Vuelta al trabajo del Sevilla FC en 2024 ante su público. El equipo de Quique Sánchez Flores se ha ejercitado en la mañana de este martes a puertas abiertas en el Ramón Sánchez-Pizjuán ante más de 16.000 sevillistas. Con vistas a preparar el próximo duelo en LaLiga ante el Athletic Club del próximo jueves, los hispalenses han completado una segunda sesión del año de lo más familiar, marcada principalmente por una pequeña invasión de campo en su inicio.
Gran expectación en Nervión para uno de los únicos entrenamientos a puerta abierta que se hacen en toda la temporada. Todavía sumergidos en las vacaciones de Navidad, una gran cantidad de niños y familias llenaron la preferencia y el gol norte para arropar a un Sevilla FC que mantiene la ilusión generada en los dos primeros partidos con Quique al mando.
El Sevilla FC se entrena a puerta abierta con 9 bajas
Los de Nervión no tienen tiempo que perder para darle la vuelta a la tortilla esta temporada, por lo que este pasado día 1 de enero el equipo ya volvió al trabajo antes de este entrenamiento a puertas abiertas.
Con los sones del himno del centenario, los jugadores han saltado al césped recibidos con una calurosa ovación de los suyos. Sin los lesionados Joan Jordán, Lukebakio, Acuña, Nianzou, Mariano, Jesús Navas, Badé y Nyland, el equipo ha llevado a cabo la sesión junto con algunos jugadores del filial y sin En-Nesyri, con Marruecos ya por la Copa África. Tampoco estuvo Ivan Rakitic, uno de los grandes ausentes por motivos personales.
Cabe destacar que tanto Jesús Navas como Joan Jordán realizaron trabajo específico en solitario antes del entrenamiento del grupo en busca de reaparecer cuanto antes de sus respectivas lesiones.
Así ha sido el entrenamiento a puertas abiertas del Sevilla en el Pizjuán
En primer lugar, el equipo ha empezado la sesión con ejercicios de activación sin balón, que dieron paso a varios rondos que fueron interrumpidos por los seguidores más pequeños de Nervión, que no dudaron en invadir en varias ocasiones el césped en busca de un abrazo con algunos de sus ídolos.
Entre los más aclamados, Sergio Ramos y Ocampos, sobre todo el camero, que antes de la gran invasión de aficionados ya había abrazado a cinco niños que sortearon el cordón policial para poder saltar al césped.
Después de que el entrenamiento se parase varios minutos, y ante los avisos desde megafonía de la posible suspensión de la sesión, los de Quique hicieron ejercicios de tiro a puerta para finalizar un entrenamiento en el que los rojiblancos siguen poniéndose a punto de cara a la vuelta de la competición.
Para finalizar, los jugadores se han dirigido a las gradas, donde han hecho entrega a los aficionados de numerosos balones y autógrafos para agradecer el apoyo a los suyos, que ni en una situación tan delicada, han dejado solo al equipo en la jornada de puertas abiertas.



