Hace varios días, el Cádiz CF oficializó la exclusiva publicada por El MIRA acerca de la renovación de Iván Alejo con el club gaditano hasta junio de 2028. Un acuerdo que levantó todo tipo de reacciones entre los aficionados amarillos, muchos de ellos conformes y otros muchos disconformes con la nueva noticia.
Y es que Iván Alejo es un jugador especial. El pucelano es de aquellos futbolistas a los que odias cuando juegan en el equipo rival, pero al que quieres si defiende tu camiseta. Sin embargo, eso no ocurre en el Nuevo Mirandilla, donde muchos aficionados están cansados por su polémica actitud, tanto fuera como dentro del campo.
Iván Alejo se caracteriza por ser un futbolista muy intenso. El pucelano vive los partidos con especial intensidad, como si fuera un aficionado más. Lo malo para él es que, desgraciadamente, no es uno más y, en numerosas ocasiones, su exceso de pasión sobre el terreno de juego le penalizan, tanto a él como al equipo en general.
Las tarjetas amarillas que recibe Iván Alejo a lo largo de la temporada son un grave problema que el Cádiz CF debe solucionar. En el curso pasado, y tras un partido ante la Real Sociedad, el propio futbolista confirmó que es una problemática a la que debía encontrar solución. Los meses han pasado y, hasta compitiendo en otra categoría, nada ha cambiado.
Iván Alejo, coleccionista de tarjetas amarillas
Para desgracia de los aficionados del Nuevo Mirandilla, Iván Alejo encadena dos temporadas recibiendo un número indecente de tarjetas amarillas que, directa e indirectamente, afectan al equipo. Una vez amonestado, el pucelano debe andar con pies de plomo en los partidos y penaliza a todos los compañeros que están sobre el terreno de juego.
En la temporada 22/23, Iván Alejo fue amonestado con 11 tarjetas amarillas y una expulsión, unos datos espectacularmente altos para un jugador de su posición y que sorprendieron a muchos. Tan solo un curso después, el pucelano pulverizó su récord particular y vio 17 tarjetas amarillas en la campaña pasada.
Iván Alejo y una persecución arbitral considerable
Tal y como hemos mencionado anteriormente, Iván Alejo es uno de los futbolistas de la plantilla que juega con mayor intensidad. Cuando el pucelano está sobre el terreno de juego, todos los cadistas son conscientes, tanto jugadores como aficionados, porque transmite una energía que no se ve cuando él está en el banquillo.
Un exceso de intensidad que, en ocasiones, le llevan a realizar faltas evitables e innecesarias que, para desgracia de todos, son motivo de amonestación y de tarjeta amarilla. Sin embargo, no siempre es así y la realidad es que, desde hace mucho tiempo, Iván Alejo sufre una persecución arbitral más que evidente.
En el primer partido de la temporada 24/25, disputado ante el Real Zaragoza, el jugador disputó 59 minutos y no fue amonestado. Sin embargo, sí que vio la tarjeta amarilla en el encuentro ante el Levante UD, a pesar de haber entrado al campo para jugar los últimos 24 minutos del encuentro.
La razón por la que Iván Alejo fue amonestado fue por protestar al asistente del partido. Una protesta que, tal y como se vio a través de la retransmisión televisiva, no fue para tanto. Una tarjeta que, si el involucrado hubiese sido otro, quizás no hubiese visto la luz. La persecución arbitral contra el jugador parece evidente, ya que el colectivo arbitral lo tiene más que calado. Sin embargo, varios meses han acontecido y el futbolista cadista debería comenzar a aprender a lidiar con dicha situación para evitar que el problema siga aumentando y perjudicando al Cádiz CF.



