El Cádiz CF ha comenzado la temporada 25/26 de la mejor manera posible. Tras dos años en los que el equipo gaditano ha sufrido más de lo esperado, el presente curso apunta a ser el punto de inflexión deseado en el Nuevo Mirandilla. Tras haber realizado una importante limpieza en la plantilla durante el mercado de verano, las heridas provocadas entre la afición y el equipo comienzan a sanarse.
Más allá de los grandísimos resultados obtenidos por el Cádiz CF en las cinco primeras jornadas de Segunda División, el punto más importante para el club del Nuevo Mirandilla es haber recuperado la comunión entre la grada y la plantilla. Hace escasas campañas, visitar el feudo cadista era un auténtico dolor de cabeza para cualquier equipo, tanto en Primera División como en la categoría de plata. Si el club amarillo quiere soñar con el ascenso, deberá convertir su casa en un auténtico fortín.
El Cádiz CF tiene motivos para soñar
La temporada 25/26 ha comenzado de manera brillante para el Cádiz CF. Habiendo sumado nueve puntos de nueve posibles en el Nuevo Mirandilla, los pupilos de Gaizka Garitano continúan invictos en el presente curso, ya que empataron en las dos salidas que han tenido lugar en el arranque liguero.
Con 11 puntos cosechados, el Cádiz CF se encuentra entre los primeros cuatro clasificados de Segunda División y, a día de hoy, es uno de los grandes favoritos para ascender a Primera División. Con una plantilla joven y repleta de talento, el conjunto amarillo puede presumir de poseer uno de los ataques más mortíferos de la categoría de plata.
Con Suso Fernández y Javi Ontiveros como las grandes estrellas de la plantilla, Gaizka Garitano cuenta con varios ases bajo la manga, como son los casos de Iuri Tabatadze, Efe Aghama o Brian Ocampo. Por si fuera poca dinamita, García Pascual ha arrancado el curso en un gran estado de forma y, en la medular, Moussa Diakité y Yussi Diarra se han convertido en piezas fundamentales, con un Sergio Ortuño que comienza a brillar en el centro del campo.
La plantilla cadista es una de las más completas de Segunda División y, a excepción de un par de posiciones que podrían ser mejores, el Cádiz CF posee un plantel que cuenta con motivos de sobra para soñar con el ascenso a Primera División. Tras dos años de sufrimiento, en el Nuevo Mirandilla se vuelve a respirar ilusión.
La grada, entregada a su nuevo equipo
En las últimas jornadas, especialmente en el partido ante la SD Eibar, el Nuevo Mirandilla volvió a parecerse a aquel estadio que ganaba partidos desde el recibimiento al autobús. La comunión entre la grada y la plantilla, punto fuerte del Cádiz CF desde tiempos inmemoriales, parece estar de vuelta.
Tras más de dos años de sufrimiento excesivo, la afición del Cádiz CF está comenzando a sanar las heridas provocadas en las dos últimas campañas. El descenso a Segunda División hizo mucho daño, pero más aún el rendimiento del equipo tras su regreso a la categoría de plata, donde los amarillos no estuvieron ni cerca de pelear por el ascenso.
Tras haber llevado a cabo la ansiada limpieza de plantilla, la importante brecha existente entre la afición y el equipo está empezando a borrarse. En el Nuevo Mirandilla están entregados a sus nuevos jugadores y ya comienza a notarse que, para sacar un resultado positivo del feudo cadista, los rivales del Cádiz CF tendrán que sudar sangre para conseguirlo.
