domingo. 22.03.2026

En Sevilla, Escribano corta dos orejas a un victorino

Los toros de la A coronada no ha puesto las cosas fáciles a El Cid y a Luque
Manuel Escribano I Arjona
Manuel Escribano I Arjona

Plaza de la Real Maestranza de Sevilla, sábado, 3 de mayo de 2025. Corrida de toros organizada por la empresa Pagés como octavo festejo del abono de la temporada. Tarde de cielo con nubes y temperatura agradable. Lleno de público. Preside Macarena de Pablo-Romero. Ameniza la Banda de Música “Maestro Tejera”, dirigida por José Manuel Tristán.

Se lidian seis toros de la ganadería de Victorino Martín (que pasta en Portezuelo, Cáceres), con pesos entre 503 y 525 kilos, cinqueños todos, de presencia arreglo al tipo y mayoritariamente faltos de bravura aunque sobrados de genio. En el arrastre, el quinto (Mosquetón de nombre) tiene vuelta al ruedo.

  • Manuel Jesús El Cid, tres pinchazos y estocada atravesada; silencio. Cinco pinchazos y descabello tras aviso; silencio.
  • Manuel Escribano, pinchazo y estocada tras aviso; ovación. Estocada entera tras aviso; dos orejas.
  • Daniel Luque, estocada honda trasera; ovación tras petición. Honda algo atravesada y cuatro descabellos; silencio.

Incidencias: entre las cuadrillas, destacan con la puya Espartaco en el cuarto y Jabato en el sexto; con las banderillas, destacan Juan Sierra y Juan Antonio Maguilla, que se desmonteran en el cuarto.

Vuelta al arrastre I Arjona
Vuelta al arrastre I Arjona

Comentario

Sobre el papel la corrida de los animales de Victorino Martín es una de las tres más atractivas de este serial abrileño de 2025. Victorino ha conquistado Sevilla y ya no será fácil que no se cuente con él cada año. Ahí están los éxitos de sus toros en varias ocasiones, aunque ya sabemos que esos toros lo que no tienen como característica es la regularidad en sus actuaciones. El Cid es un hombre curtido en corridas duras y se ha hecho especialista en los victorinos, Así, recordamos su faena del año 2007 ante Borgoñés (primer toro premiado con vuelta al ruedo en Sevilla), aquélla que le franqueó su cuarta Puerta del Príncipe.

A Manuel Escribano, cada vez que se anuncia en Sevilla, es imposible desligarlo del recuerdo de aquel año 2016 en que indultó al gran Cobradiezmos, que ha estado padreando en Las Tiesas hasta hace menos de un año. Tampoco se puede separar de la gran faena que le hizo a Patatero (hijo de Cobradiezmos) en 2023, cuando alternaba precisamente con El Cid. Por último, de Luque diremos que, aparte del nivel que hace ya tiempo que ha alcanzado, viene con el título de que el año pasado abrió la Puerta del Príncipe en Sevilla y la Puerta de los Cónsules en Nimes.

Manuel Jesús El Cid

Manuel Jesús El Cid (de ciruela y oro), en su primero, cárdeno bragado y cornivuelto que sale orientándose, tiene que bregar porque mansea y acorta el viaje. El puyazo cae trasero. En banderillas espera mucho y Juan Sierra hace buena brega. Con la muleta el toro es imposible, no pasa, no quiere embestir, es muy tardo. Manuel Jesús lo prueba por ambos pitones sin conseguir nada.

El segundo de El Cid

A su segundo, veleto, alto, largo y de tipo antiguo, le saca algunas verónicas mientras echa las manos por delante. Hay buena puya de Espartaco y buen tercio de banderillas. Brinda al mozo de espadas y empieza al natural algo templado pero el toro enseguida se queda corto, obligando a llevarlo tapado. Hay algunos buenos muletazos sueltos.

El Cid I Arjona
El Cid I Arjona

Manuel Escribano

Manuel Escribano (de marino y oro), en su primero, degollado y cuesta arriba que remata en tablas, se estira con el capote mientras humilla pero enseguida se refrena. Hay mala pelea en el caballo. Banderillea el maestro, con dos pares al sesgo y uno por los adentros. Con la muleta en la derecha el pase es muy corto. Con la izquierda consigue alargarlo; en el tercio el toreo al natural sube de nivel, con buen pulseo. A diestra de nuevo, sale una serie buena. De nuevo con la zurda, sale la mejor tanda rematada con desplante de rodillas.  Podría haber habido oreja de no ser por la espada.

El segundo de Escribano

A su segundo, fino y con más cuello que sus compañeros, lo recibe a porta gayola y completa con una serie de verónicas que llegan al tendido. En el caballo hay buena pelea. Banderillea el maestro y los pares son buenos, especialmente el tercero, sentado en el estribo y quebrando en tablas. Tras brindar al público, inicia con doblones vibrantes y el animal ya muestra su calidad; humilla y permite bajar la mano pero un desarme rompe el ritmo que se iba cogiendo. En los medios, la embestida se hace andando y los pases son largos, con la muleta arrastrando, tanto con la izquierda como con la derecha. El público se levanta de sus asientos. Tras la estocada hay gritos de “torero, torero”.

Manuel Escribano I Arjona
Manuel Escribano I Arjona

Daniel Luque

Daniel Luque (de verde y oro), a su primero, cárdeno bragado y veleto, lo para con el capote a una mano y luego veroniquea con el capote al revés, con mando, cargando la suerte y avanzando. La puya es dura y trasera en las dos ocasiones. Bien andan los banderilleros Caricol y Arruga. Brinda al Cielo, por su padre, y el animal pronto dice que no quiere recorrido, lo que obliga al torero a citar con la muleta en la cadera. Al natural tiene que ir tirando de la embestida. Luque, poderoso, expone y hace que el toro, tras coladas y cabezazos, se sienta derrotado y busque tablas.

El segundo de Luque

A su segundo, cárdeno bragado, lo recibe con verónicas profundas. Jabato pica bien pero el toro no se emplea. Contreras parea y se luce mientras el toro marca querencia. Con la muleta, pronto el animal dice que no quiere embestir y empieza a buscar tablas. Hay intentos por ambos pitones pero Luque lo único que gana es ocasión de salir empitonado.

Daniel Luque I Arjona
Daniel Luque I Arjona

Reflexión final

Esta tarde los victorinos no han sido lo que en otras ocasiones hemos admirado y aplaudido. En cuanto a los toreros, El Cid ha tenido mala suerte y ha hecho lo que ha podido pero lo cierto es que ya no es aquel torero de mano izquierda exquisita; cabe preguntarse cuánto tiempo va a seguir así.

Manuel Escribano se está convirtiendo en torero de Sevilla. De hecho este año tiene tres tardes y está obligado a justificarse; hoy, desde luego, lo ha conseguido. Daniel Luque, a pesar de no tener suerte con sus toros, ha demostrado que es torero total, con capa como muleta y con toros duros como con toros blandos, combinando poderío con buen gusto.

En Sevilla, Escribano corta dos orejas a un victorino