domingo. 22.03.2026

En Guillena Ruiz Muñoz corta cuatro orejas

Lidia cuatro toros en corrida a beneficio de Daño Cerebral Sevilla, amadrinada por doña Elena

Ruiz Muñoz I Breña
Ruiz Muñoz I Breña

En Guillena (Sevilla), el 15 de febrero de 2025 se celebra corrida organizada por la empresa Tauroluz SL, a beneficio de la asociación Daño Cerebral Sevilla. Tarde apacible, con cielo enmarañado. Entrada de casi lleno. Ameniza la banda de música de El Carmen de Salteras, dirigida por David Gómez.

Se lidian cuatro toros de distintas ganaderías: El Retamar (hierro que pasta en Becerril de la Sierra, Madrid); Fermín Bohórquez (hierro que pasta en Jerez de la Frontera, Cádiz); Santiago Domecq (hierro que pasta en Jerez de la Frontera, Cádiz) y Juan Pedro Domecq (hierro que pasta en El Castillo de las Guardas, Sevilla), con buena presencia el segundo y el tercero. En el arrastre, el segundo recibe vuelta al ruedo y el cuarto, palmitas.

Brindis a la Infanta I Breña
Brindis a la Infanta I Breña

Se anuncia como único espada José Ruiz Muñoz, de blanco y oro. En el primero, estocada honda algo tendida; una oreja. En el segundo, entera desprendida; dos orejas. En el tercero, pinchazo y estocada desprendida; una oreja. En el cuarto, media traserilla y tres golpes de descabello; ovación.

Incidencias: asiste la infanta doña Elena. Tras el paseíllo se guarda un minuto de silencio y a continuación, en total discronía, se interpreta el Himno Nacional con las cuadrillas recogiéndose y en movimiento desordenado. Después hay una larga ceremonia de entrega de placas y recuerdos a participantes y colaboradores. Entre los subalternos, destaca El Lili, con un gran par en el tercer toro. Ruiz Muñoz renuncia a salir a hombros.

Comentario

Es sabido de todos los aficionados, y debiera ser sabido de todo el mundo, que el toreo siempre fue y es solidario con las necesidades de los demás. Desde las primeras plazas fijas, que se construyeron y fueron regentadas por los hospitales de misericordia (hospitales para los pobres), hasta la actualidad, en cualquier causa que requiera ayuda, como la riada de Levante o un caso cualquiera de un niño enfermo, ahí está el mundo del toro para arrimar el hombro. Ahora es la Asociación Daño Cerebral Sevilla la que necesita dinero para equipar el centro que atiende a los pacientes en recuperación: contra el toro del ictus, el toro de la ayuda. El torero José Ruiz Muñoz ha dado el paso y su gesto será bien agradecido, porque “Una vida salvada merece ser vivida”. La infanta doña Elena, que ya presentó el cartel en Madrid, es la madrina de honor.

La coqueta plaza de Guillena luce relimpia y acoge un graderío nutrido, donde se hacen presentes caras conocidas. Los alumnos de la escuela taurina de Algar cuelgan una pancarta de apoyo a su director. Lo que sí afeaba era la cohorte de espontáneos con cámaras de móviles paseando por el albero a la par que las cuadrillas en el momento más bonito de una corrida, que es el paseíllo. Después del paseíllo, con el pasodoble “Plaza de la Maestranza”, hay un minuto de silencio para luego dar paso al Himno Nacional. Bueno, que se trate de una corrida benéfica no puede justificar fallos de protocolo; todo acto público si incluye el símbolo nacional musical debe abrirse con éste.

Cierto es que lo importante era el fin benéfico propuesto y sí se dio una imagen de lo sensible que es nuestra Fiesta. Sensible, sensibilidad, sentimiento… ¿hay otro ámbito donde se derrame más sentimiento que en el acto de jugarse la vida delante de una fiera? Bueno, vamos a comentar las cuatro faenas de la tarde, toro a toro, en el orden en que salieron, sin respetar la antigüedad ganadera, y designados como sus dueños los inscribieron.

Repollo

El primer toro, anovillado y lavadito, sale corretón y abanto. José tarda en pararlo pero luego le aplica tanda buena, con lances templados, avanzando, y dos medias. En el caballo empuja con un cuerno y la puya es suave; hay un quite por chicuelinas un tanto deslavazado. En banderillas sólo el tercer par es aceptable. Brinda a doña Elena, que se sienta en barrera, y empieza faena doblándose por bajo para ir pronto a los medios; sigue una tanda bajando la mano más de lo que admite el bicho, que hocica varias veces, pero la siguiente se desarrolla con mejor aire.

Con la izquierda vemos una tanda en redondo. A diestra de nuevo, la tanda se hace bajando la mano, ahora sí en su tiempo pero hay algunos alcances. A zurda de nuevo, el toreo sale templado y el animal ha aprendido a embestir. Otra vez a diestra, sigue el temple suave excepto en el último pase. La preparación para la estocada se hace toreando por alto.

