El Sevilla FC salió derrotado ante el Birmingham City (3-1) en el primer partido de la pretemporada. La era de Matías Almeyda frente al equipo de Nervión no tuvo el guion deseado, al menos en el primer tiempo, pues el segundo once dejó mejores sensaciones sobre el césped del Estadio Algarve. Como era de esperar, la primera toma de contacto de la temporada sirvió a Almeyda para seguir conociendo a sus futbolistas y detectar problemas heredados que necesitan mucho trabajo, pero sobre todo, tiempo.
Los goles de Anderson y Klarer dictaron sentencia en un pobre primer tiempo del Sevilla FC, marcado por la pasividad defensiva y la falta de ritmo propia de este tipo de encuentros. Todo será cuestión de ir carburando y seguir el camino del segundo tiempo. El equipo mejoró y, por momentos, dio muestras de lo que quiere Almeyda sacar de sus jugadores. Aunque el tanto de Nico Guillén metió al Sevilla en el partido, rozando incluso el 2-2, el Birmingham terminó dando la puntilla en un estreno de más sombras que luces para Almeyda.
Suspenso general del Sevilla FC en el primer tiempo
Con un once propio de un primer partido de pretemporada, la primera prueba de Matías Almeyda no salió como se esperaba. El Birmingham evidenció las carencias defensivas a la primera que pudo por mediación de Anderson (9'), que batió a placer a Ferllo tras un mal repliegue sevillista. Ni diez minutos de pretemporada y el marcador en contra. En un amistoso quizás esto es lo de menos, pero los ingleses no iban a dejar de seguir castigando a un Sevilla en evidente fase de carburación.
El que fue uno de los grandes suplicios del equipo la temporada pasada volvió a salir en escena en el Algarve. Balón colgado a la salida de un córner, mala salida de Álvaro, y varias carambolas después, Klarer (25') fusiló a quemarropa para poner el 2-0 en el marcador. De ahí en adelante, creció el Sevilla FC y Rubén Vargas acarició el gol en la más clara de toda la primera mitad para los de Nervión.
A pocos minutos del final, Almeyda mandó a calentar a prácticamente todo el banquillo para el segundo tiempo. Muchos perfiles que conocer y decisiones que tomar. En lugar de Ferllo, Carmona, Ramón Martínez, Kike Salas, Oso, Manu Bueno, Pablo Rivera, Rubén Vargas, Alfonso González, Ejuke e Isaac Romero, entraron Alberto Flores, Collado, Castrín, Marcao, Pedrosa, Lulo, Nico Guillén, Januzaj, Idumbo, Peque y Rafa Mir.
Idumbo, lo mejor de una derrota para tomar nota
Le sentaron bien los cambios al Sevilla. En el primer minuto, Idumbo estrelló el balón en el poste en el mejor acercamiento de todo el partido de los de Almeyda junto al que tuvo Rafa Mir pocos minutos después. Este segundo once funcionó algo mejor del que a priori tiene más futbolistas que tienen papeletas de estar presentes en el primer once en Bilbao. Quien sí estuvo activo y comienza a ser una opción sería es Idumbo. Participativo e incisivo en ataque, sus internadas daban algo de frescura a un Sevilla con ideas diferentes en ataque, pero igual de dócil en faceta defensiva.
Los ingleses subieron la intensidad del partido a base de interrupciones y faltas que estaban fuera de lugar para un primer partido de pretemporada. Estos parones cortaron los mejores minutos del Sevilla, dando paso a otra vez al asedio de los de Chris Davies. Sin embargo, cuando más descontrolado estaba el juego, Nico Guillén (75') aprovechó un error del meta para fusilar y recortar distancias.
Hasta el final, el Sevilla se volcó en busca de un empate que no solo no llegaría, sino que el Birmingham terminó dando la puntilla con una falta directa de Marc Leonard (87') a la que Alberto Flores pudo responder mejor. Del posible 2-2 al 3-1 final que no termina de reflejar lo visto en el segundo tiempo. La era Almeyda empieza con derrota en el Algarve y con mucho trabajo que hacer por delante.
