lunes. 23.03.2026

Real Betis - Chelsea: La gloria eterna tendrá que esperar

El equipo de Manuel Pellegrini se queda a las puertas de conseguir escribir su nombre en la historia del fútbol europeo 

Isco Alarcón en el Real Betis - Chelsea | @RealBetis
Isco Alarcón en el Real Betis - Chelsea | @RealBetis

No pudo ser. El Real Betis Balompié cayó derrotado en la final de la Conference League (1-4) ante el Chelsea FC. La gloria eterna tendrá que esperar para el cuadro de La Palmera, que firmó en Breslavia una final de dos caras; capaz de competir de tú a tú e irse por delante en el descanso para ser luego avasallado en un segundo tiempo en el equipo de Maresca no tuvo piedad. Los goles de Enzo Fernández, Nicolas JacksonJadon Sancho y Caicedo remontaron el tempranero tanto de Ez Abde para terminar goleando de manera inexplicable por como se había desarrollado el partido.

Duro mazazo para un equipo y una afición que llevó a más de 20.000 béticos hasta Polonia presos de un sentimiento que está por encima de cualquier resultado. Mañana volverá a salir el sol y los béticos volverán a mirarse al espejo para volverlo a intentar. Es la idiosincrasia del 'manquepierda', pero hoy, no habrá nadie en el mundo capaz de consolar a una afición que merecía más que nadie este trofeo para conseguir su primer título a nivel internacional. Como bien decía el tifo en la previa: "No busco gloria perecedera, sino la de tu nombre". Y eso es el Betis. No busquen más.

Ez Abde, primer goleador en una final europea en la historia del Real Betis Balompié

Por los abuelos, por los padres, por los hijos, por los que ahora lo ven desde el cuarto anillo, por los que no lo abandonaron en Tercera y los que lo auparon en Segunda, por todos los béticos del universo. El Real Betis merecía desde hace muchos años vivir una noche así. Su afición más que ninguna lo merecía. La final de la UEFA Conference League era el premio a la resiliencia, al estoicismo de una afición que jamás le abandonó y que ahora vive un momento sin precedentes en su historia. 

Salió Pellegrini con el equipo esperado. Once futbolistas dispuestos a pasar a la posteridad en el Tarczynski Arena; Adrián, Sabaly, Natan, Marc Bartra, Ricardo Rodríguez, Fornals, Johnny Cardoso, Isco, Antony, Abde y Bakambu. Con Adrián y Abde, las principales incógnitas hasta la previa y con una ilusión desmedida contagiada por los más de 12.000 béticos que abarrotaban las gradas. 

No era una final. Era la final y así lo demostró el equipo en un fulgurante inicio para enmarcar. Qué manera de competir y hacer sentirse orgulloso a los suyos. En un balón bien presionado arriba, Johnny Cardoso provocó el fallo e Isco se inventó una asistencia, tan solo al alcance de los genios, para que Ez Abde (9') cruzase el balón ante Jorgensen e hiciese saltar por los aires el partido. Un gol para la historia. Para creer y confiar. Pero había que seguir batallando, pues el partido, no había hecho nada más que comenzar.

Gol de Ez Abde en el Real Betis - Chelsea | @MovistarFutbol
Gol de Ez Abde en el Real Betis - Chelsea | @MovistarFutbol

El Real Betis fue mejor y se fue al descanso con ventaja

Funcionaba como un reloj el equipo de Pellegrini. Impecable Johnny Cardoso, capaz de subir la línea de presión allí donde más incomodaba al Chelsea, brillante Isco, como de costumbre, inteligente Fornals, dando rigor a la medular e incisivo Abde, que al poco de anotar el gol, volvió a firmar una jugada de funambilista para que Johnny, desde el punto de penalti, obligará a Badiashile a meter un pecho salvador para mandar el balón a córner cuando se cantaba el segundo.

