Ficha artística:
Jerez de la Frontera (Cádiz), sábado, 24 de mayo de 2025. Corrida de toros organizada por la empresa Funtausa como cuarto festejo de la Feria del Caballo. Tarde de cielo azul con temperatura agradable y sin viento. Lleno de No Hay Billetes. Preside Jesús Rodríguez. Ameniza la Banda de Música “Acordes de Jerez”, dirigida por Domingo Díaz.
Se lidian seis toros de la ganadería de Jandilla (que pasta en Mérida, Badajoz), con pesos entre 465 y 560 kilos, de presentación correcta y juego colaborador, destacando el sexto. En el arrastre, el primero tiene pitos; el segundo y el quinto, ovación; el cuarto, palmas. El sexto (“Labriego”) es indultado.
José Antonio Morante de la Puebla, pinchazo y media desprendida con tres golpes de descabello recitados en los medios; silencio. Media levemente desprendida y descabello; una oreja.
Alejandro Talavante, Estocada desprendida; dos orejas. Pinchazo y entera arriba.; una oreja.
Andrés Roca Rey, pinchazo y entera caída tras aviso; silencio. Indulto; dos orejas.
Incidencias: suena el Himno Nacional antes de iniciarse el paseíllo. Entre los piqueros, destaca Sergio Molina (de la cuadrilla de Roca) en el sexto. Entre los banderilleros, Joao Ferreira (de la cuadrilla de Morante) en el primero, Mambrú (de la cuadrilla de Talavante) en el segundo y, especialmente, los tres subalternos de Roca (Viruta y Algaba más Antonio Chacón), que se desmonteran. Talavante y Roca Rey salen a hombros.
Comentario:
El último cartel de la Feria del Caballo no tiene tacha. Con Morante no se diga más. Talavante es a la fecha primero en el escalafón y fue segundo el año pasado. Roca Rey fue líder las dos últimas temporadas y es el que pone los No Hay Billetes.
Morante de la Puebla
Morante de la Puebla (de azul e hilo blanco), en su primero, cuajado, ligeramente engatillado y algo hecho cuesta arriba, hace un recibo de trámite con el toro ha estado protestando a cada pase. Lo deja con un recorte en el caballo y hay derribo; al volver, empuja con fijeza y la puya es bien puesta pero resulta un tanto larga. En palos, Joao Ferreira recibe un gran aplauso.
Inicia en tablas por alto y el toro acusa al puyazo; más allá de la segunda raya realiza una tanda en redondo pero el toro no pone mucho ímpetu. Por el pitón izquierdo el toro anda remiso, escarba y se niega a colaborar. Le da con la derecha un leve macheteo y coge el estoque; los tres golpes de descabello son recetados en los medios.
El segundo de Morante
A su segundo lo recibe con un cierto desaliño. Lo lleva al caballo con el capote a una mano tirándolo por alto y el quite se reduce a una media. Curro Javier cosecha aplausos con los palos. Brinda a la Infante Elena e inicia pegado a tablas con ayudados por alto y luego por bajo, con un molinete. En el tercio torea con dos tandas en redondo, bajando mucho la mano y con el toro buscando los vuelos por abajo, humillando de verdad.
Tras un cambio de mano, aguanta un parón interminable. El público está completamente entregado. Con la izquierda hay dos tandas, breve la segunda, y sigue la humillación; se adorna con un molinete invertido. La fase final va de ayudados por alto, avanzando hasta los medios, donde remata con trincherazos. Entra a matar recibiendo, suerte en que se prodiga poco.
Alejandro Talavante
Alejandro Talavante (de nazareno y oro), a su primero, castaño y algo corniapretado, lancea a pies juntos y con manos bajas, avanzando lentamente de tablas a segunda raya, con el toro metiendo la cara. La puya cae trasera y sin embargo no rectifica pero hay palmitas; en la boca de riego el quite, con plantas asentadas, va por gaoneras más una serie de largas cambiando de mano y es muy aplaudido. También es aplaudida la actuación de Mambrú en palos.
Brinda al público e inicia a revienta calderas, de rodillas en los medios, citando de lejos al toro de tablas, incluyendo un cambiado por la espalda, y sigue en redondo sin levantarse hasta que en un momento el toro le pone el hocico en el pecho para, ya en pie, dar el de pecho y uno de desprecio; pasa a la izquierda, ligando, y cierra mirando al tendido.