Con Repollo I Breña
Con Repollo I Breña

Atractivo

El segundo toro tiene cuajo y su único pero es la cornamenta apretada. El torero lo recibe con verónicas que completa de seguido con chicuelinas por la prontitud en la embestida repetida y cierra con media de aire currista. Lo lleva al caballo con chicuelinas al paso, muy toreramente, para puya moderada; el quite va por lances en la boca de riego y el toro ya anuncia su calidad. Los palos pasan sin mayor historia.

No se desmontera para la faena, que inicia con tanda templada mientras el toro confirma la calidad anunciada; se oye un fandango en el tendido mientras sale una tanda a media altura con pases limpios. Por el pitón izquierdo el murubeño va bien embarcado para buena tanda de mano baja; la siguiente es ya para recrearse, porque no todos los días te encuentras un toro así, y se remata con desplante. A diestra de nuevo, sigue el toreo con temple y limpieza. Vuelta a la zurda, torea en redondo y ya se va imperceptiblemente quedando. Tras coger el estoque, la tanda final es por naturales. Hemos visto un gran toro de Bohórquez.

Vuelta a Atractivo I Breña
Vuelta a Atractivo I Breña

Puntero

El tercero, castaño claro, tiene una presentación impecable, de pitón a rabo. Sus  buenas hechuras van parejas a buenas maneras y humilla desde el principio, ayudando a verónicas templadas, aunque indica flojera en las manos. Con delantales y recorte lo lleva al caballo, donde mete los riñones y le ponen puya algo desprendida. Con dos pares, lucido el de Lili, se cambia el tercio. Brinda al presidente de la Asociación Daño Cerebral. Inicia faena por alto y al bajarle la mano fallan las fuerzas al burel. Torea en redondo y vuelve a perder las manos.

Con la izquierda no hay acople y el toro pide más distancia, que no se le da. A diestra de nuevo, el torero acorta distancias y el toro sigue flojeando, a lo que se responde con nueva tanda en corto, sin concesión de tiempo de descanso. A zurda de nuevo, sigue el toreo en corto pero ahora sí sale la tanda, donde se muestra la buena condición del animal, confirmada en otra serie, ahora breve. Cambia la muleta de mano el torero y pide a la banda que cambie el pasodoble que está sonando por una marcha; con ese son sale una buena tanda. Con la izquierda hay otra y el toro acepta la mano baja; se remata con un desplante de rodillas. La fase final es toreo encimista, con otro desplante genuflexo.

Con Puntero I Breña
Con Puntero I Breña

Respondón

El cuarto toro es cómodo de cara. El recibo se hace avanzando hacia los medios, con lances jaleados. En el caballo empuja con un cuerno pero recibe un puyazo serio y se aplaude al picador. Tras dos pares bien ejecutados se cambia el tercio, como antes. Brinda al público, sin reparar en que es el último toro, cuando el público es lo primero; no entendemos, pues la presencia de la infanta podría justificar una excepción pero es que en el segundo toro, el mejor, no hubo brindis y el toreo es rito.

Arranca en el tendido un cante por soleá flamenca, con guitarra, que se alarga sin ningún valor de acompañamiento a la faena. Ésta principia por alto pero el bicho pierde las manos; sigue tanda en redondo, aplaudida. Con la izquierda hay toreo de cercanía, con alcances a la tela; entonces cambia la extraña muleta ribeteada de madroños blancos por otra más normalita. A diestra de nuevo, hay labor de aliño. De nuevo con la zurda, vemos tanda buena. Cuando creemos que va a seguir por ahí cambia otra vez a diestra y el toro acude pegajoso y desarma; sigue por ese pitón y saca tanda bajando la mano. Lo último, con la izquierda, son pases de uno en uno. 

Con Respondón I Breña
Con Respondón I Breña

Final

Legamos al final. Corre entre el público el runrún de que el torero iba a torear un toro más, el que estaba de sobrero en toriles, con el hierro de Ave María, pero no, es un falso rumor. Ruiz Muñoz se envuelve en una banderola con el logo de Daño Cerebral y se va al centro del ruedo a recibir la ovación de remate, que se tributa por su gesto de hombría de bien y por haber manejado toreramente la tarde con solvencia.

Renuncia a salir a hombros y lo vemos como una muestra de su humildad, como diciendo que hoy los protagonistas son los enfermos para los que va la ayuda. Sin embargo, la verdad es que, pensado de otra manera, una imagen, una foto, de él a hombros habría servido para que más gente le pudiera reconocer su mérito pero también los pacientes se habrían visto representados, porque, si tras la lucha contra una fiera puede venir la gloria del triunfo, tras la lucha contra una patología puede venir el triunfo de vivir con dignidad.

En Guillena Ruiz Muñoz corta cuatro orejas