El Real Betis encarrila su clasificación a la fase de grupos de la Conference League con una solvente victoria ante el Kryvbas (0-2) en el Kosická Futbalová Aréna. Los goles de Chimy Ávila y Rodri confirmaron la superioridad verdiblanca en un duelo trascendental para el devenir de la temporada. Con esta cómoda ventaja de dos goles, el equipo de Manuel Pellegrini afronta con menos presión el partido de vuelta que tendrá lugar en el Benito Villamarín el próximo jueves y en el que se pretende formalizar la clasificación del equipo una temporada más en Europa.
De manera intermitente el Betis mostró su cara A y su cara B. Muy superior a su rival en líneas generales, los verdiblancos dejaron luces; como la gran actuación de Diego Llorente, Sergi Altimira o Rodri, este último reivindicándose con el segundo gol del partido, pero también vimos algunos momentos de desconexión que no fueron a más por la gran diferencia de nivel entre ambos equipos. El equipo de Manuel Pellegrini hizo gran parte de los deberes y atisba con cierta tranquilidad el duelo de vuelta en Heliópolis.
Uno de los partidos más importantes de la temporada y eso que esto solo acaba de empezar. La obligación de pasar el 'play off'' de la Conference League para no poner en peligro la temporada acechaba al cuadro de Manuel Pellegrini con hasta siete cambios respecto a la 1ª jornada de LaLiga. Como bien señaló el técnico en la previa, todos los jugadores tendrán "tiempo para que demuestren porque están en el plantel". Y así fue ante el Kryvbas con una profunda revolución en el once.
Chimy Ávila materializó la superioridad del Real Betis frente al Kryvbas
El inicio siguió el guion esperado por el Real Betis. Monopolizó el juego y Fekir contó con una clara oportunidad para hacer el primero tras una elaborada jugada por el costado derecho. Desde este flanco, gobernado por Rodri y Bellerín, llegaron las mejores jugadas del Betis que tiró de paciencia en los primeros minutos de juego.
Precisamente desde esta banda arrancó el primer gol del partido. El disparo de Altimira fue cazado por un inteligente Chimy Ávila (13') que aprovechó el rechace para hacer un gol importantísimo en la eliminatoria. El gol no relajó la ambición de un Betis que necesitaba alguno más para encarrilar el partido. Abde apareció a base de chispazos con varias carreras en la banda y varios disparos desde larga distancia.
Los ucranianos rompieron esta tranquilidad acabando por momentos con el dominio verdiblanco. Si la defensa no era su mayor fuerte, con balón el equipo de Yuri Vernydub no tenía ningún tipo de complejo y se animó con un par de jugadas que necesitaron de la solidez de un gran Diego Llorente, el mejor de la defensa bética en la que debutaba Natan.
Al borde del final del primer tiempo llegaron buenos minutos en los que los béticos tuvieron en su mano dejar medio sentenciado el partido. Sin embargo, no se dio así y al descanso el equipo de Manuel Pellegrini se marchó con la tarea a medio completar.
Rodri encarriló la eliminatoria
No comenzó el arranque del segundo tiempo como le gustaría a Pellegrini. El equipo bajó el ritmo y los ucranianos se sintieron con opciones de intentar la machada. La presión alta del Kryvbas hacia que el balón le durase menos al Betis y le costó volver a coger el timón del encuentro.
Casi con el pie levantado del acelerador, el Betis encarriló el encuentro fruto de un chispazo de Rodri (61'). El de Talayuela se marcó su jugada por excelencia y la puso imposible para el meta local. El gol llegaba justo en el momento perfecto. Pellegrini lo entendió así y de una tacada hizo un triple cambio para intentar finiquitar la eliminatoria con sangre fresca.
El Betis se había quitado toda la presión y empezó a gustarse. Rodri y Altimira rozaron el tercer tanto del partido casi de inmediato mientras el Kryvbas se desinflaba por el esfuerzo. En este contexto, los verdiblancos supieron leer a la perfección el momento de partido y fueron dosificando fuerzas sin dar pie a un gol que metiese en el partido a los locales.
En los minutos finales, el Real Betis pudo haber terminado de encarrilar aún más la eliminatoria en las botas de Marc Roca con una falta directa que salvó milagrosamente el meta. Sin embargo, nada más iba a moverse en el marcador y el equipo de Pellegrini se marcha de Eslovaquia con una suculenta renta que deberá de finiquitarse la próxima semana en el Benito Villamarín para estar en la fase de grupos de la Conference League.



