José Miguel González: “El arte es bueno en todos los sentidos”

Tres años después de terminar sus estudios en Bellas Artes, el artista jerezano ya tiene su propio estudio en marcha

“El arte te da tanto como te quita”, esa es una frase que utiliza el jerezano José Miguel González Morales para definirse. Él, a punto de cumplir 25 años, es un artista, aunque huye de esa etiqueta porque todavía “no he hecho nada” y se autodenomina como una persona creativa. Conocido popularmente como Josemi, artísticamente, como recoge en sus obras que ya empiezan a tener repercusión en su ciudad natal, firma como J.Moraglez.

El artista José Miguel González Morales en su estudio | Foto de Manuel Jesús Ruiz

Graduado en Bella Artes por la Universidad de Sevilla en 2016, José Miguel llegó a la carrera procedente del bachillerato de Humanidades y no del artístico, algo que para él fue una de las mejores decisiones que ha tomado en su vida, puesto que le ha servido para tener una visión más amplia del arte.

A la ciudad hispalense llegó en septiembre de 2012 y a la vez que estudiaba, trabajaba en el taller de Darío Fernandez. Al término de sus estudios, Josemi volvió a su querido Jerez, donde comenzó a trabajar con el belenista Joaquín Pérez y montó su propio estudio. Un año y medio después abandonó ese puesto con Joaquín y desde entonces se dedica de pleno a su propio estudio.

Visitamos su taller, donde él pasa horas y horas creando sus obras. Entre dibujos, bocetos y alguna que otra creación terminada se encuentra colgado en la pared una de sus obras que más le enorgullece, que es el cartel del LXXV aniversario de la Hermandad de la Oración en el Huerto.

¿Desde cuándo supo que le gustaba el arte?

Va a sonar tópico pero desde pequeño ya descubrí que me gustaba el arte. Desde pequeño siempre he tenido esa incertidumbre por la parte creativa, no modelar porque modelando ya empecé cuando llegué a la facultad, pero si me gustaba dibujar desde muy pequeño. A mi padre le gustaba dibujar, era un buen dibujante, pero si es verdad que desde pequeño tenía esa creatividad y me atraía mucho ese mundo. Entré de pequeño en una academia, donde estuve dos años, yo me creía que era simplemente un hobby pero se fue convirtiendo en lo que me gustó. Por muy tópico que suene es la verdad.

Además, todos los varones de la familia de mi padre tienen una peculiaridad de que son muy creativos. Por líneas generales son personas muy creativas. Creatividad no significa arte, la creatividad lo que hace es darle soluciones a problemas. El arte es solucionar el problema en el momento justo.

¿Como definiría el arte?

El arte es mi vida, así lo definiría. Es algo tan abstracto que es imposible de definir, para mí todo tiene una apartado artístico, todo tiene algo de bello, la fealdad también existe en lo bello, la propia vida es arte, mi vida, mi situación, no solo lo que hago sino lo que vivo cada día, todo eso es arte. No he visto una palabra tan abstracta como es la de arte. Sentimentalmente es casi imposible de definir el arte. Arte es encerrarte en el estudio a crear, hablar con una persona, ahora mismo para mí el arte lo es todo.

Dentro del arte hay muchas disciplinas, pero ¿en cuál se siente más cómodo?

Dentro del arte, sobre todo en las partes gráficas, en el dibujo y en la escultura, que es donde más he enfocado mi carrera. En realidad la escultura en sí es dibujo, y la verdad es que ahí me voy apoyando en lo que mejor sea para lo que estoy creando en ese momento. Siempre suelen ser muchos dibujos y modelar.

El artista José Miguel González Morales en su estudio | Foto de Manuel Jesús Ruiz
¿Un artista que te haya marcado?

Como artista me marcó mucho mi época con Darío, tanto su modo de entender el arte como en el apartado técnico el modelado tan característico que lleva a sus obras. Luego puedo hablar de artistas locales como Pinto Berraquero, Lira o la particular visión de Sánchez Ragel, o más contemporáneos como Jorge Marín, Eudald de Juana y claro está, el magnifico panorama de la escultura sacra que hay actualmente en España y sobre todo en Andalucia. Realmente me es muy complicado decir artistas en concreto ya que hay miles y de cada uno intento recoger alguna característica.

¿Con que obra de las suyas se queda?

También sonará tópico pero siempre que termino una obra siempre sigo dándole vueltas, estoy contento pero creo que aún no he encontrado mi obra, tengo que evolucionar muchísimo más. Creo que es muy temprano para eso ya que realmente llevó muy poco, todavía no he desarrollado esa obra que englobe toda mi forma de ser. Creo que eso está a años luz aún.

El artista José Miguel González Morales en su estudio | Foto de Manuel Jesús Ruiz
¿Qué proyectos tiene para el futuro?

Apostar por mi estudio. Siempre suele haber muchas ideas, actualmente busco un dibujo monumental, me gustaría ponerme en contacto con alguna galería para poder culminar estas ideas. A veces con los encargos no puedo desarrollar estas ideas, cada vez que encuentro un hueco intento dedicarle un poco.

Seguir trabajando con el cuerpo humano, su erotismo. Intentar mezclar esa temática sacra y profana, jugar con la mitología cristiana y grecolatina y como conseguir una unión usando mi estética propia

¿Que puede hacer dentro del arte?

Aquí en mi estudio no acepto siempre todos los encargos, porque primero o no me interesan o porque no lo veo que vaya con lo que yo puedo desarrollar, pero sí que todo lo que sean retos aquí son bienvenidos. Todo lo que sean problemas para mí porque eso significa buscar soluciones y eso es lo que yo considero mi trabajo.

He trabajado tanto el diseño gráfico, escultura, escultura efímera, decoración de enseres o el propio dibujo. Ahora entro en un proyecto de diseño de los centro de mesa para una boda cuyo tema principal sera el vino. Realmente en mi estudio suelo tocar todos los “palos” del arte, abarcando desde temática sacra hasta profana. A veces llegan con una idea y terminamos con una totalmente diferente, siempre trabajando con el cliente, buscando la mejor solución para el encargo.

El artista José Miguel González Morales en su estudio | Foto de Manuel Jesús Ruiz
¿Lo peor del arte?

Lo peor son los propios artistas, o aficionados, que regalan su trabajo  y consiguen que no se siga respetando este oficio por algunas personas. Hace poco he tenido una situación difícil porque me metieron en una terna para hacer un cartel para una cofradía, la otra opción un supuesto “diseñador gráfico” con el cual no se podía competir ya que trabajaba gratis. La educación que sigue habiendo en muchas hermandades que todo lo quieren a costo cero.

¿Y lo mejor?

Lo mejor es el arte en sí. Te ayuda muchísimo a evadirte, a tener otro tipo de mente, saber apreciar mucho más las cosas, el arte es bueno en todos los sentidos. Para mí es necesario educar a la gente en cuanto el arte,  en la creatividad, en la plástica, el arte como terapia porque te sirve para desahogarte, para encontrarte, saber expresar tus sentimientos en cualquier material o formato, te hace quitarte de problemas, para mí el arte es mi vida.

No hay día que no haga algo que no tenga que ver con esta vocación. Hace dos años yo no me esperaba ni que yo pudiera tener un estudio lleno de encargos. El arte es proceso, no suelo considerarme artista, me gusta más creativo. Ir paso a paso, construyendo de una manera solida, el que comienza muy arriba termina cayendo en picado.

El artista José Miguel González Morales en su estudio | Foto de Manuel Jesús Ruiz