Si yo fuera Susana

“Susana ya no puede ser líder. Aunque lo intente”

Tiene el PSOE de Andalucía ante sí una difícil papeleta, además de las muy difíciles que se quedaron en casa el día de autos porque a los andaluces ya no se les engaña. Hemos dicho basta. Punto final. Y salvo hecatombe, Susana se va a la oposición, que es un sitio muy digno para aquellos que saben ejercer el término dignidad.

Susana pasará a la historia por ser la primera mujer en presidir Andalucía. También por intentar derrocar el poder establecido en las altas instancias del PSOE y salir trasquilada cuan usuario de peluquería sin pedigrí profesional mínimo.

En cualquier caso, la todavía presidenta en funciones tiene un futuro asegurado, que no es otro que cobrar un sueldo vitalicio por aquello de haber presidido la Junta por la gracia de los mismos que le han sacado el billete de vuelta.

Quien no tiene tan claro el futuro es el PSOE en Andalucía, puesto que de la noche a la mañana se ha quedado sin liderazgo. Susana ya no puede ser líder. Aunque lo intente. Aunque los más expertos en el mundo del marketing echen horas y horas. El problema se llama PSOE.

No se fabrica un líder de hoy para mañana. Ni mucho menos se convierte en creíble a alguien que trata de debutar con picadores en plazas con carteles de lujo y astados muy astifinos, máxime cuando ya no se va a contar con tanto favor de la ‘nuestra’, que era de ellos, ni de tanto aplauso gratuito de los numerosos medios apesebrados que nos ha dejado el panorama político andaluz.

Si yo fuese Susana, ya me estaría comprando un almanaque para ir apuntando una fecha para convocar el congreso regional de los socialistas andaluces. No olvidemos que sigue siendo secretaria general y tiene potestad para ello. Y de ese congreso tratar de enderezar un rumbo que nadie jamás llegó a imaginar. Ni los más optimistas.