lunes. 23.03.2026

Real Betis - Villarreal: Domingo de Calvario en el Benito Villamarín

Un gol de Ayoze, exfutbolista del Real Betis, terminó siendo decisivo en una aciaga tarde que aleja el sueño de la Champions League

Marc Bartra y Barry en el Real Betis - Villarreal | @RealBetis
Marc Bartra y Barry en el Real Betis - Villarreal | @RealBetis

El Domingo de Ramos fue un Calvario para el Real Betis Balompié. El equipo de Manuel Pellegrini cayó derrotado ante el Villarreal (1-2) en un encuentro en el que todo salió al revés en el Benito Villamarín. Pese a empezar ganando gracias al tempranero gol de Aitor Ruibal, los de Marcelino se llevaron el botín gracias en parte a la actuación de Ayoze Pérez, decisivo con su asistencia y con el gol que, a la postre, resultó siendo definitivo. El gol del exbético, recibido con pitos durante todo el partido, deja al Betis en la lona en su sueño de volver a la Champions League. Un duro mazazo en el que colegiado Pulido Santana fue decisivo con un penalti señalado, y posteriormente anulado al Betis, y con varias jugadas polémicas que encendieron al Villamarín.

Pero si el Betis hoy se dejó tres puntos cruciales no fue por la actuación del colectivo arbitral. Y es que no hizo mal partido el cuadro de Pellegrini, dominador y protagonista de las mejores ocasiones del encuentro. El gran acierto del Villarreal de cara a puerta, que con muy poquito sacó un botín mayor, fue decisivo para que ahora la Champions League suene casi a quimera. Son tres puntos los que separan a Betis y Villarreal, pero los groguets cuentan con un partido menos. Una distancia complicada, aunque todavía salvable por los puntos que quedan en juego. Mientras haya vida, queda esperanza, pero el resultado de hoy podría terminar siendo trascendental. 

Aitor Ruibal enloqueció al Benito Villamarín con el tempranero 1-0

Era una 'final' por la Champions League. Un partido de "seis o siete puntos", como catalogó Manuel Pellegrini en la previa este Real Betis - Villarreal. Sí, todavía faltan 21 puntos por disputarse, pero el hecho de ponerse por delante y ganarle el golaverage a los amarillos era un paso crucial en la pelea por cumplir el sueño de volver a la máxima competición continental 20 años después. Y para la ocasión, el Benito Villamarín no iba a defraudar. Vaya caldera Heliópolis, que con su tifo y el ambiente generado metió prácticamente el primer gol del partido.

Sin tiempo casi a que la gente se sentara. Con todavía el himno resonando en las cabezas de los béticos. Prácticamente, en la primera jugada de partido, Aitor Ruibal (3') se sacó del alma una volea desde fuera del área que tiró abajo el Villamarín. El balón caía del cielo de Sevilla y Aitor la recogió en la tierra para elevar a otro plano el éxtasis del Villamarín. Vaya manera empezar el partido. Un 1-0 clave y que ponía todo de cara mucho antes de lo previsto.

Isco en el Real Betis - Villarreal | @RealBetis
Isco en el Real Betis - Villarreal | @RealBetis

Los nervios estaban a flor de piel. El gol había roto los planteamientos iniciales y el Villarreal vio dos amarillas —Foyth y Barry— en menos de tres minutos. Como se esperaba en la previa, Ayoze Pérez fue el blanco de todas las pitadas al conjunto groguet. La traumática salida del tinerfeño este verano del Real Betis no iba a pasar desapercibida para el beticismo que le pitó hasta la saciedad. Precisamente, las cabalgadas del exbético eran el mayor peligro del Villarreal, que no se descompuso y supo sobreponerse al golpe encajado.

Barry empató y Diego Llorente se rompió en un duelo con Ayoze

Corría el ecuador del primer tiempo, cuando en una jugada de con varias carambolas dentro del área, Barry (25') enchufó a dentro un balón que no logró despejar la defensa bética. Parejo botó el córner, Foyth prolongó dentro del área, y ahí, después de varios remates taponados, el delantero groguet puso las tablas en el marcador. 

