El Sevilla Fútbol Club consumó una nueva debacle para empezar el 2026 tras caer goleado ante el Levante UD (0-3) en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Nuevo año, pero mismo (o peor) Sevilla. Vaya forma de empezar el año por parte del equipo de Matías Almeyda, que fue vapuleado frente al, hasta entonces, colista de la competición y que llevaba tres meses sin conseguir una victoria en LaLiga EA Sports. Los goles de Iker Losada, futbolista propiedad del Real Betis, de Espí y de Carlos Álvarez, confirmaron una dolorosa derrota, que reabren las dudas y la crisis en un Nervión que no toma respiro y que ni de penalti pudo dar una pequeña alegría a una afición incrédula con la situación.
Parecía el momento propició para dar un golpe sobre la mesa. En el primer partido del año, ante su gente y frente a un rival que no le ganaba prácticamente a nadie y que estrenaba entrenador. Pero ni por esas. El enésimo ridículo de la temporada fue consumado por parte de unos jugadores que no dan más de sí. Que cuando lo tienen todo de cara lo tiran por tierra ante la incredulidad de una afición impotente, que ya no sabe que hacer para sacar del pozo a su equipo y que por cada buena noticia salen tres negativas. Así, es imposible. El Sevilla da un nuevo retroceso en sus propósitos de Año Nuevo y confirma que, por el momento, está para lo que está.
Inicio desangelado en Nervión
Sin Azpilicueta, lesionado de última hora para las próximas semanas, Almeyda tuvo que recomponer su ya clásica línea de cinco como ya hizo en el Bernabéu. Juanlu al carril derecho y dejando a Carmona relegado a la línea de tres centrales junto a Gudelj y Kike Salas, que le ganó la partida a Castrín en el once. El resto, lo esperado por el técnico argentino que tenía la obligación de empezar con una victoria el año en un Sánchez-Pizjuán que lucía desangelado por la lluvia y la protesta secundada por Biris Norte por la sanción impuesta por lo ocurrido en el último derbi.
Los primeros minutos pasaron sin mayor trascendencia en Nervión. Tenía algo más el balón el Sevilla FC, que fue el primero en acercarse a portería con un cabezazo de Alexis Sánchez, pero que no terminaba de darle la velocidad necesaria al juego para desestabilizar a un Levante bien plantado y que tenía a dos exsevillistas como Carlos Álvarez y Iván Romero como principales bazas en ataque.
Iker Losada 'silenció' el Pizjuán en el último suspiro
Pudo cambiar el partido Iker Losada, pero cuando lo tenía todo de cara para batir a Vlachodimos, se le hizo de noche y mandó el balón fuera de manera incomprensible. El futbolista propiedad del Real Betis empezó con más intención que acierto, lo que impidió a los visitantes dar un serio golpe a un Sevilla que se diluyendo con el paso de los minutos y que vio como el colegiado le anulaba un gol a Oso, a la media hora, por un fuera de juego previo de Juanlu.
Aunque no valió el tanto del canterano, esto permitió al equipo de Almeyda desperezarse y empezar a aturullar la portería del Levante. Desde el flanco de Oso llegaba lo mejor de los rojiblancos, aprovechando el buen pie del canterano, tanto a la hora de poner centros, como para terminar jugadas. Suyo fue otro acercamiento peligroso que fue evitado por el muro levantinista. Al borde del descanso, también la tuvo Sow, pero no estuvo acertado con la definición y Ryan le ganó la partida sin mayores apuros.
Sin embargo, todo iba a dar un vuelco en la última jugada del primer tiempo. Iker Losada (45'+2') apareció para poner patas arriba el partido con un gol de bella factura. El gallego aprovechó una gran jugada al primer toque con Iván Romero para batir a Vlachodimos y poner el 0-1 en el marcador justo cuando todo parecía que se marchaba con empate a vestuarios. Un gol psicológico y que dio pie al enfado morrocotudo de la parroquia rojiblanca, a la que el futbolista del Real Betis mandó a callar en la celebración.
Almeyda modificó el esquema para buscar el empate
Algo tenía que cambiar Almeyda y actúo en el descanso cambiando el dibujo. Januzaj entró por Peque y esto derivó a que Carmona pasase momentáneamente al lateral zurdo, Oso por delante y dejando el eje de la zaga para Gudelj y Kike Salas. Esto permitió que el equipo pudiese tener más presencia por las bandas y rápidamente encarriló tres llegadas peligrosas en las que Ryan tuvo que intervenir para evitar el empate. Pero no era suficiente y algo más tenía que seguir modificando Almeyda, viendo el partido desde el palco del Ramón Sánchez-Pizjuán.
El técnico argentino introdujo a Isaac Romero en el partido en lugar de Juanlu. De esta manera, Carmona volvía al lateral diestro y Oso recuperaba el lateral. Tenía que apretar por los flancos con Alexis en la izquierda, Januzaj en la derecha y la punta de lanza para el lebrijano. El belga daba algo de poso en los ataques rojiblancos, insuficientes para tumbar a la bien plantada defensa del Levante.
Enésima debacle del equipo de Almeyda
En sus pies tuvo el empate Isaac Romero, pero su definición dentro del área se marchó por encima del larguero. Los méritos para conseguir el empate estaban ahí, aunque los pequeños detalles estaban volviendo a decidir el destino de un partido que parecía aciago para los intereses rojiblancos. Y es que, de donde no hay no se puede sacar y el Levante iba a terminar dando la puntilla a un Sevilla sin alma, sin fútbol y que iba a terminar cayendo de forma estrepitosa ante su público.
En un contragolpe, Espí (77') puso la puntilla a un encuentro para olvidar en Nervión. Lo hizo bien Morales, dejando de taco a su compañero para que batiese sin miramientos a Vlachodimos. Un gol que derivó en una oleada de cánticos contra la directiva por parte de una afición hastiada, agotada y que ya no aguanta una vergüenza más de su equipo.
A punto de llegar al minuto 90, Kike Salas le sacó un penalti a Toljan, que tras revisión del VAR iba a ser señalado por Galech Apezteguia. Pero es que ni por esas. Isaac Romero se encontró con un inconmensurable Ryan que le sacó hasta en dos ocasiones el remate. La viva imagen de este Sevilla. Un quiero pero no puedo constante y que iba a terminar con una dolorosa derrota para el equipo de Matías Almeyda al que Carlos Álvarez (94') puso la puntilla con el 0-3 definitivo para cerrar una sonrojante goleada en Nervión.
