero soy católico, creyente, y no iba a hacer eso. No me arrepiento, aunque, si las cosas hubieran sido como yo pretendía, lo hubiera hecho así. Esa era mi intención, pero por una cuestión de humanidad no lo hice”.

Un prietodelacal I Breña
Un prietodelacal I Breña

Último toro

“El último toro no fue bueno para el caballo y, en cambio, fue muy bueno para el torero, pero no lo vimos. A partir de la suerte de varas no le puedo decir cómo fueron los toros porque no los vi. Suelo rellenar una ficha con apartados de Torero, Varas y General. Puse las notas, pero en Torero puse interrogaciones, salvo en el primero y en el último”.

”No tengo buen recuerdo de la corrida. No le puedo decir que fuera mala o buena, porque en la muleta no la vi, salvo el primero y el último. El primero, por malo y dificultoso; a mí no me parecen malos siempre esos toros, pero fue malo para el torero. Y el último, por bueno y bondadoso”.

”Por terminar mi respuesta, diré que no me arrepiento de nada y además le estoy muy agradecido a Morante, porque de los de arriba del escalafón nadie ha tenido un gesto de hacer eso con ninguna ganadería que se parezca a la nuestra (aunque después saliera todo mal y no todo fuera por culpa de la corrida)”.

Morante con los de Prieto de la Cal, según el ganadero