El Real Betis Balompié se llevó El Gran Derbi ante el Sevilla FC (0-2) en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Hacía ocho años que los verdiblancos no conseguían vencer en casa del eterno rival. Ocho largos años que quedan hoy ya en el olvido gracias a los goles de Pablo Fornlas y Sergi Altimira, ambos en un segundo tiempo en el que el equipo de Manuel Pellegrini pudo terminar haciendo más sangre. La igualdad del primer tiempo quedó destruida en un segundo tiempo con claro color verdiblanco y en el que los sevillistas no supieron llegar a responder para intentar la remontada en un aciago final en el que el partido tuvo que suspenderse 15 minutos por el lanzamiento de objetos al campo por parte de la afición del Sevilla.
Sin Isco, sin Amrabat, sin Lo Celso, sin Bellerín y, por supuesto, sin Antony. El Betis se llevó un derbi en el que ambos equipos tenían bajas, pero las béticas cierto es que guardaban más peso en el equipo. Un ejercicio de resistencia y amor propio que tuvo en el segundo tiempo su punto álgido con los goles de Fornals y Altimira. Con este resultado, el Betis consigue volver a lanzarse en la carrera por el quinto puesto y deja a su máximo rival descolgado en mitad de la tabla, más cerca del descenso que de los puestos europeos.
Un primer tiempo clásico en los derbis con igualdad y máxima tensión
El denominado como "El Gran Derbi de las bajas" tuvo como protagonista a Sofyan Amrabat en el Real Betis hasta última hora. El marroquí se cayó definitivamente de una convocatoria en la que tampoco entró Lo Celso. Enfrente, Almeyda recuperó para la causa a César Azpilicueta e introdujo un doble pivote formado por Mendy y Sow, dejando a Agoumé en el banquillo. También sorprendió Pellegrini, dando entrada a Pablo García en el once en su primer partido como titular con el primer equipo verdiblanco.
Como mandan los derbis, el encuentro comenzó con máxima intensidad en los dos equipos. Balones divididos, disputas y mucha briega en un comienzo de claro color verdiblanco. Deossa tuvo una notable participación en el inicio, destacando por su entrega en el pivote. Tal y como se esperaba, Fornals actuó de media punta y dejando el centro del campo para Marc Roca y el colombiano. El equipo de Almeyda empezó algo impreciso el duelo. Marcao no andaba fino con balón y regaló una clara oportunidad a Pablo García en la que el canterano no decidió para nada bien.
Tampoco lo hizo Carmona, en una acción similar a la de Pablo y en la que cuyo disparo se marchó bastante alto. Poco a poco, los rojiblancos fueron carburando. Aunque bien marcado por Valentín, las intervenciones de Ejuke levantaban al público de sus asientos y de sus botas nació una clara ocasión que Sow mandó por centímetros por encima del larguero.
Pero la más clara del primer tiempo cayó para el lado bético. En una transición entre Cucho y Abde, el marroquí se metió hasta dentro del área y obligó a Vlachodimos a sacar su primera mano milagrosa del partido. El griego le ganó la partida al extremo bético que tenía solo a Pablo García en el sector opuesto.
Fornals abrió el marcador tras un grave error de Mendy
A la vuelta de vestuarios, Almeyda sorprendió dejando a Marcao en el banquillo y dando entrada a Kike Salas, que no disputaba un minuto con el Sevilla FC desde el partido de Copa del pasado 28 de octubre. En un derbi que estaba siendo muy derbi, tanto por el ritmo como por la falta de oportunidades de gol, un error iba a ser el que iba a empezar a decidir el partido.
Pablo Fornals (54') apareció de la nada para robar a Mendy un balón que él mismo se iba a encargar de convertir en el primer gol de la tarde en el Sánchez-Pizjuán. El de Castellón aprovechó el error del francés para deshacerse de Azpilicueta y batir a Vlachodimos con un disparo al primer poste. Golazo del Betis para poner patas arriba el derbi en Nervión.
Acto seguido, Almeyda movió su equipo en busca de una reacción: Alexis e Isaac Romero al campo por Mendy y Alfon. Con este cambio, Peque bajó al medio, dejando la mediapunta para Alexis. Y casi le sale al argentino la jugada, pero Álvaro Valles apareció para privar a Akor Adams de un gol cantado, aunque el colegiado terminó señalando fuera de juego.
Altimira sentenció el partido en Nervión antes de la suspensión temporal
Para ganar algo de consistencia en el medio, Pellegrini decidió dar entrada a Sergi Altimira por Nelson Deossa. Y qué acierto del Ingeniero. Casi en su primer balón del partido, el catalán le pegó con el alma para hacer el 0-2 en el Sánchez-Pizjuán. Un gol que celebró con rabia y que permitía al Betis casi sentenciar un partido que pudo haber terminado en goleada, sino llega a ser porque el Cucho no acertó en el pase a Pablo cuando este ya estaba solo para rematar el partido.
En la recta final, fruto de la impotencia, Isaac Romero vio una rigurosa tarjeta roja por una fuerte entrada sobre Valentín Gómez. Cierto es que no hay intento de jugar el balón, pero la expulsión es cuanto menos discutible. Esto terminó de cerrar por completo las opciones sevillistas de una remontada que no iba a llegar. Sin embargo, la noticia del partido iba a llegar en la recta final.
En el minuto 87 de juego, el colegiado paró el partido y mandó a vestuarios a ambos equipos durante más de 15 minutos por lanzamientos de objetos desde la grada al césped. Un hecho totalmente insólito a la par de lamentable y que iba a terminar de afear una tarde de fútbol que había transcurrido sin ningún incidente. Finalmente, el partido pudo volver a continuar sin problemas, pero sin tiempo para más. El Betis se lleva El Gran Derbi del Pizjuán ocho años después y Pellegrini celebra su primera victoria en Nervión.