Nadie sacrificaba un solo esfuerzo. Como auténticos perros de presa. Abde estaba siendo un puñal en el costado izquierdo. Malo Gusto, sin ayudas de Pedro Neto, sufría de lo lindo cada vez que el marroquí encaraba. Ahí estaba el gran déficit de un Chelsea que, ni mucho menos, se vino abajo por el gol. No tenía control y tampoco ocasiones, pero en las botas de Cole Palmer se palpaba el peligro en cada intervención.

Pablo Fornals y Moisés Caicedo en el Real Betis - Chelsea | RBB
Pablo Fornals y Moisés Caicedo en el Real Betis - Chelsea | RBB

Al borde del descanso, eran los londinenses los que más presencia tenían sobre el área de Adrián, que tuvo varias salidas dudosas y que metió el miedo en el cuerpo en la afición bética. Era más que obvio que el Betis iba a sufrir. Formaba parte del plan. No hay gloria sin sufrimiento, pero la descanso, los de Pellegrini se marcharon con una ventaja que sabía a gloria. 

Enzo Fernández confirmó el despertar del Chelsea

Para el segundo tiempo, el Ingeniero dejó en el banquillo a Ricardo Rodríguez y en su lugar entró Romain Perraud para contener a Pedro Neto. Lo mismo hizo Maresca que, evidentemente, se percató de que Malo Gusto estaba siendo una 'madre' con Ez Abde y en su lugar entró Reece James para frenar al marroquí. Sin embargo, poco iba a durar el '10' bético sobre el terreno de juego, pues a loas 5' sintió algo que le hizo pedir inmediatamente el cambió, siendo Jesús Rodríguez.

Como se anticipaba en la previa, el balón parado iba a ser un quebradero de cabeza. El baño táctico de Pellegrini a Maresca estaba siendo superlativo. Eso sí, el poderío físico de los 'blues' les permitió rozar el empate en un córner al que apareció Reece James en el segundo poste y al que Natan intervino de forma providencial. Tocaba sufrir y apretar los dientes. Nadie dijo que iba a ser fácil y en un partido así, cualquier detalle, podía ser diferencial.

Sin dominio de balón, el Betis se encontró algo más incómodo que en el primer tiempo y en un centro lateral de Cole Palmer, Enzo Fernández (65') aprovechó para colarse entre los centrales y sacarse un cabezazo al que Adrián no logró responder. Mazazo anímico en un momento clave del partido, pues justo cuando podían empezar a entrarle los nervios a los londinenses, apareció este tanto para dinamitar la final por completo.

Una inexplicable descomposición acaba con el sueño

Si Cole Palmer empezaba a aparecer, las opciones se iban a complicar muchísimo. Y así fue. La parsimonia defensiva de Jesús Rodríguez y Perraud para defender al mejor futbolista del rival derivó en un centro que Jackson (70') iba a meter con el pecho para dar la vuelta al marcador. Apareció de manera invisible ganándole la espalda a Natan y poco pudo hacer esta vez Adrián para evitarlo.

Con 20 minutos por delante las tornas habían cambiado por completo en el Tarczynski Arena. Pero aún así, no decaían las fuerzas en la afición bética, que se arrancaba con el himno para ver si podía así animar a los suyos. El equipo estaba en 'KO' técnico y el Chelsea casi hace el tercero a la contra de un córner en la que Jackson, para fortuna verdiblanca, se dejó el balón largo en el último toque y apareció Adrián para despejar momentáneamente el problema.

Momentáneamente porque el Chelsea no bajó el pie del acelerador y, a los pocos minutos, sentenció la final. Jadon Sancho (82') acabó con las telarañas de la escuadra con un disparo al segundo palo, imposible para Adrián. El 1-3 dilapidó cualquier opción. Solo ocho minutos y la sensación de que el equipo de había caído por completo no hacia invitar al optimismo. Pellegrini, que ya tenía los cambios preparados antes del gol, introdujo a Gio Lo Celso y Altimira, pero ya sí, era demasiado tarde. Para terminar de poner la puntilla, Caicedo (90') hizo el cuarto y definitivo en el descuento. El Betis queda a las puertas de la gloria eterna. 

Real Betis - Chelsea: La gloria eterna tendrá que esperar