El 2025 se recordará para la eternidad en Heliópolis como el año de la Conference League, el de Antony o el de la omnipresente magia de Isco Alarcón. El Real Betis Balompié cerró un año tan especial con una contundente goleada ante el Getafe CF (4-0) gracias al doblete de Aitor Ruibal y los goles de Fornals y Cucho Hernández. Una noche perfecta en todos los sentidos y que por un momento hizo vibrar a La Cartuja como en las grandes noches de fútbol del Benito Villamarín. Todo salió a pedir de boca para el equipo de Manuel Pellegrini, que incluso pudo llegar a hacer la manita, pero el VAR anuló el que hubiese sido el doblete particular de Pablo Fornals.
El Getafe de Bordalás fue un juguete roto en las manos de un Betis excelso en todos los sentidos. Los goles llovieron del cielo de Sevilla al igual que los peluches, pues desde el club volvieron a repetir esta solidaria iniciativa para que ningún niño se quede sin un juguete estas navidades. Con este resultado, el equipo verdiblanco despide de la mejor manera un 2025 para el recuerdo y que sirve para seguir vigente en la carrera por Europa. Un extraordinario regalo navideño para la afición verdiblanca que vibró como nunca, pero como siempre, con su equipo.
Aitor Ruibal abrió el marcador tras una gran asistencia de Antony
El último partido del año en La Cartuja iba a empezar siendo un recital del Real Betis de Manuel Pellegrini. Los verdiblancos salieron espoleados con la exigencia necesaria para encarrilar uno de esos partidos, que si no los resuelves rápidos, se enquistan y se hacen largos. Después de un carrusel de ocasiones de Antony, con un tímido remate que atajo Soria, Pablo Fornals, con un disparo de media distancia que también exigió al cancerbero, y un acercamiento de Cucho, que no lo logró a conectar correctamente, llegó el primer tanto del Betis.
Antony estaba en uno de esos días en los que se siente inspirado y cada intervención entraña peligro. El brasileño se sacó una asistencia medida a la cabeza de Aitor Ruibal (16') para que hiciese el 1-0 en el marcador. Delirio en La Cartuja con el gol del futbolista más polivalente de la plantilla. Capaz de jugar en el lateral, en el extremo, de delantero centro y de todo lo que le echen. Futbolista vital en los planes de Pellegrini y que hoy respondió a su titularidad en la banda izquierda con el primer tanto de la noche.
Fue madurando poco a poco el partido el Betis, que impedía cualquier atisbo de peligro visitante a través del balón. Eran claros dominadores y los de Bordalás no podían sujetar el ritmo de circulación ni a base de faltas. En esas, Fornals habilitó a Antony en un 2 para 3 que el de Osasco no terminó de resolver bien, pues espero para definir con su pierna hábil y esto hizo que se le echaran encima los defensores azulones.
Aitor Rubial, con un doblete, y Fornals abrieron las puertas del barrio de la alegría
Los primeros 45' fueron un recital del Betis. Inteligente con balón, sacrificado en las ayudas y veloz en las transiciones. Fornals manejaba los tiempos del partido a su antojo, Cucho mejoraba todas las jugadas y Antony aparecía a su antojo para hacer jugar a los suyos. En resumidas cuentas, solo le faltó el gol de la puntilla para encarrilar bastante un partido que tenía muy de cara, pero en el que no podía dormirse en el segundo tiempo.
A la vuelta del descanso, continuaron los mismos futbolistas sobre el verde y con la misma tónica de partido. El Betis estaba imparable y en cuestión de cinco minutos cerró el partido con una holgada goleada. Primero, Aitor Ruibal (49') aprovechando un remate el poste de Antony puso el 2-0 en el partido. Como si un 'killer' que lleva toda la vida jugando de delantero centro se tratase, el catalán puso la puntilla al partido con su doblete personal. Y prácticamente en la siguiente acción, Fornals (52') confirmó la goleada gracias a una gran asistencia de Cucho Hernández que lo dejó solo ante Soria.
Goleada para cerrar el año en La Cartuja
Un festín en un abrir y cerrar de ojos que hizo que La Cartuja entonase más fuerte que nunca eso de que el Betis vive "en el Barrio de la Alegría" desde hace mucho tiempo. Equipo y afición unidos de la mano para cerrar a lo grande un 2025 que ya es historia del beticismo y que no podía cerrarse con otra manera que no fuese una contundente victoria. La guinda del pastel la puso Cucho Hernández (60') después de una rocambolesca jugada dentro del área y que iba a dar pie a los primeros cambios de Pellegrini.
El Ingeniero retiró de una tacada a Antony y Natan, para luego hacer lo propio con Aitor Ruibal, que se llevó la gran ovación de la noche. El baño estaba siendo incuestionable, y ahí, apareció de nuevo Pablo Fornals para hacer la manita que el colegiado iba a anular por un fuera de juego previo. Antes del final, Pellegrini retiró a Ángel Ortiz y Fornals, que se llevó otra gran ovación por parte de su público. En su lugar entraron Chimy Ávila y Héctor Bellerín, que volvía de lesión.
Pudo maquillar el marcador el Getafe, pues después de unos minutos de suspense, el colegiado señaló penalti por mediación de la sala VOR. Sin embargo, ni en esas estuvo acertado el equipo de Bordalás. Borja Mayoral mandó fuera la pena máxima, muy bien tapada por Álvaro Valles que le había adivinado el lugar de disparo. Los nueve minutos que prolongó Miguel Sesma no cambiaron nada en el devenir de un partido decidido y que manda al Betis al parón con una holgada goleada como regalo de Navidad para los suyos.