Con la derecha intercala dos cambios de mano. De nuevo a zurda, torea ligadamente con pases limpios, intenta una arrucina y pasa a un circular para rematar una enorme serie de poder y quietud que completa con cambiado por la espalda y desplantes hasta terminar en luquinas con entrega total, levantando palmas por bulerías. Un fandango suena antes de la preparación para matar.
El segundo de Talavante
A su segundo, recortadito de pitones lo recibe avanzando de tablas a medios con lances de poca comunicación ante la embestida desangelada de un toro que muestra mansedumbre. Lo deja con media en suerte y el toro embiste con un cuerno y el picador después de haberlo cogido en buen sitio tiene que rectificar por el impulso; va una segunda vez al caballo para puya breve. Alvarito Montes anda con su eficacia habitual y recibe el brindis. Hay inicio realmente bello de ayudados por bajo, avanzando hasta los medios entre aplausos. El toro ha cambiado.
En dos tandas de mano baja liga ante un toro con el hocico por la arena, sin faltar arrucina. Con la izquierda sigue la mano baja y lo mismo con la derecha de nuevo, en lección de toreo con ambas manos. Por un momento el toro pierde la estabilidad y pasa a citar de frente. A zurda de nuevo, lleva el toro lo más lejos posible. A diestra de nuevo, tanda realmente brillante termina con hermoso pase de pecho y molinete invertido. Las manoletinas finales, de mucho poder, se completan con dos pases a capricho.
Roca Rey
Roca Rey (de rioja y oro), en su primero, sardo cornidelantero, recibe avanzando de tablas a medios con verónicas, delantales y media. No se emplea en el caballo; quita en la boca de riesgo por chicuelinas, tafalleras, revolera y larga. En los buenos palos de Viruta y Algaba el toro recorta terreno. Inicia en tablas por alto y va avanzando hasta los medios a media altura. Estando a los medios el toro intenta soltar tornillazos pero al final la tanda sale más o menos completa.
La siguiente se encarrila mejor y es aplaudida, seguida de otra serie larga y un tanto de aquí para allá con un toro que, sin dejar de acudir, no permite bajar la mano. Por el pitón izquierdo, en toreo de cercanías, acude cansino y hay exhibición de sangre fría entre pitones, con circulares, cambiados por la espalda y toques de pitón con los muslos. Alguien se arranca con un fandango en el tendido pero el público le obliga a parar.
El segundo de Roca
En su segundo, castaño oscuro y cornidelantero, recibe con bien desplegadas verónicas de mano baja, avanzando; luego realiza cuatro lances en redondo más media y recorte, tras lo que el toro pierde las manos. Embiste franco al caballo y el picador resulta aplaudido. Hay gran actuación de Antonio Chacón, que tras clavar hace un giro sobre sí mismo, y palmas por bulerías para los banderilleros. Brinda al público y cita de rodillas en la boca de riego para trazar tanda en redondo, completa hasta el pase de pecho, sin levantarse.
En pie ya, el toro acude colaborador. Con la izquierda vemos dos grandes tandas, llevándolo lejos en pases limpios; tira la espada y remata por luquinas; sigue otra gran tanda de pases largos, con el torero recreándose. A diestra de nuevo, torea en redondo y hace absolutamente todo lo que quiere, intercalando un cambiado por la espalda. Ya no queda más y mira al público diciendo ¿qué más queréis?
La última tanda, a diestra y en cercanías, es larga, con el toro alrededor, que va y viene ya con un poquito de fuerzas mermadas (y con miradas a tablas) pero sigue, y empiezan a salir algunos pañuelos. Se dispone a matar, mira al público y al presidente, continúa toreando y los pañuelos aumentan, hasta que sale el naranja. Todavía hace una última tanda por bernadinas antes de llevarlo él mismo a toriles. El presidente tiene sacado dos pañuelos antes del saludo del torero, aunque tiene el detalle de no conceder el rabo.
Epílogo
El epílogo a la Feria del Caballo ha sido placentero, con ovación de despedida a un Morante triunfador y una despedida a hombros a los dos que mandan numéricamente ahora mismo en el toreo. Esta crónica no necesita mayor epílogo y se despide hasta el año próximo.