Más allá del gol, Aitor fue uno de los jugadores más destacados del primer tiempo. Cerrojo en el lateral diestro e inteligente en sus acciones ofensivas. Por lo general, el Betis fue dominador frente a un Villarreal conforme con este plan de partido. Las dos líneas de cuatro bien plantadas atrás, un doble lateral para proteger el costado de Antony y con balones a la espalda en busca de las carreras de Ayoze y Barry. 

Respondió el Betis con varios acercamientos, siendo uno de ellos una chilena de Isco que se escapó por encima de la red. En estos últimos minutos de ida y vuelta, se salvó el Betis a cinco del final del primer tiempo. Ayoze rozó el gol de la remontada y, acto seguido, fue protagonista de la jugada más desafortunada del partido.

Diego Llorente se rompió él solo en el intento de parar al tinerfeño, que hizo caso omiso a los pitos del público, y continúo la jugada hasta finalizarla. Por supuesto, se llevó la bronca del respetable, pues el central bético, salió retirado en camilla y con signos de claro dolor. Pinta fea la lesión del central que por sus gestos podría ser el ligamento cruzado.

Ayoze enmudeció el Villamarín con el gol de la remontada

Sin cambios tras la reanudación, pero con un nuevo mazazo para el Betis. Parejo asistió con un pase de más de 30 metros a Ayoze (47') al que dentro del área no le iban a temblar las piernas. El exfutbolista del Real Betis controló de pecho y asestó un tremendo golpe al partido, batiendo por debajo de las piernas a Adrián. Por el contrario de los que no pararon de pitarle, el futbolista mostró respetó y no celebró el tanto, crucial para su equipo.

Con el Betis todavía en los vestuarios, el Villarreal aprovechó y Parejo se asomó al balcón del área y estrelló una pelota al poste que pudo ser decisiva. Seguía con vida el Betis, pues el empate no era mal resultado, pero estaba obligado a dar un paso al frente ofensivamente para volver a poner las tablas en el marcador. Lo buscó Antony sin acierto con su clásico disparo al palo largo.

Con muy poquito, el Villarreal había conseguido un botín que iba a defenderlo con uñas, dientes y una poblada línea defensiva. Un quebradero de cabeza al que ni Antony, ni Isco, y tampoco Jesús, lograban descifrar. Para ello, Pellegrini introdujo un doble cambio: Bakambu y Lo Celso en lugar de Cucho y Jesús Rodríguez. Perdió profundidad en la banda izquierda el Betis con estos cambios, pero ganó circulación por el centro.

El Betis pidió dos penaltis sobre Lo Celso

De hecho, Lo Celso apareció indetectable en el área para provocar un penalti, que Pulido Santana no dudó en señalar pero, tras revisarlo en el monitor, deshizo su decisión inicial. Contacto hay. Leve, pero existe. Sin embargo, no lo suficiente quizás para señalar la pena máxima. A falta de 20 para el final, Pellegrini se tiró a la piscina agotando los cambios sustituyendo al doble pivote por Carvalho y Altimira

Pero no era el día. Isco falló una ocasión completamente solo ante Júnior. Una acción incomprensible para la calidad del malagueño, que se quedó durante unos segundos inmóvil. Y ahí estuvo el Villamarín, coreando su nombre para elevarle la moral. Qué pase le metió Lo Celso, pero ni por esas. El Betis lo estaba intentando de todas las maneras, pero parecía no haber manera de que su suerte cambiase. Más polémica con Antony, que también recibió una patada en el muslo dentro del área, insuficiente para Pulido Santana.

Hasta el final, el Betis lo intentó y lo intentó, pero le faltó paciencia y pausa. Con muy poco, el Villarreal consiguió llevarse un preciado botín que bien podría valer un puesto en la próxima Champions. Un duro trago para una afición que no cesó de animar a su equipo y que terminó viviendo un inesperado Domingo de Calvario.

Real Betis - Villarreal: Domingo de Calvario en el Benito Villamarín